Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Una actriz australiana se vacuna con AstraZeneca y dice “hoy es un día feliz”, cinco meses más tarde está luchando por salvar su vida​

¿Cuántos mensajes han visto ustedes en las redes sociales de personas famosas, o relativamente famosas, que se han hecho una foto vacunándose con algún mensaje en el que muestran su alegría por haberlo hecho? Estamos seguros que muchos y muchos de los que aparecían en esas fotos no están ahora entre nosotros.

Un poco más de suerte ha tenido la actriz australiana de 40 años residente en Londres, Melle Stewart, porque todavía sigue viva. Stewart se inoculó el pasado 24 de mayo con la primera dosis de AstraZeneca y publicaba una fotografía en sus redes sociales en la que decía: “Hoy es un día feliz”.

Pero lo que no podía ni imaginar es que sería el primer día de una larga pesadilla. Dos semanas después de esa primera dosis sufrió un derrame cerebral y tuvo que someterse a una cirugía de emergencia. Más tarde se le diagnosticó que padecía un síndrome de de trombosis-trombocitopenia. Pero lo peor llegó después, pasó tres semanas en coma y ahora está aprendiendo otra vez a hablar y a caminar.

Y por si todo esto no fuera suficiente, su situación económica ahora es también delicada y necesita ayuda para pagar todo el tratamiento que necesita para recuperarse. Su familia ha abierto una página de GoFundMe para intentar recaudar dinero y de esa forma poder conseguir ayudar a Stewart ya que necesita terapia de rehabilitación continua que incluyen fisioterapia, terapia ocupacional, del habla y psicológica. No esperen que vaya a ayudarle el estado o la propia AstraZeneca, recuerden que la vacunación es VOLUNTARIA y quien se deje inocular está asumiendo, voluntariamente, las consecuencias.

Recuperandose.jpg


Seguimos viendo auténticos dramas provocados por las inoculaciones. Dramas de los que no hace eco ningún gran medio y por supuesto, ninguna televisión.




 
photo-2021-10-25-11-53-01.jpg


¿Hay alguna prueba de que los acontecimientos en el mundo están siguiendo un guión?

Uno de los conceptos de “conspiración abierta” propuesto por el escritor H.G. Wells fue que muchas personas en el mundo, abiertamente contribuirían a la creación del Nuevo Orden Mundial. Esto mismo fue planteado por otro "profeta", Alice Bailey en “La Exteriorización de la Jerarquía”, donde predijo que las cosas que se hicieran en secreto en el mundo oculto se integrarían en nuestra realidad para traer ese Nuevo Orden Mundial.

Para quienes están familiarizados con la forma en que aquellos "Illuminati" crearon grupos como el CFR y el TLC tendrán en cuenta que H.G. Wells se relacionó con el RIIA (Instituto Real de Asuntos Internacionales), que fue el equivalente británico a la CFR. El primer presidente de la RIIA fue Waldorf Astor.

"... Wells habló de la aparición progresiva en la especie Homo Sapiens de “super-mentes sintéticas en el que las conciencias individuales tenderían a fusionarse ".
 

En la lápida de una mujer israelí se acusa a un hospital de haberla “asesinado en la planta del coronavirus”​

Lapida-de-la-mujer-israeli.jpg


Ha causado un gran impacto en todo Israel la fotografía de la lápida de una mujer fallecida el mes pasado, supuestamente, por coronavirus y sin estar vacunado. Y por lo que hemos podido leer en el digital ‘Times of Israel‘, la inscripción de esa lápida no nos resulta nada sorprendente puesto que parece tener razón.

La inscripción, escrita en hebreo, dice lo siguiente: “Asesinada en la sala de coronavirus del Hospital Beilinson” y pide a Dios que “vengue su sangre”. Y decimos que parece tener razón por lo que se cuenta en la misma noticia.

Al parecer, la mujer, de unos 70 años de edad, había estado enferma durante un tiempo y había sido tratada en su casa. Todo esto según la versión del propio hospital, que añade: “Fue ingresada con un infarto y una embolia pulmonar y murió de un caso grave de COVID”. Un poco contradictorio, ¿no? ¿Fue ingresada por una serie de dolencias y falleció “de un caso grave de COVID?

Porque la primera contradicción es, si sufría un infarto y una embolia pulmonar, ¿por qué fue ingresada en la planta de coronavirus? Y la segunda, si no padecía coronavirus, ¿no sufriría el contagio en esa planta?

El caso es que ahora en el hospital Beilinson de Petah Tikva están muy ofendidos por lo que se ha escrito en esa lápida y están pensando en emprender acciones legales para que se retire. Pero ahora imaginen ustedes los motivos por los que se ha decidido dejar escrito eso, ya sea por parte de la familia o por decisión de la propia fallecida, ¿qué pueden haber vivido en ese hospital hasta el día del fallecimiento?

Porque si se dan cuenta, además se hace mención especial en esa noticia a la circunstancia de que la fallecida no estuviera vacunada. Remarcando ese dato parece que se pretende utilizar algo que está causando dolores de cabeza, como un nuevo alegato de la vacunación. Imaginen si en otros países hubiera más familias que decidiera realizar ese tipo de acciones tan llamativas. Con cuántas “sorpresas” nos encontraríamos.

 

Mueren tres jueces en nueve días de la zona de Cleveland tras ordenarse la obligatoriedad de inocularse a todo el personal de los juzgados​

page.jpg


En los últimos tiempos, cuando nos encontramos con el fallecimiento de algunas personas los voceros del relato oficial utilizan los términos “repentino” o “causas naturales” y en la mayoría de los casos no se da explicación alguna sobre los motivos de esas defunciones.

Pero después se producen decesos que son difícilmente justificables y mucho más si tenemos en cuenta que se trata de personas relativamente jóvenes y, como sucede en este caso, que tienen la misma profesión. El Tribunal de causas comunes del condado de Cuyahoga, cuya capital es Cleveland, decidió ordenar hace unas semanas la obligatoriedad de la inoculación para todo el personal de los juzgados. La fecha límite para esas inoculaciones era el 15 de octubre.

Ahora, como si se tratara de una especie de karma, se ha producido una de esas “casualidades” que tanto se producen en los últimos tiempos ya que han sido tres los jueces de este condado que han fallecido en un espacio muy corto de tiempo: 9 días. Y además, en los tres casos se trataba de personas relativamente jóvenes.

El pasado 28 de septiembre fallecía la juez Nancy McDonnell, Juez de causas comunes, a los 62 años de edad. Los medios de Cleveland hicieron mención a un trasplante de pulmón que había recibido la juez como causa del fallecimiento, pero este se había producido 12 años antes.

Posteriormente, el 2 de octubre, fallecía el juez Joseph Russo a los 59 años de edad. Russo era juez del condado de Cuyahoga desde 2001. De la muerte de Russo, los medios de comunicación solo pudieron decir que murió “de forma repentina”, lo habitual en estos tiempos.

Más tarde, el 7 de octubre, fallecía el juez Larry Jones a los 68 años de edad. Jones, quien había sido juez en Cleveland durante 34 años, pasó después un cargo en el Concejo Municipal de esa ciudad. Tampoco se saben las causas del fallecimiento de Jones y se ha dicho, simplemente, que ha sido, también, de “forma repentina”.

Siguen las “casualidades”…