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Un estudio de la Universidad de Munich establece que el confinamiento no tuvo ningún efecto para retener la pandemia​

Un estudio realizado por científicos pertenencientes a la Universidad de Munich ha descubierto que los confinamientos no tuvieron ningún efecto en la reducción de la tasa de infección por coronavirus del país.

Así se informa en el digital Info Wars, en una noticia que se hace eco de ‘The Telegraph’, y que puedes leer en este enlace, este informe de la Universidad de Muchich destaca que en las tres ocasiones antes de que Alemania impusiera sus cierres en noviembre, diciembre y abril, las tasas de infección ya habían comenzado a caer; e insiste que la tasa R, el número que indica a cuántas otras personas transmite el virus una persona infectada, ya estaba por debajo de 1 antes de que entraran en vigor los confinamientos.

Pero este no es el único estudio en este sentido. La Universidad de Stanford ya publicó en el mismo sentido, afirmando que no encontraron “ningún efecto beneficioso claro y significativo de [medidas más restrictivas] sobre el crecimiento de casos en ningún país”.

Este estudio de la Universidad de Stanford, al que se hace referencia en esta noticia, comparó países que habían impuesto bloqueos obligatorios, como Inglaterra, Francia, Alemania, Irán, Italia, Países Bajos, España y Estados Unidos, con aquellos que habían confiado en el público para seguir medidas voluntarias, como Suecia y Corea del Sur.

Los autores del estudio indicaronque “no cuestionan el papel de todas las intervenciones de salud pública”, pero insistieron en que las peticiones de quedarse en casa y el cierre de negocios no tuvieron un impacto adicional en la reducción de la propagación del virus.

Y si esto fuera cierto, ¿qué se pretendía con los confinamientos?, ¿amansarnos?, ¿hacer a la población más dócil?, ¿qué aprendamos a obedecer? La verdad es que todo esto da que pensar…

 

El Decano del Colegio de Biólogos de Euskadi desmonta con datos la teoría de que las vacunas covid son efectivas​

Sin entrar a valorar los efectos de la vacuna y habiendo dejado claro que respeto tanto a quien se vacuna, siempre con el consentimiento informado de que esa es su elección, como al que no lo hace, son los datos epidemiológicos los que deberían plantear alguna duda razonable a las administraciones sanitarias sobre si la solución a esta pandemia es verdaderamente la vacuna.

De los datos del mes de mayo realizando una comparativa entre el 2020 y el 2021 y cruzándolo con los datos de vacunación se aprecian más que dudas razonables para considerar que igual habría que analizar cual es la estrategia más adecuada para salir de esta pandemia, al menos los datos indican suficientes dudas razonables como para tenerlas en cuenta.

Se hace una comparativa teniendo en cuenta el mes de mayo de 2020, justo cuando ya se hizo la desescalada no habiendo vacuna, y el mes de mayo de 2021 con el proceso de vacunación avanzado ya que este comenzó en febrero de 2021 y considerando que al final de abril de 2021 la primeras dosis administradas eran de 562.569 y las segundas dosis de 216.052, se pueden valorar ciertas conclusiones en base a los gráficos comparativos:

1) El número de 1ª dosis administrada durante mayo de 2021 ha sido de 373.612, siendo el total en lo que va de año 936.281, es decir un 42,56% de la población, y, si tenemos en cuenta la 2ª dosis durante mayo 2021 ha sido de 290.350, siendo el total en lo que va de año 506.411, es decir un 23,02%.

2) De la comparativa del gráfico 1, fallecidos covid 2020-2021 y dosis administradas de la vacuna vemos que la vacuna como se ha comentado en el punto 1) ha ido creciendo a lo largo del mes y en los fallecidos se puede observar, aunque no hay datos completos de mayo 2021, que al principio del mes hubo más fallecidos en el año 2020 y que el resto del mes los fallecidos son semejantes tanto el 2020 como el 2021. Probablemente los fallecidos de más al principio del mes serán consecuencia de los que ya estaban en ucis en abril de 2020, ya que el pico de fallecidos elevado se dio en los meses de marzo-abril de 2020. En fallecidos en mayo de 2020 el total de fallecidos fue de 214 y en este año hasta mediados de mayo de 84.

3) De la comparativa del gráfico 2, incidencia acumulada por 100.000 habitantes a 14 días se aprecia que en los dos años se ha dado una bajada pero curiosamente el año 2020, sin vacuna, la bajada fue bastante mayor que en el 2021. La IA al inicio del mes de mayo de 2020 fue de 178 frente a 526 del 2021 y al final del mes ha sido de 48 frente a 213, es decir la IA de final de mayo 2021 es de un 340% de más sobre la de 2020, y si vamos a lo que baja la IA durante el mes de mayo en 2020 fue de un 72,81% y en el 2021 ha sido de 59,45%, teniendo en cuenta que ahora se dispone de vacuna de la covid.

4) De la comparativa del gráfico 3, % ocupación de ucis también se aprecia que en los dos años se ha dado una bajada pero curiosamente el año 2020, sin vacuna, también se dio una bajada parecida a la del 2021. El % ucis al inicio del mes de mayo de 2020 fue de 27,99% frente a 59,43% del 2021 y al final del mes ha sido de 9,12% frente a 29,56%, es decir un 20,44% de más de ocupación en mayo de 2021, y si vamos a lo que baja el % ucis durante el mes de mayo en 2020 fue de un 18,87% y en el 2021 ha sido de 29,87%, algo superior, pero por los datos iniciales esa diferencia no es de gran significado teniendo en cuenta que ahora se dispone de vacuna de la covid y que está se ha administrado desde el mes de febrero.

Con estos datos sin entrar a valorar la vacuna en si, la estadística epidemiológica nos dice que ésta no parece que sea tan efectiva para controlar la pandemia, ya que ante estos datos se pueden establecer una serie de dudas razonables como, ¿pueden contagiar los vacunados?, ¿pueden seguir contagiándose ellos?, ¿son las hospitalizaciones y ucis en un porcentaje alto los vacunados?, si no es así, ¿porqué la incidencia acumulada y las ucis no han descendido de una manera más drástica cuando la vacunación se empezó a realizar en febrero de 2021 y hemos seguido teniendo restricciones?, ¿¿porqué tenemos una incidencia acumulada superior a la de mayo de 2020 cuando ahora tenemos vacuna y restricciones?

Esto podría aclararse si la información fuese de una total transparencia y nos dijesen cuantas de las hospitalizaciones y ucis son de personas vacunadas, cuantos ciclos de amplificación se emplean al hacer los pcrs, y si estos se aplican a todas las personas por igual tanto sean vacunados o no.

 

Un médico nominado al nobel dice que la vacunación obligatoria en niños es «un experimento humano coercitivo que constituye crímenes contra la humanidad»​

La administración de “vacunas” contra el Covid-19 a niños bajo coacción es una forma de “experimentación humana coercitiva”, y quienes la impulsan son culpables de “crímenes contra la humanidad”, afirma el Dr. Vladimir Zev Zelenko, M.D., descubridor del famoso protocolo Zelenko.

En declaraciones a America’s Frontline Doctors (AFLDS), el Dr. Zelenko reveló que no hay absolutamente ninguna razón para inyectar a los niños las vacunas experimentales de ARNm (ARN mensajero) o de vectores contra el coronavirus, porque este grupo de edad tiene un riesgo casi nulo de dar “positivo” al virus en primer lugar.

“Según los CDC, los niños sanos de 18 años o menos tienen una tasa de recuperación del 99,998% de Covid-19 sin ningún tratamiento”, se le cita.

“No hay necesidad médica de ninguna vacuna – especialmente una inyección de ARNm experimental y no aprobada que ha demostrado tener muchos efectos secundarios peligrosos”.

Cualquier gobierno, empresa o distrito escolar que intente imponer las vacunas contra el Covid-19 a los niños está actuando en violación directa de la prohibición de la Convención de Ginebra contra la experimentación humana coercitiva, advirtió además.

“Se trata de criminales de primer orden y deben ser llevados ante la justicia por crímenes contra la humanidad”.

El gobierno de Israel, por ejemplo, actúa de esta manera al utilizar “la coerción contra sus propios ciudadanos para forzarlos a la experimentación humana”, dice el Dr. Zelenko.

“El gobierno israelí utiliza la coerción contra sus propios ciudadanos para obligarlos a la experimentación humana”, sostiene además. “Los pasaportes verdes son una herramienta de discriminación y ejercen una presión psicológica desmesurada sobre personas inocentes”.

“Se ha ignorado el consentimiento informado y no se tiene en cuenta la necesidad médica”, dijo además el Dr. Zelenko a AFLDS. “Por lo tanto, las personas jóvenes y sanas y las que ya tienen anticuerpos siguen siendo obligadas a una intervención médica experimental que no necesitan”.

Comparando el programa de vacunación forzada de Israel con el conflicto israelí-palestino, el Dr. Zelenko continuó diciendo a ese país también que deje de inyectar a la fuerza a la gente, y especialmente a los niños, con cócteles experimentales de terapia genética.

“Gobierno israelí: Dejen de disparar misiles microscópicos en los cuerpos de sus ciudadanos inocentes y no consentidos”, declaró. “Procedan con cautela, detengan la experimentación en humanos y reúnan más datos de seguridad y eficacia antes de utilizar una tecnología nueva y no aprobada”.

El Dr. Zelenko forma parte de un grupo de médicos nominados al Premio Nobel de la Paz por su papel en la lucha contra la ‘pandemia’ del coronavirus (Covid-19). Alcanzó notoriedad mundial por tratar con éxito a los pacientes COVID con hidroxicloroquina (HCQ) y zinc.

Según el Dr. Zelenko, el tratamiento temprano con HCQ y zinc resultó en una disminución de ocho veces la mortalidad entre los pacientes. La administración de HCQ y zinc a los pacientes en los primeros cinco días después de que den “positivo” también ayuda a disminuir la tasa de mortalidad en un 85%, afirma.

Por su parte, la Dra. Simone Gold, que dirige la AFLDS, ha estado tuiteando últimamente sobre la continua censura de las grandes tecnológicas a estos y otros remedios viables para el COVID.

“No es ‘investigación’ si están censurando la información contraria”, tuiteó el 28 de mayo. “No es ‘ciencia’ si no te permiten cuestionarla”.