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Informes de Israel y Australia: del 95 al 99% de los hospitalizados están completamente vacunados​

Los informes que salen de Israel afirman que los hospitales se están llenando de personas vacunadas, el 95 por ciento de las cuales sufren enfermedades graves y están completamente vacunadas.

“Entiendo que la mayoría de los pacientes están vacunados, incluso los pacientes 'graves'. Exactamente. De forma natural. Los ancianos, la mayoría de ellos están vacunados”, dijo el jueves el Dr. Kobi Haviv israelí a News Israel 13 .




“La mayoría de la población está vacunada, y el 90% ... 85% -90% de las hospitalizaciones aquí son personas 'totalmente vacunadas'”.

El Dr. Haviv afirma que las infecciones significan que la “efectividad” de las vacunas se está desvaneciendo, posiblemente creando un escenario en el que las inyecciones de refuerzo emergen como un tratamiento necesario.

La noticia de Israel coincide con estadísticas similares provenientes de Sydney, Australia, donde los funcionarios de salud del gobierno anunciaron a fines del mes pasado que casi todas las nuevas hospitalizaciones de Covid involucran a personas vacunadas, excepto una.

El mismo fenómeno se está observando en todo el mundo a medida que aumenta la propaganda de la vacuna en respuesta a la temida variante Delta.

En los EE. UU., ha habido más de 4.100 de los llamados "casos de avance" en personas completamente vacunadas hasta el mes pasado, con la narrativa a favor de la vacuna cambiando para afirmar que las enfermedades no son tan graves como las de las personas no vacunadas.

A medida que más y más personas vacunadas se enfermen con la misma enfermedad contra la que se supone que deben estar protegidas, ¿se responsabilizará alguna vez a los fabricantes de vacunas de la propagación de la enfermedad?

 

DR. JUAN CARLOS PEREZ OLMEDO: “LA MEDICINA TIENE MUCHO DE FARSA Y LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA ES LA QUE CONTROLA Y DIRIGE EL PENSAMIENTO DE LA MAYORÍA DE LOS MÉDICOS”​

Cuando conversamos con el doctor Juan Carlos Pérez Olmedo, hace dos días, la realidad era la que sigue: el farmacéutico Juan Francisco Martí estaba al borde la muerte por coronavirus en la UCI del hospital de la Plana, en Castellón, España, los médicos de este hospital se negaban a que recibiera las sesiones de ozonoterapia que la esposa del enfermo requería y un juez dictaba sentencia negándoles tal posibilidad. Hoy, dos días después, Juanfran, así le llaman en casa, ha recibido las dos primeras sesiones de ozono, “está estable y su tolerancia es excelente” y aún se desconocen los resultados de las últimas analíticas. Mientras tanto, los especialistas en ozonoterapia, el equipo del doctor Juan Carlos Pérez Olmedo, están a punto de realizar la tercera sesión. Hacen una cada 8 horas. Si Juanfran respondiera bien al tratamiento, en unos días estará tomándose una cerveza con el doctor Pérez Olmedo, como le pasó con otro paciente, un constructor zamorano. Se la tomaron en Pontevedra, que es donde ejerce de ozono terapeuta el doctor. Y todo gracias a que un nuevo juez, adoptando medida cautelarísima, ha decidido que por encima de todo priman las medidas compasivas.

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Olvídense pues de la segunda pregunta de la presente charla, hoy día las cosas, afortunadamente, han cambiado para Juanfran, pero no la olviden, ese es el ambiente que se respiraba en torno a un hombre que aún se debate entre la vida y la muerte. Y reflexionemos: ¿A quién pertenece nuestro cuerpo llegado el caso fatídico de no tener más salida que la muerte? ¿A un hospital, a un juez, a la familia del moribundo? Por otro lado: ¿Qué es eso de la ozonoterapia? Quién mejor para contárnoslo que el médico que vela por la salud de Juanfran, el doctor Juan Carlos Pérez Olmedo:

ENTREVISTA EN VÍDEO




CLAVES DE LA ENTREVISTA

Estuve administrando durante 4 días en la UCI del hospital de Torrejón, en Madrid, a un enfermo que estaba muy grave, llevaba mes y medio ingresado, intubado y con fallo renal, y estaba con hemodiálisis permanente. Tenía COVID y había tenido una recidiva. El tratamiento duró 4 días. Cada 8 horas, por vía nasogástrica e intravenosa, insuflé ozono intravenosos directo con excelente tolerancia, sin alterar ningún otro tratamiento, ayudando nada más. Hace unos días vino mi paciente de Torrejón a Pontevedra y nos tomamos una cerveza. Esa es la historia del señor Lorenzo.

Lo de Castellón de la Plana ha sido lamentable. En principio había una actitud positiva en el sentido de realizar el tratamiento. Tuvimos una reunión con la jefatura de servicio de la UCI y el director del hospital y la actitud de aquel era absolutamente negativa. Fue muy desagradable. No dejó que le ensañara datos y publicaciones al respecto. Se negaron a que practicáramos la ozonoterapia porque decía que no estaban en las guías de la COVID. Yo le pregunté si había administrado alguna vez Lopinavir y Ritonavir y me dijo que sí. Le pregunté si eso estaba en las guías y se quedó callado queriendo dar por zanjada la reunión. Le expliqué que era un tratamiento con una excelente tolerancia y que si no funcionara no alteraría para nada la evolución del paciente en el sentido negativo, y que tiene argumentos razonables para que el tratamiento modifique favorablemente la evolución de la enfermedad. En otros países y otros compañeros han hecho lo mismo que yo en UCIs y han visto que esos pacientes han evolucionado fantásticamente.

Hay publicaciones que están indexadas en el PubMed, la de Ibiza, del doctor Alberto Hernández, por ejemplo, y recientemente se aprobó por la Agencia Española del Medicamento un ensayo clínico promovido por Hernández, del hospital de Ibiza, para enfermos COVID, y para que fuera aprobado se tuvo que documentar fehacientemente, se aportaron documentos científicos de China, de Irán,….

Yo formo parte de un ensayo clínico con ozono intravenoso directo con enfermos COVID en el hospital de las Emergencias de Santiago de Chile.

El ozono es una molécula inestable que se tiene que generar in situ, en el sitio donde se realiza el tratamiento, porque una vez que se tiene desaparece. Tienes que llevar un generador que alimentamos con oxígeno y de ahí sale una mezcla de oxígeno y ozono, el 97% viene siendo oxígeno y el resto es ozono que es lo que se administra a los pacientes. Debo añadir que un número importante de hospitales españoles tiene generadores de ozono y están realizando tratamientos de ozonoterpia, sobre todo en las unidades del dolor y en traumatología.

Acabo de recibir un correo donde la clínica de Navarra está interesada en el tratamiento con ozonoterapia, tanto la pública como la privada.

Esta pandemia que estamos sufriendo no solo depende de la vacuna, depende de encontrar tratamientos que tranquilicen a los pacientes que sufren la enfermedad del COVID 19, pacientes que puedan decir: “He pillado el COVID, pero sé que tengo un tratamiento que me puede ayudar”.

La ozonoterapia no tiene ningún efecto secundario, es fácil de administrar, tiene un mecanismo de acción de amplio espectro. Aumenta el transporte del oxígeno a los tejidos y a los órganos, cuando el oxígeno llega a las células todo funciona muchísimo mejor, el sistema inmune funciona mejor y el sistema antioxidante y el sistema inflamatorio. Es decir, que todos esos mecanismos que tiene la ozonoterapia de ser oxigenante, ser inmunomodulador, de activar los sistemas enzimáticos antioxidantes endógenos, de regular la cascada inflamatoria antiinflamatoria y por encima ser un germicida muy potente in vitro puede ayudar muchísimo en el tratamiento de muchas enfermedades, sobre todo en las infecciosas. Tratamos cáncer, aparato locomotor…,pero las enfermedades infecciosas tienen todos los argumentos para que el ozono pueda funcionar perfectamente y ayudar como terapia complementaria y sin efectos secundarios.

El problema es que el ozono es una molécula inestable que no se puede envasar, como el oxígeno, en una botella. El ozono desaparece nada más formarse y no se puede vender. A la industria farmacéutica le encantaría poder controlar la molécula ozona, pero no puede porque no se puede patentar. Y de ahí deriva todo.

La ozonoterapia es un tratamiento que lleva 150 años realizándose en el mundo con éxito, tratando muchísimas enfermedades. Jamás se ha explicado en las universidades en las carreras de medicina. Y es por una sola razón puramente y estrictamente económica. La razón es que la industria farmacéutica no puede controlar la ozonoterapia. La medicina tiene mucho de farsa y la industria farmacéutica es la que controla y dirige el pensamiento de la mayoría de los médicos. La ozonoterapia jamás pagará hoteles, viajes ni mariscadas…

Interviene en patología dolorosa de columna, es uno de los mejores tratamientos. No creo que haya un tratamiento mejor para la hernia discal, el dolor de la columna en general por fibrosis posquirúrgica, para la artrosis, para el tratamiento de artrosis de rodilla, de hombros… Es un tratamiento muy sencillo que funciona muy bien, funciona con sesiones, no es por arte de magia. Con 15 o 20 sesiones el 90% de los pacientes van bien.

La gente cuando acude a las consultas es por dolor. Lo importante es eliminar el dolor. No se va a curar la artrosis, que es una enfermedad degenerativa y que va a seguir degenerando. Yo creo que tengo 4 o 5 hernias discales, pero yo vivo con ellas y no tengo ningún dolor, no necesito que nadie me opere de nada. El 90% de las personas de 30 para arriba posiblemente todos tengan hernias discales, pero ese no es el problema, el problema es el dolor, cuando duelen. Cuando esa zona de la hernia discal está inflamada se produce una liberación de moléculas que irrita la raíz nerviosa y hay que desinflamarla y los medicamentos no llegan a la zona de la inflamación. El ozono sí, es capaz de desinflamar esa zona y cuando desinflamas esa zona la gente queda bien para toda su vida, sin ningún problema de dolor de hernia discal.

El ozono tiene un gran efecto antimetastásico como ha quedado demostrado en la universidad alemana de Marburgo por todo el equipo de veterinaria oncológica que tienen publicaciones en el International Journal of Cancer o en el Clinical Reacher of Cáncer. Yo trabajo mucho en cáncer y de hecho viajo mucho a Palencia porque los tratamientos con ozono intraperitonial para el cáncer los realizo allí. Es un tratamiento que aporta calidad de vida y esa calidad de vida va asociado a un aumento de la supervivencia.

Los estudios de Hamburgo han demostrado que el grupo que recibía ozono tenía muchas menos metástasis que los otros grupos, pero diferencias abismales.

Actúa en enfermedades degenerativas, en el Parkinson, la esclerosis múltiple, alzheimer, como activa los sistemas enzimáticos antioxidantes pues actúa en todas las enfermedades degenerativas, isquémicas, cardiovasculares, en un montón de enfermedades, por decir, actúa en todas las enfermedades. Es un tratamiento complementario muy eficaz. El ozono es la medicina del bienestar y el antienvejecimiento. El ozono aporta salud y la mejor inmunidad es la salud, que es lo mejor que hay para combatir cualquier enfermedad infecciosa, como el COVID 19.

Un hospital público no tendría ningún medicamento más barato que el ozono. Una botella de oxígeno sería capaz de hacer mil o dos mil sesiones. No creo que haya ninguna terapia más barata que el ozono para un hospital público. Es increíblemente barato. A lo mejor un tratamiento podría valer 1 o 2 euros. Otra cosa es en la privada, que tiene sus instalaciones, sus enfermeras, sus generadores de ozono… Pero la pública… Estaría encantado de que esto fuera una oferta a todo el mundo desde la Sanidad pública. Es incomprensible que no lo hagan, es una cosa demencial. El ozono podría haber salvado miles de vidas en esta epidemia si se hubiera instalado. Si se empezara a tratar a un enfermo de coronavirus en el hospital desde que entra, por vía rectal, sanguínea, estoy seguro que muchísimos pacientes no pasarían a la siguiente fase.

 

A un médico se le acaba la paciencia y pide explicaciones públicas tras la información de los últimos efectos secundarios descubiertos en Pfizer y Moderna​

La verdad es que a estas alturas de la película somos bastante escépticos con la profesión médica y confiamos en ellos entre muy poco y nada. Llevamos meses viendo cosas muy raras con esto del virus y, sobre todo, con las vacunas y son muy pocos, casi ninguno, los que han puesto el grito en el cielo y los que han expuesto sus dudas en público. Además, creemos que en su fuero interno hay una inmensa mayoría que tiene esas enormes dudas.

Pero como decíamos, son muy pocos los que tienen la valentía de pedir explicaciones y preguntar lo que está pasando, la comodidad del sueldo fijo a final de mes y las jugosas comisiones, suponemos, que serán demasiado tentadoras aunque, recordemos, de lo que estamos hablando es de proteger la vida de las personas. El juramento Hipocrático y esas cosas deben haber pasado a la historia para esos grandes vendidos colaboracionistas.

Pero hoy nos hemos encontrado con una de esas excepciones que merecen ser aplaudidas y difundidas. Y es que, tras la información aparecida en varios medios sobre los nuevos efectos secundarios detectados en Pfizer y Moderna -eritema multiforme, glomerulonefritis y síndrome nefrótico-, un médico ya se ha hartado y ha expresado su preocupación a través de su cuenta de Twitter.




Nosotros también queremos explicaciones, pero no las de individuos vendidos y miserables como César Carballo, queremos explicaciones reales. ¿Qué está pasando?

 

El virólogo Dr Ryan Cole sobre la vacuna: “es un experimento en la humanidad”​

“Esto es un ataque venenoso a nuestra población y tiene que parar ahora”. Así de tajante fue el Dr Ryan Cole durante una conferencia sobre la vacuna del COVID-19. “Si me dices que quieres pinchar a un niño de 12, de 5, de 13, de 18 años y vemos casi un aumento de 200 veces de miocarditis en nuestra sociedad, esa es una buena idea: demos a un niño una toxina y arruinemos su corazón de por vida. Paremos y pensemos en lo que hacemos.”

El Dr Cole es doctor en medicina en la Clínica Mayo de los EE.UU y especialista en anatomía patológica y en virología inmunológica.




 



Programa número 105 de LA QUINTA COLUMNA. Junto al Dr. José Luis Sevillano asistimos al desconcierto de "noticias" de los medios de DESINFORMACIÓN MASIVA con el objeto de hacer llevar a todos al pinchazo con una buena dosis de ÓXIDO DE GRAFENO.
 

La OMS frena el genocidio de las vacunas experimentales​

El 11 de agosto de 2021, la ONU ha anunciado que “La OMS prueba tres nuevos medicamentos para tratar el COVID-19”. En la noticia se informa que: “En una conferencia de prensa en Ginebra, el director general de la OMS subrayó la necesidad crítica de encontrar terapias más efectivas y accesibles contra la enfermedad producida por el coronavirus”. De esta forma reconoció que las vacunas experimentales no son la solución.

Desde el principio, numerosos científicos y sanitarios han cuestionado la estrategia de vacunación. El eminente virólogo belga Geert Vanden Bossche, considera que “cancelar las vacunaciones masivas debería convertirse ahora en la emergencia sanitaria de interés internacional”, añadiendo que “en primero de vacunas”, se aprende que: Nunca se ha hecho una vacunación masiva en plena pandemia porque “no se debe usar una vacuna profiláctica en poblaciones expuestas a una alta presión infecciosa” y “La vacuna inhibe el sistema inmunológico, mientras genera supercepas mortales”, es probable que la variante delta se haya creado como reacción a las vacunas y vendrían otras más infecciosas y mortales. Esta información ha sido publicada en el libro “Yo no me vacunaré”, de Emilio de Diego, que es la referencia sobre el coronavirus y las vacunas.

En España, según el Ministerio de Sanidad hasta el 11 de julio de 2021, las vacunas experimentales habían matado a 254 personas. El 12 de agosto no había información más actualizada. En el Reino Unido, estaban vacunados el 65% de los fallecidos desde febrero hasta el 2 de agosto. En Israel, país con mayor porcentaje de vacunados, el 95% de los pacientes graves están vacunados. Estos datos los ha publicado el articulista Luys Coleto, que es una referencia esencial sobre el coronavirus y las vacunas experimentales.

Numerosos científicos y sanitarios ya han advertido que en octubre aumentarían, alarmantemente, los vacunados fallecidos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), mintió cuando dijo que el nuevo coronavirus era un patógeno respiratorio, cuando era inflamatorio. Mintió para recomendar protocolos sanitarios que han causado numerosas muertes innecesarias, hasta que Italia desoyendo sus recomendaciones hizo autopsias y comprobó que los protocolos sanitarios eran erróneos y mortales. La vacunación masiva ha sido otra recomendación mortal de la OMS para potenciar la pandemia, con potencial de extinguir la raza humana.

En la noticia del 11 de agosto se anuncia que los tres fármacos “buscan reducir el riesgo de muerte, se encuentran en la fase final de ensayos clínicos” y se “espera los resultados para fines de septiembre”. Los medicamentos en cuestión son los siguientes: artesunato, imatinib e infliximab. Los tres han sido seleccionados por “un panel independiente de científicos” “por su potencial para reducir el riesgo de muerte en personas hospitalizadas por COVID-19”. Este cambio estratégico supone el reconocimiento oficial de que la estrategia de vacunación no ha funcionado ni funcionará.

El artesunato (Ipca) se utiliza contra el paludismo grave y formaba parte de la lista de medicamentos esenciales de octubre de 2013 y del tratamiento de la malaria de 2010, ambos de la OMS.

El imatinib (Novartis) se utiliza para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, como la leucemia, desde mayo de 2001.

El infliximab (Johnson & Johnson) se utiliza para la artritis reumatoide y enfermedades autoinmunes, como el Crohn. Fue aprobado su uso en Estados Unidos en 1998 y el año siguiente en la Unión Europea.

Los tres fabricantes han donado los medicamentos necesarios para realizar las pruebas que se iniciarán en dos hospitales universitarios. En la noticia también se dice: “El ensayo clínico Solidaridad constituye la mayor colaboración mundial entre los 194 Estados Miembros de la OMS. En él participan miles de investigadores de más de 600 hospìtales”.

En la noticia de la OMS se dice que “El año pasado se evaluaron cuatro fármacos” y que “los resultados entonces mostraron que el remdesivir, la hidroxiclorina, el lopinavir y el interferón tenían poco o ningún efecto en los pacientes hospitalizados con COVID-19”; sin embargo, estudios serios e independientes afirman lo contrario y están documentadas las vidas que han salvado. La OMS falseó las evaluaciones porque le interesaban las vacunas y aumentar su poder, como expliqué en otro artículo basado en otra noticia de la ONU.

Resulta llamativo que se anuncie en agosto, cuando la gente está de vacaciones y se ha intensificado la vacunación masiva, que se diga que se esperan los resultados a finales de septiembre, justo antes de la esperada masacre de octubre de los “timovacunados”, como los denomina Enrique de Diego. ¿Por qué la OMS no ha realizado estas valoraciones antes?

La Asociación Liberum ha denunciado por genocidio a varias autoridades internacionales, al Gobierno y a algunas de sus autoridades sanitarias. Liberum ha conseguido suspender judicialmente la vacunación masiva y el propio Enrique de Diego lo está haciendo en la Comunidad de Valencia, con la colaboración de la Asociación ANVIPED.

Muchos estamos realmente preocupados con la situación, porque demasiados expertos han explicado cómo las cosas irían a peor con las vacunas experimentales y las nuevas variantes que éstas están creando.

Confío que se detengan las vacunaciones y, como con cualquier enfermedad, los medicamentos resuelvan los problemas agudos, aunque confío mucho más en mi sistema inmunológico que en el Gobierno, en los científicos y en los sanitarios institucionalizados, que en los medicamentos y no me he timovacunado ni me timovacunaré para no formar parte de este genocidio.

Lo más sorprendente consiste en que la mayoría de la población no cree en las instituciones (no nos representan), pero han dejado que les engañaran con el coronavirus, la pandemia, etc., y van a timovacunarse poniendo su vida en manos de la metamafia institucional.

 

La OMS se opone a que la vacunación contra la Covid -19 sea obligatoria​

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no aprueba que la vacunación contra la COVID-19 sea obligatoria en ningún país, aunque sí defiende la importancia de inmunizarse, aclaró hoy una portavoz de la agencia ante el hecho de que varios países estén considerando imponer su obligatoriedad.

"En general, la OMS se opone a cualquier vacunación obligatoria", resumió en rueda de prensa la portavoz de la organización Fadela Chaib.