Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Muere una mujer por el virus en un crucero en el que todos iban completamente vacunados y aparecieron, además, otros 27 positivos​

No puede haber prueba más evidente de lo que está provocando la vacunación que la que hemos visto que ha sucedido en un crucero de Carnival a Belice a principios del mes de agosto. Como sabrán, en los cruceros todo el que viaje tiene que ir completamente vacunado y así sucedía en este: tanto la tripulación como los pasajeros iban completamente vacunados.

Una mujer de 77 años, Marilyn Tackett, embarcó en el crucero el pasado 4 de agosto junto a su familia el 31 de julio en Galveston, Texas. El 4 de agosto, Tackett -que también estaba completamente vacunada- comenzó a sentirse mal. Tenía problemas respiratorios y decidió quedarse en el barco mientras su familia desembarcaba y recorría Belice.

El equipo médico del barco comprobó que Tackett daba positivo para el COVID, a pesar de la vacunación, y ante el empeoramiento de su salud recomendaron que fuera trasladada a un hospital de Belice puesto que necesitaba respiración asistida. Días después fue trasladada a otro hospital de Oklahoma, donde falleció el 14 de agosto.

El equipo médico del crucero, tras la positivo detectado a Tackett, decidieron realizar test tanto a la tripulación como al pasaje y detectaron otros 27 positivos más.

Y todo esto ha sucedido en el que todas las personas estaban completamente asiladas y no había nadie que no estuviera vacunado. No hay mejor estudio que este para demostrar lo que sucede con esta vacunación.

 

Un estudio de la Universidad de Oxford revela que los vacunados llevan una carga viral 251 veces mayor que los no vacunados​

Un estudio de la Universidad de Oxford, publicado por la revista The Lancet el pasado 10 de agosto, revela datos demoledores sobre la incidencia del virus tanto en personas vacunadas como en personas no vacunadas.

El estudio fue realizado en profesionales sanitarios vacunados con AstraZeneca que tuvieron que permanecer encerrados en un hospital de la ciudad de Ho Chi Minh en Vietnam. En el estudio realizado por los doctores Nguyen Van Vinh Chau y Nghiem My Ngoc, se dice que:

“Entre el 11 y el 25 de junio de 2021 (semana 7-8 después de la dosis 2), 69 trabajadores de la salud dieron positivo al SARS-CoV-2. 62 participaron en el estudio clínico. 49 eran (pre) sintomáticos y uno requirió suplementos de oxígeno. Todos se recuperaron sin incidentes. Se obtuvieron 23 secuencias de genoma completo. Todos ellos pertenecían a la variante Delta y eran filogenéticamente distintos de las secuencias de la variante Delta contemporáneas obtenidas de casos de transmisión comunitaria, lo que sugiere una transmisión en curso entre los trabajadores. Las cargas virales de los casos de infección por la variante Delta avanzada fueron 251 veces más altas que las de los casos infectados con cepas antiguas detectadas entre marzo y abril de 2020”.

Y concluye diciendo que “las infecciones de la variante Breakthrough Delta están asociadas con cargas virales elevadas, positividad prolongada de la PCR y niveles bajos de anticuerpos neutralizantes inducidos por la vacuna, lo que explica la transmisión entre las personas vacunadas”.

Vaya, pues parece que cada vez van apareciendo más pruebas que demuestran que la variante delta es, en realidad, una variante provocada por la vacunación. Tengan en cuenta, además, lo significativo que se certifique que sobre 69 trabajadores que participaron en el estudio, uno de ellos requiriera un suplemento de oxígeno, es decir, cerca del 1,5%. Trasladen esas cifras a la vacunación de millones de personas y nos encontraremos con un número altísimo de pacientes que van a sufrir graves consecuencias por la vacunación.

 

Tucker Carlson muestra la foto que provocó la indignación de los estadounidenses en 1918 y que forzó a los políticos a eliminar la obligatoriedad de las mascarillas por la pandemia de la “gripe española”​

Está más que claro, y a las pruebas nos remitimos, que el nivel intelectual de esta sociedad de 2021 va en caída libre y nada tiene que ver con el nivel de hace 100 años. Y eso no es culpa de las personas, es culpa, en el caso de España, de unas leyes de educación que el único objetivo que han buscado es la docilidad del sujeto, su ignorancia y un adoctrinamiento absoluto para que cumpla a rajatabla lo que se le ordene por parte de “papá estado”.

Pero hace 100 años no sucedía eso. La gente leía, se educaba a sí misma, escuchaba lo que les contaban sus padres y abuelos y existía una sabiduría popular, en todos los sentidos, que ahora, directamente, no existe. Y todo esto sin el acceso a la información que hay ahora, no era tan fácil engañar a las personas como lo es en estos tiempos, se diga lo que se diga.

Un claro ejemplo es el mostrado por el periodista estadounidense Tucker Carlson en un reciente editorial realizado en la cadena FOX. Hablaba Carlson de la mal llamada “gripe española” y exponía la obligatoriedad del uso de mascarillas que existía por aquel entonces.




“La ciudad de San Francisco se tomó las reglas tan en serio que un agente de salud de la ciudad le disparó a un hombre que se negó a usar una mascarilla y golpeó a los dos transeúntes que estaban detrás de ese hombre”, contaba Carlson.

“A algunas personas les pareció un poco exagerado, pero muchas otras lo aceptaron. Tenían miedo del virus. Querían hacer su parte para detenerlo. Sobre todo, confiaban en sus líderes. Si sus líderes se lo ordenaban, asumían que era por una buena razón y querían ayudar”.

Pero un día apareció una fotografía en un periódico en la que se mostraba a los funcionarios de la ciudad de San Francisco todos apiñados asistiendo a un combate de boxeo. Ninguno de ellos llevaba mascarilla. En la fotografía se podía ver “al alcalde de San Francisco, un miembro del congreso, un administrador de salud, todos sentados en el evento y completamente desenmascarados”.

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La fotografía circuló por todo el país, “los estadounidenses se sorprendieron al descubrir que las personas que elaboraban y aplicaban las reglas no tenían la intención de seguir esas mismas reglas ”, afirmó Carlson.

Fue a partir de entonces cuando toda la farsa de las mascarillas se desmoronó. Fue a partir de entonces cuando los políticos estadounidenses fueron incapaces de mantener esas leyes que tenían que cumplir los demás y que ellos mismos no cumplían. Piensen ahora en la cantidad de veces que hemos podido ver a políticos reunidos en distintas cumbres internacionales poniéndose la mascarilla para aparecer en la foto.

Carlson ha realizado este editorial tras salir a la luz un vídeo en el que la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, realizaba una recaudación de fondos en la que se le vio junto a otros cargos del Partido Demócrata sin mascarilla y sin cumplir ni una sola de las normas que imponen a los demás. Esa imagen habría indignado a todo el mundo hace 100 años, ahora, simplemente, no pasa nada.




 

Lo que estamos viviendo con el virus es lo que nos hace entender lo que sucedió en la moción de censura contra Rajoy​

Una ves estamos ya absolutamente convencidos de que no estamos viviendo algo casual, que no estamos sufriendo la infección de un virus que procede de un murciélago o de un pangolín y que esto no es más que una farsa, vamos entendiendo todo lo sucedido pocos años antes, cuando todo esto se estaba organizando.

Es ahora cuando entendemos lo que pasó con la moción de censura contra Rajoy. Ahora entendemos por qué Mariano Rajoy permaneció impasible aquellos días e incluso se fue a un bar a emborracharse el día en el que Sánc-HEZ ganó esa moción de censura.

En un país tan sumamente politizado como España, tan dominado por corrientes ideológicas de izquierdas y en el que solo hay grandes movilizaciones en las calles cuando gobierna el PP, esto del virus se habría tomado de una forma distinta si no gobernaran unos partidos como los que están gobernando ahora, PSOE y Podemos.

¿Se dan cuenta que las llamadas “tribus urbanas”, los “antiglobalistas” de entonces, ecologistas, anarquistas, organizaciones LGTBI, feministas, promotores del 15M y “revolucionarios” de cartón piedra en general, son los primeros en justificar decisiones dictatoriales del gobierno y los más firmes defensores de una vacunación que están engordando las arcas de grandes corporaciones farmacéuticas?

Ahora imaginen que fuera el PP el partido que hubiera tenido que tomar esas decisiones, el partido del gobierno. ¿Creen ustedes que la sociedad española habría asumido con la misma docilidad todo lo que se nos está haciendo tragar con la excusa de este “virus asesino”? ¿Cómo creen que estarían las calles de ser otros los que gobernaran?

Por ese motivo y convencidos, como estamos, de que todo lo que está sucediendo lleva organizándose desde hace muchos años, tenemos claro que todo aquello estuvo perfectamente orquestado y no precisamente por partidos políticos, siendo Sánchez el monigote que necesitaban para que la sociedad española permaneciera impasible ante lo que se nos venía encima.

También creemos saber cuál es el motivo por el que Rajoy permaneció callado y simplemente se emborrachó en un bar. Pero ese asunto es demasiado delicado y no tenemos más pruebas de ello que lo que se nos ha contado de palabra.

Ahora aten cabos porque a partir de entonces sucedieron muchas cosas. Se censuraron infinidad de grupos y personas en las redes sociales con gran influencia y que se habrían posicionado en contra de lo que está pasando. En aquellas fechas también creímos que los motivos eran simplemente políticos, pero ahora nos damos cuenta que la cosa iba mucho más allá y nada tenía que ver con ideologías. Simplemente se eliminaba el alcance de lo que sería futura disidencia.

Si echan la vista atrás, hacia los años inmediatamente anteriores a la pandemia se darán cuenta de que nada de lo que sucedía tenía que ver con lo que la mayoría creímos entonces. Estábamos viviendo una gran mentira para organizar la que es, probablemente, la mayor mentira que hayamos vivido cualquiera de nosotros nunca.

 



Nuevamente el ex-presidente sionista Donald Trump (el Salvador de la humanidad) ha vuelto a recomendar vacunarse a todos sus seguidores, ya que la vacuna es segura y eficaz.
Sigan creyendo en el humo que dispersa Qanon y quienes con ello engordan su ego a la vez que su bolsillo.
 

Pfizer violó el protocolo y adulteró las pruebas para obtener la aprobación de la FDA​

Las pruebas de las vacunas Moderna y Pfizer se realizaron, como es habitual, con un grupo de control, es decir, con un grupo dentro del ensayo que recibió un placebo y no la vacuna de prueba. Sin embargo, durante el ensayo, las farmacéuticas decidieron romper el protocolo y notificar al grupo de control que no estaban vacunados, por lo que a casi todo el grupo de control se le administró la vacuna.

Según ha informado la NPR, la radio pública de los Estados Unidos, la disolución intencional del grupo placebo viola el propósito científico de probar si la vacuna tiene alguna eficacia; cualquier beneficio real y/o problemas de seguridad no podrá ser evidenciado, ya que sin un grupo de control, no hay nada con lo que comparar al grupo vacunado.

Para que quede clara la gravedad de la decisión adoptada y la metodología empleada, la autorización y aprobación final de la agencia norteamericana del medicamento (FDA) para las vacunas se basa en el resultado de estos ensayos, por lo que no hay forma de medir la eficacia, efectividad o seguridad de la vacuna en sí.

No queda nadie dentro del grupo de control, de un valor estadísticamente válido, para proporcionar una comparación adecuada de los resultados para personas vacunadas frente a las no vacunadas. Esto es una locura.

De acuerdo al artículo de NPR, ¿cómo puede considerarse eficaz la vacuna cuando no hay un grupo de personas no vacunadas con las que comparar los resultados?. Da igual, porque la FDA, al igual que la OMS, es otro de los organismos más corrompidos del sistema sanitario mundial.

 

Japón retira 1,63 millones de dosis de la vacuna de Moderna producidas en España al encontrarse “sustancias extrañas” en los viales​

El Ministerio de Salud de Japón ha dado la orden a Takeda Pharmaceutical Company Limited, que es la empresa que se encarga de la distribución de la vacuna de Moderna en aquel país, que retire de la circulación 1,63 millones de dosis de esa vacuna al haberse encontrado en los viales “sustancias extrañas”, según informa el digital ‘Kyodo News‘.

La compañía Takeda ha declarado sobre este asunto que aún no ha recibido informes sobre problemas de seguridad. Al parecer, alguna de las 1,63 millones de dosis distribuidas a 863 centros de vacunación ya se han utilizado.

Sobre este mismo asunto, Moderna ha emitido un comunicado en el que indica que “hasta la fecha, no se han identificado problemas de seguridad o eficacia” y asegura que están “evaluando cuidadosamente este asunto y en este momento no tiene más comentarios sobre las causas fundamentales”.

Una vez identificados los lotes que contienen esas “sustancias extrañas”, el Ministerio de Salud de Japón ha declarado que esos lotes ” 3004667, 3004734 y 3004956 han sido producidos en la línea de fabricación que Moderna tiene en España”.

Estamos ansiosos por saber qué clase de “sustancias extrañas” son las que se han encontrado en los lotes de esas vacunas. Miren que si nos llevamos una sorpresa y las autoridades japonesas confirman que pudieran estar relacionadas con el óxido de grafeno… ¿Qué pasaría entonces? Estaremos pendientes de esta información.