Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Decenas de miles de muertos y cientos de miles de lesionados por las vacunas para la Covid-19​

La desfachatez con la que se miente a la gente es inaudita. Las vacunas para la Covid-19 han provocado ya decenas de miles de muertos y cientos de miles de lesionados pero tanto las autoridades como los médicos y los periodistas de los grandes medios de comunicación continúan diciéndole a la población que son seguras. Y no solo seguras sino eficaces cuando todo el mundo sabe que los vacunados con las dos dosis siguen enfermando y pueden «contagiar» a otros. Se reconoce oficialmente que es así -después de llamar «negacionistas» a quienes lo advertimos y denunciamos con mucha anticipación- pero ahora se alega -falazmente de nuevo- que si bien no inmunizan «protegen» y los vacunados sufren síntomas menos graves. Es completamente falso, por supuesto, pero de tanto repetir esa mentira la gente termina creyéndosela porque no se informa en medios libres independientes y es manifiestamente «tragacionista«, afortunado vocablo inventado por el conocido escritor español Juan Manuel de Prada que define -según sus propias palabras- a los «botarates que se tragan las versiones oficiales y las repiten como loritos o actores comprometidos (con su bolsillo y con la bazofia sistémica circulante)». A 11 de septiembre de este año -último dato disponible en el momento de enviar este ejemplar a imprenta- las vacunas para la Covid-19 habrían provocado en los 27 países de la Unión Europea la muerte de 24.256 personas y efectos adversos a 2.317.495 (el 50% de gravedad). Y son datos oficiales de EudraVigilance, la red de procesamiento de datos y gestión de la unión que informa y evalúa las sospechas de reacciones adversas a los medicamentos. En cuanto a Estados Unidos el Sistema de Notificación de Eventos Adversos de las Vacunas (VAERS) reconocía que a 3 de septiembre de 2021 había habido en el país por las vacunas 14.506 muertos y 88.171 lesionados graves. Y estamos hablando de las cifras de organismos oficiales que nadie ha cuestionado. Cerca pues de 40.000 muertes directas ¡solo entre Estados Unidos y los 27 países de la Unión Europea! A ellas habría que sumar por tanto las que haya habido en las 167 naciones restantes. Es realmente espeluznante y aún así las autoridades políticas y sanitarias, en colaboración con los médicos, biólogos, farmacéuticos, colegios profesionales y sociedades científicas de todo el mundo y en connivencia con la mayoría de los periodistas, jueces y magistrados, ¡siguen instando a la gente a vacunarse! Y lo hacen -insistimos- sabiendo que las vacunas no inmunizan y son muy peligrosas; de hecho ya se ha reconocido oficialmente que pueden provocar hipersensibilidad, dolor, hinchazón, enrojecimiento, eritema y prurito en el lugar de la inyección, fatiga, malestar, febrícula, escalofríos, inflamación, trombos, miocarditis, pericarditis y síndrome de Guillain Barré valorándose ahora si además causan eritema multiforme, glomerulonefritis (inflamación renal) y síndrome nefrótico. Eso recientemente porque ya hemos explicado varias veces que las propias fichas técnicas de las «vacunas Covid» indican que además pueden producir encefalomielitis diseminada aguda, mielitis, mielitis transversa, encefalitis, encefalomielitis, meningoencefalitis, meningitis, encefalopatía, convulsiones, accidentes cerebrovasculares, narcolepsia, cataplexia, anafilaxia, infarto agudo de miocardio, enfermedad autoinmune, otras enfermedades desmielinizantes agudas, reacciones alérgicas no anafilácticas, trombocitopenia, coagulación intravascular diseminada, tromboembolismo venoso, artritis, artralgia, dolor articular, enfermedad de Kawasaki, síndrome inflamatorio multisistémico en niños e incluso la muerte. Se trata de patologías que asimismo se han asociado a vacunas anteriores. ¿Cómo es pues posible que alguien sano y juicioso acepte correr el riesgo de morir o padecer cualquiera de esas patologías ¡inoculándose una vacuna que no inmuniza! Además la Covid-19 provoca normalmente síntomas leves y solo es preocupante si se tiene el sistema deteriorado, se sufren varias enfermedades y se está polimedicado. De hecho la inmensa mayoría de los casos graves se dan entre personas ancianas de más de 80 años. Evidentemente nuestras preguntas son retóricas pues sabemos bien que la causa es básicamente una: la gente ha perdido «la funesta manía de pensar».

 
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El investigador que afirma que en USA han muerto 150.000 personas por la vacuna COVID ofrece un millón de dólares a cualquiera que demuestre que su análisis no es correcto​

EL EMPRENDEDOR E INVESTIGADOR STEVE KIRSCH CONCLUYE QUE SOLO EN USA HAN MUERTO YA 150.000 PERSONAS A CAUSA DE LA VACUNA COVID (enlace al PDF del estudio realizado para obtener estas conclusiones), Y VUELVE A APOSTAR UN MILLÓN DE DÓLARES ANTE NOTARIO A CUALQUIER ACADÉMICO O INSTITUCIÓN QUE DEMUESTRE QUE SU ANÁLISIS NO ES CORRECTO.
  1. Mathew Crawford publicó dos análisis que, en conjunto, muestran aproximadamente un exceso de 411 muertes por cada millón de dosis de las vacunas basadas en genes (ARNm y ADN): Estimating Vaccine-Induced Mortality, Part I y Estimating Vaccine-Induced Mortality, Part II: Isolating the Variable.
  2. La Parte A cree que estos análisis son correctos y está dispuesta a ofrecer 1 millón de dólares a cualquier investigador académico calificado en cualquier parte del mundo que pueda demostrar que el análisis es erróneo y producir un análisis correcto y publicarlo en una revista revisada por pares.
  3. La Parte B ha de trabajar en una universidad en cualquier parte del mundo como profesor, estudiante o científico y figura como autor en al menos 1 artículo publicado en cualquier revista médica con un factor de impacto de 2 o más en los últimos 12 meses.
  4. La Parte A acuerda donar $ 1 millón de dólares a la institución de investigación de la Parte B cuyo uso se indica por la Parte B de manera irrestricta y sin gastos generales devengados por la universidad.
  5. Para obtener los $ 1M, la Parte B debe ser el primer investigador en publicar un artículo que muestre alguno de estos dos hechos:
a) Que la muerte por vacuna no haya sido la causa más probable de todas las muertes en exceso, pero que haya habido otra causa que explique el aumento en el exceso de muertes después de implementación de la vacunación en los 23 países incluidos en el documento. La otra causa debe ser identificada y debe demostrarse que la causa fue más probable que la toxicidad por la vacuna.

b) Que hubo un error (cálculo o mala suposición) que incremente o disminuya el número de fallecidos por millón de dosis por un factor de 4 o más, es decir, muestra al mundo las muertes correctas por millón de dosis.
  1. Una vez que esta hoja de términos sea firmada por ambas partes, ambas partes entrarán en buena fe negociaciones para desarrollar un acuerdo formal definitivo que incorpore estos términos. Cada parte responderá con prontitud a los cambios del otro lado.
  2. El investigador debe redactar el análisis corregido y publicarlo con los nombres de todas las personas que trabajaron en la investigación. Tan pronto como el artículo se publique en una revista médica revisada por pares con un factor de impacto >= 2 y sobreviva durante 60 días sin retractación o retiro, el $1M se pagará a la institución del investigador designado para uso exclusivo por ese investigador (o como el investigador designe).
  3. Esta oferta vence el 31 de octubre de 2021.
 

Los médicos escoceses desconcertados ante un preocupante aumento de los infartos, ¿desconcertados o disimulando?​

En un nuevo capítulo de ese interminable libro titulado “te toman por imbécil” hoy nos encontramos con una publicación del diario británico ‘The Times‘ tremendamente revelador. Y es que nos cuentan que los médicos en Escocia están muy “desconcertados” por un importante aumento de los infartos en las últimas fechas.

Y es que, parece ser, que a lo largo del verano el número de personas que han acudido a los hospitales sufriendo un infarto ha aumentado el 25%.

Los expertos en salud se han quedado desconcertados por el gran aumento de un tipo de ataque cardíaco común y potencialmente fatal en el oeste de Escocia. Durante el verano, hubo un aumento del 25 por ciento en el número de personas que acudieron al Hospital Nacional Golden Jubilee en Clydebank con arterias parcialmente bloqueadas que cortaron el suministro de sangre al corazón“.

Y lo intentan justificar diciendo que “no hay ninguna evidencia de que sea como consecuencia de una atención tardía… Es probable que se deba a una multitud de factores: personas sedentarias con encierro; estrés; personas que ignoran los síntomas porque no quieren presentarse en el hospital. Probablemente hay de cinco a diez causas, todas vinculadas“.

¿Pero creen ustedes que citan en algún momento la vacunación que tiene como efecto secundario principal los trombos y los coágulos? Para nada, no dicen absolutamente nada de eso porque no interesa. Y es que fíjense, nosotros sin ser médicos y sin realizar estudio alguno sobre los pacientes apostaríamos por esa vacunación.

Y es que no hay más que observar lo que está ocurriendo en todo el mundo y las noticias con las que nos vamos encontrando. Sin ir más lejos, aquí en España, ¿se han dado cuenta de la cantidad de muertes repentinas e inesperadas que se están produciendo en las últimas fechas? Pero ya saben, nadie dirá absolutamente nada porque “los beneficios son mayores que los riesgos”, ya saben…

 

126 sanitarios de toda España envían un burofax a la Ministro de Sanidad pidiendo la paralización de la vacunación infantil y reciben como respuesta un “sí porque sí” y “los beneficios son mayores que los riesgos” sin aportar dato científico alguno​

Una de las medidas más aberrantes que se están adoptando con esto de la pandemia es la de la vacunación infantil. El evidente peligro que entraña para los niños y adolescentes participar como cobayas en la inoculación de un medicamento experimental parece importar muy poco a la clase política, a buena parte de la vendida profesión médica e incluso a algunos padres con pocas ganas de informarse, incluso cuando lo que está en riesgo es la salud de sus hijos.

El pasado día 11 de agosto, 126 sanitarios de toda España enviaron un burofax a la ministro de Sanidad, Carolina Darias, en el que se le pedía la paralización infantil advirtiendo a la máxima responsable del ministerio sobre todos los riesgo que esta vacunación entraña para los niños y aportándole datos de estudios científicos sobre estos riesgos, así como los datos sobre las dramáticas consecuencia que está vacunación está teniendo en otros países.

SOLICITUD ENVIADA AL MINISTERIO DE SANIDAD FIRMADA POR 126 SANITARIOS

El ministerio respondía el pasado día 30 de agosto a ese burofax con una carta en la que demuestra desentenderse de esa petición exponiendo, en primer lugar, que la vacunación es voluntaria. Este es un punto muy importante que todo el mundo debe tener en cuenta, pero no por la voluntariedad de la vacunación en sí, es importante para esos padres que, a pesar de todo, vacunen a sus hijos porque nadie se va a responsabilizar de lo que les pase. La respuesta, en caso de que le pase algo al niño, siempre será: “es cosa suya porque la vacunación era voluntaria”.

Pero es más importante, si cabe, lo que se dice en el antepenúltimo párrafo: “No obstante, como todas las vacunas se han notificado efectos adversos más graves que han sido evaluados e incluidos en las fichas técnicas para que el personal sanitario y la población estén atentos por si pudieran darse. Pero el beneficio que aportan es mucho mayor que el riesgo”.

Además de lo mal redactado que está, lo que vienen a decirnos en este párrafo es que no descartan que se pudieran dar “efectos secundarios más graves” pero, y aquí viene lo más fuerte y criminal, nos dicen que “el personal sanitario y la población estén atentos por si pudieran darse”. Es decir, no descartan que se produzcan, ¿pero cuándo sabrá el personal sanitario y la población que se ha producido? Cuando el niño los sufra. Y a partir de ahí ya se lavan las manos porque recurren a esa coletilla habitual que dice que “el beneficio es mucho mayor que el riesgo”.

En resumen: ellos pasan de todo y no piensan asumir ninguna responsabilidad porque la vacunación “es voluntaria”.

 

Los jugadores de la Premier League no se dejan engañar y tan solo en 7 clubes tienen a más del 50% de la plantilla inoculada​

El cuerpo y el estado físico es con lo que cualquier deportista se gana la vida y mucho más en un deporte en el que se pueden alcanzar ingresos tan altos como en el fútbol y sobre todo en una liga como la Premier League. Por ese motivo, los futbolistas consultan y se informan e investigan por muchas fuentes sobre cualquier sustancia que se vayan a meter en su cuerpo. Mucho más si son medicamentos experimentales puesto que pueden poner su futuro laboral en serio riesgo.

Según un informe publicado por el diario británico Daily Mail, en el que se hace mención a un plan de la Premier League para compensar a los jugadores por vacunarse, tan solo 7 clubes de esta importante competición tiene a más del 50% de la plantilla vacunada. Al menos dos clubes solo tienen a 6 se sus jugadores vacunados, en plantillas que compuestas normalmente por veinticinco.

Además, uno de los problemas que están generando las inoculaciones, a pesar de que se intente ocultar, es el de los trombos que conllevan ictus en algunos casos e infartos en otros. Debido al esfuerzo físico que se realiza en el fútbol esto podría ser muy peligroso para los jugadores. Está claro que los jugadores de la Premier, en su mayoría, no se están dejando engañar.

 
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PEDRO CAVADAS
👉💶 ¡Enséñame la pasta! 💶👈

2021: “Los negacionistas deberían estar pudriéndose en la cárcel”

2009: “Yo no me vacuno porque soy un ácrata sanitario (partidario de la supresión de toda autoridad)”

⚡️2021

⚡️2009