Una simple regla de tres para desmontar los datos oficiales ofrecidos por el gobierno sobre muertes tras las inoculaciones en España y demostrar que son falsos
La pasada semana los grandes medios de comunicación y el propio gobierno nos sorprendían ofreciendo datos oficiales sobre el número de muertes que se han producido en España tras las inoculaciones. Según esos datos oficiales, el número de personas que habrían fallecido en nuestro país tras la inoculación del medicamento experimental sería de 300. Sorprendente cifra, por cierto, 300, ni más, ni menos.
De todas formas, tampoco iban a aportar demasiada transparencia en una información, de por sí, más que dudosa y la Agencia Española del Medicamento intentaba camuflar y disimular esos datos con el siguiente comentario: “La vacunación no reduce las muertes por otras causas diferentes a la COVID-19, por lo que durante la campaña de vacunación es esperable que los fallecimientos por otros motivos diferentes sigan ocurriendo, en ocasiones en estrecha asociación temporal con la administración de la vacuna, sin que ello tenga que ver con el hecho de haber sido vacunado”.
Tras leer esa información, cualquier “dudacionista” que se preocupe en buscar información alternativa se preguntaría: “¿Seremos diferentes los españoles a los estadounidenses? ¿Funcionarán de distinta forma nuestro corazón, nuestros pulmones, hígado, riñones o incluso nuestra sangre que la de ellos? Lógicamente no.
Entonces no hay más que ir a buscar datos oficiales ofrecidos en Estados Unidos para darse cuenta de la falsedad que nos intentan vender en España.
Según los datos del VAERS actualizados el pasado 17 de septiembre, el número de personas muertas tras la vacunación ha sido de 15.386.
Pero hay más. Si también tenemos en cuenta que en Estados Unidos los datos estarán falseados y además, que solo se registra en esta base de datos entre un uno y un diez por ciento de los casos reales, nos podemos encontrar con unas cifras monstruosas no solo en Estados Unidos, también en España.
Y basándonos, simplemente, en lo que se ha registrado en Estados Unidos como cifra oficial y haciendo una regla de tres simple, es decir, población de Estados Unidos (328.000.000) con casos registrados (15.386) y población de España (47.000.000) tomando como valor ‘X’ el número real de casos de fallecimientos registrados en nuestro país, nos encontraríamos con un resultado de 2.204 muertes. Muchas más que las 300 reconocidas oficialmente que ya deberían haber sido más que suficientes para haber ordenado retirar un medicamento experimental.
Pero si además tenemos en cuenta que, como decíamos antes, el VAERS solo recoge entre un uno y un diez por ciento de la realidad, multipliquen ustedes mismos porque a nosotros nos da hasta miedo hacerlo.
Una simple regla de tres para desmontar los datos oficiales ofrecidos por el gobierno sobre muertes tras las inoculaciones en España y demostrar que son falsos
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