Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

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El director del Instituto Nacional de Salud de EEUU alerta: cristianos, republicanos y negros dicen no a la vacuna del COVID-19.​

El director del Instituto Nacional de Salud, Francis Collins, está dando la voz de alarma sobre la gran cantidad de personas que dudan en tomar la vacuna COVID-19.

Ayer, sábado, entrevistaron en The Hill , al director del Instituto Nacional de Salud, NIH. Francis Collins explicó por primera vez por qué los republicanos, los cristianos y los negros son los grupos más reacios a recibir la vacuna contra el COVID-19.

En el caso de la población negra Collins se mostró comprensivo: «tienen sus razones para dudar» debido al infame experimento de Tuskegee . En este experimento que data de 1932, se reclutaron a 600 hombres negros, 399 con sífilis, 201 que no tenían la enfermedad. El estudio se realizó sin el consentimiento de los pacientes. Los investigadores les dijeron a los hombres que estaban siendo tratados por «mala sangre», término local utilizado para describir varias dolencias como la sífilis, la anemia y la fatiga. En realidad, no recibieron el tratamiento adecuado para curar su enfermedad. En el verano de 1973, se presentó una demanda colectiva en nombre de los participantes del estudio y sus familias. En 1974, se llegó a un acuerdo extrajudicial de $ 10 millones. Como parte del acuerdo, el gobierno de EEUU dio beneficios médicos de por vida y servicios de entierro a todos los participantes vivos.

En el caso de los cristianos se da el «problema del tejido fetal» con la vacuna. Como ya demostré en el vídeo más censurado de mi canal inMatrix, las principales vacunas contra el COVID-19, se han pergeñado utilizando restos de tejidos fetales provenientes de abortos. El tráfico de órganos fetales es un secreto a voces vinculado principalmente a las clínicas abortistas Planned Parenthood . La Iglesia Católica insta a escoger aquellas vacunas que no se hayan fabricado utilizando estos tejidos fetales porque con ello estamos contribuyendo de manera indirecta a la llamada «industria del aborto».

Para más datos, aquí tienen el vídeo censurado donde lo explico todo:




Y por último, tenemos que la mitad de los hombres republicanos creen que hay una «agenda» política vinculada a la vacuna. El «Gran Reset», de sobra conocido a nivel mundial por todo aquel que quiera ver un poco más allá de lo que nos ofrecen televisiones y medios subvencionados por lo que yo llamo «especuladores de almas». Para más información, les aconsejo acudir a ElDiestro.es , medio digital valiente que continuamente nos ofrece verdades sobre este tema. No pueden dejar de leer, por ejemplo, este artículo.

El director del Instituto Nacional de Salud también admitió en la entrevista que tenía el prejuicio de que los mal llamados «negacionistas» eran estúpidos. No obstante, tras acercarse a esos grupos y escucharles, concluyó que tienen razones. Eso sí, dijo que eran razones «direccionables» y que ese escepticismo, especialmente el de los republicanos, debe abordarse con urgencia en los próximos meses a medida que las vacunas estén disponibles.

Francis Collins habla del peligro de no alcanzar la «inmunidad colectiva». Exactamente afirma: “Otra cosa que tenemos que tener claro es que la vacunación, si bien es un gran beneficio para la persona, también es un beneficio para el resto de la comunidad”. «Al rechazar la vacunación, no solo está rechazando algo para usted, sino que potencialmente está poniendo en riesgo a otras personas a su alrededor al ser un esparcidor asintomático que podría causar muchos daños».

Este médico genetista elegido por primera vez para dirigir el Instituto Nacional de Salud en 2009 por Obama (como no podía ser de otra manera) indicó que una de las mejores tácticas para hacer que los escépticos se vacunen es hacerlos sentir culpables pensando, no tanto en su propia salud, sino en la de sus familiares y amigos.

Esto se produce cuando empresas como Krispy Kreme y los clubes de striptease intentan incentivar a las personas para que se vacunen, mientras que las encuestas continúan mostrando que un asombroso 30% de todos los estadounidenses no tiene la intención de recibir la vacuna.

Desde aquí, les invitamos a que ejerzan su libertad de vacunarse o no tras haberse informado bien de las cosas. Y, si su decisión es la de no hacerlo, sigan adelante con la cabeza bien alta por más que les lluevan críticas de todas partes y les intenten coaccionar haciéndolos sentir culpables.

No somos culpables. Somos individuos a los que no nos gusta «balar» en la misma tonalidad que al resto.


Los progres serán los que más dispuestos estén, supongo, son los más estúpidos... 😂
 

Suecia tiene un 60% menos de fallecidos que España y sin aplicar confinamientos​

La pandemia del covid-19 y las severas restricciones sanitarias adoptadas por la mayoría de gobiernos europeos han hundido la producción económica del Viejo Continente. Durante el curso 2020, Eurostat estima que el PIB de la Eurozona se redujo un 6,8%, mientras que la actividad del conjunto de la UE-27 cayó un 6,4%.

Frente a estas cifras, que ya de por sí resultan muy preocupantes, España exhibe un comportamiento mucho más preocupante. El dato de PIB para 2020 comunicado hace escasos días por el Instituto Nacional de Estadística apunta que la producción económica se redujo un 10,8%, la mayor caída observada en el mundo desarrollado durante el pasado año.

Desde que empezó a propagarse el covid-19, la estrategia sanitaria del gobierno español ha girado en torno a las políticas de confinamiento y las restricciones masivas de la actividad social y económica. No es de extrañar, pues, que la economía haya sufrido un desplome sin precedentes, llevándose por delante millones de empleos.

Pero, ¿acaso han servido estas medidas para que España tenga un cuadro sanitario más favorable? Nada más lejos de la realidad. Los datos de contagiados, hospitalizados y fallecidos nos sitúan a la cola de Europa, con el mayor exceso de mortalidad por covid-19 de todo el Viejo Continente.

El modelo sueco

Ya el pasado mes de abril, Libre Mercado presentó a sus lectores el modelo alternativo desarrollado por Suecia. En vez de apostar por el confinamiento o las restricciones masivas, el país escandinavo se limitó a formular ciertas recomendaciones a la población. Las escuelas se mantuvieron abiertas en todo momento y la inmensa mayoría de los negocios siguieron funcionando sin apenas trabas.

Las autoridades recomendaron mantener la distancia de seguridad, evitar las aglomeraciones y tomar medidas reforzadas de protección en caso de pertenecer a grupos de riesgo como, por ejemplo, los mayores de 65 años. Sin embargo, nunca se aprobaron "cerrojazos" y la vida de los ciudadanos siguió moviéndose dentro de una relativa normalidad. El único veto gubernamental fue el impuesto a los eventos de masas.

Durante el verano, este diario volvió a informar sobre la apuesta del gobierno sueco. A las puertas de la segunda ola que empujó a muchos países europeos a aprobar nuevas restricciones, el país escandinavo empezaba a despertar admiración entre muchos observadores que, hasta entonces, parecían tomar su estrategia como una temeridad.

Las autoridades suecas insistieron siempre en que su estrategia sanitaria debía ser evaluada con un análisis de largo plazo. Ahora que ha pasado un año, ¿qué cifras de mortalidad arroja su apuesta por evitar los confinamientos y las restricciones generalizadas de la actividad socioeconómica? Lo cierto es los resultados disponibles son muy favorables. Según Eurostat, el exceso de mortalidad registrado en 2020 fue un 7,7% superior al observado en el promedio de los últimos cuatro años.

En España, por comparación, se produjo un repunte de los fallecimientos del 18,1%. Por lo tanto, Suecia tiene casi un 60% menos de fallecidos por covid-19 que nuestro país, pese a que no ha aplicado medidas de confinamiento ni restricciones masivas. Una comparativa que ya está dando de qué hablar, como demuestra esta nota publicada por Reuters.

Las cifras de Suecia podrían ser aún mejor de no ser por los contagios que se produjeron al comienzo de la pandemia en varias residencias de mayores. Se estima que tres cuartos de la mortalidad "extra" observada durante el último año se explica por este motivo.

¿Y la economía?

El impacto de esta estrategia también se traduce en unas cifras de producción económica mucho más saludables que las exhibidas por España. El PIB del país escandinavo se redujo un 2,9% durante el año 2020, mientras que en nuestro caso el descenso alcanzó el 10,8%. Por lo tanto, la caída de la economía sueca fue un 75% más baja que la nuestra o, dicho de otro modo, el descenso de su PIB es casi cuatro veces menor.

El empleo está mejorando en Suecia, tras haber alcanzado un 11,6% en el peor momento de la pandemia. El último dato de paro, correspondiente al pasado mes de febrero, arroja un desempleo del 8,7%. En cambio, en España vemos que el mercado de trabajo va a peor desde septiembre y la suma de parados, trabajadores en ERTE o autónomos con cese de actividad ya alcanza al 28,4% de la población activa (6,8 millones de personas).

 

Tremenda la reacción sufrida por un hombre tras serle administrada la vacuna de Johnson & Johnson​

Se nos han puesto los pelos de punta viendo una noticia que publica el digital estadounidense ‘New York Post‘ en la que se nos informa de los efectos adversos que la vacuna de Johnson & Johnson han provocado en un hombre de 74 años llamado Richard Terrell.

Terrell comenzó a notar los síntomas cuatro días después de recibir la vacuna: “Comencé a sentir una pequeña molestia en la axila y luego, unos días después, comencé a tener un sarpullido con picazón, luego comencé a hincharme y mi piel se puso roja”. Añadía que “todo pasó tan rápido. Mi piel se empezó a despegar ”, “sentía escozor, ardor y picazón. Siempre que doblaba los brazos o las piernas, como el interior de la rodilla, me dolía mucho la piel inflamada y frotándose contra sí misma”.

Tras comenzar a ver estos problemas, Richard Terrell acudió al hospital. Uno de los médicos que le atendió, el doctor Fnu Nutan ha declarado sobre este asunto que “Descartamos todas las infecciones virales, descartamos el propio COVID-19, nos aseguramos de que sus riñones e hígado estuvieran bien, y finalmente llegamos a la conclusión de que era la vacuna que había recibido la causa”.

Por lo menos, de lo que puede dar gracias este hombre es que en estos momentos siga vivo porque vean los efectos tan graves que ha sufrido su piel tras vacunarse. Abran los ojos, no permitan que experimenten de esta forma con ustedes.

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Para comprobar de qué forma tan descarada se nos toma el pelo con el virus no hay más que encender la televisión​

El terror que se ha metido en la cabeza de muchas personas con esto del virus les impide ver cuántas cosas suceden a su alrededor que demuestran que se están riendo de nosotros y se está utilizando ese virus para acabar con nuestros derechos y con nuestras libertades.

Y para comprobarlo no hay más que encender la televisión. Mientras a los ciudadanos se nos obliga a llevar mascarillas por la calle, por el campo e incluso por la paya, en la televisión podemos ver a presentadores e invitados tan tranquilos sin mascarilla, mientras el público asistente al programa está obligada a usarla y a mantener la famosa y ridícula distancia de seguridad.

La presentadora Raquel Sánchez Silva nos muestra un nuevo ejemplo de esa absoluta tomadura de pelo a través de su cuenta de Instagram. ¿Dónde están las mascarillas? ¿Dónde está la distancia de seguridad? ¿Y esos besos “ilegales” tan denostados y perseguidos en los últimos tiempos?

Por favor, ustedes que están obsesionados con el virus, ¿pero no se dan cuenta de que nos están tomando el pelo? ¿A qué esperan para despertar?




 

CANADÁ: Emiten advertencia sobre mascarillas con sustancias tóxicas que podrían causar «daño pulmonar severo»​

Health Canada ha emitido una advertencia sobre las mascarillas faciales desechables azules y grises, que contienen una sustancia similar al asbesto asociada con la «toxicidad pulmonar temprana».

Las máscaras SNN200642, fabricadas en China y vendidas y distribuidas por una empresa con sede en Quebec llamada Métallifer, formaban parte del plan de reapertura de escuelas públicas de Canadá. Se les dijo a los estudiantes que debían usarlos en el aula para evitar la propagación del Covid-19.

Health Canada, sin embargo, descubrió durante una evaluación preliminar de riesgos que las máscaras contienen partículas microscópicas de grafeno que, cuando se inhalan, podrían causar daño pulmonar severo.

“El grafeno es un material fuerte y muy delgado que se usa en la fabricación, pero puede ser dañino para los pulmones cuando se inhala y puede causar problemas de salud a largo plazo”, informó CBC News .

Desde hace un tiempo, algunos educadores de la guardería habían expresado sus sospechas sobre las máscaras, que estaban haciendo que los niños sintieran como si estuvieran tragando pelo de gato mientras las usaban. Ahora sabemos que en lugar de pelo de gato, los niños inhalaban el equivalente de asbesto durante todo el día.

“Si tienes este tipo de mascarillas en stock, te pedimos que dejes de distribuirlas y las guardes ahora en un lugar seguro”, escribió el gobierno provincial en una directiva, que fue enviada a los ministerios de Educación, Familia y Educación Superior de Canadá.

Las máscaras SNN200642 que se usaban en todo Canadá en las aulas escolares nunca habían sido probadas en cuanto a seguridad o efectividad. Patrick Baillargeon, quien dirige las compras de suministros de laboratorio de Quebec, dice que debido a esto, las máscaras nunca deberían haberse usado.

Los riesgos asociados con la inhalación de partículas de grafeno son inaceptables, agregó, y los canadienses, y todos los demás, deberían dejar de usar las máscaras de inmediato.

«Por lo tanto, pedimos a todos nuestros clientes que verifiquen si tienen alguno en su poder», escribió Baillargeon en un aviso, revelando además que en el momento de su adquisición y distribución, las mascarillas desechables azules y grises no cumplían con las regulaciones gubernamentales.

Las escuelas y otras instalaciones los adoptaron debido a los temores que rodean al COVID, pero esta respuesta apresurada y reaccionaria ahora está causando otros problemas en forma de daño pulmonar.

“Ahora estamos verificando si alguna de estas máscaras en particular permanecen en nuestras escuelas y centros”, se lee en una carta enviada por la junta escolar de Lester B. Pearson a los padres de todos los niños expuestos.

«Las máscaras sin usar se devolverán a nuestro depósito de almacenamiento mientras esperamos nuevas instrucciones del gobierno».

En diciembre, el gobierno de Quebec había distribuido estas máscaras en más de 15.000 guarderías en toda la provincia. Ninguna de las máscaras cumplía con los estándares de seguridad y luego se ordenó que no se usaran más.

Otro estilo similar de mascarilla desechable, conocido como MC9501, también fue retirado de la distribución en todo Canadá después de que se determinó que no era seguro. Se distribuyeron hasta 31,1 millones de máscaras tóxicas de esta línea antes de que el gobierno se diera cuenta de que no son aptas para su uso.

 

HISTÓRICA CARTA DE MONSEÑOR VIGANÒ QUE DESENMASCARA LA CONSPIRACIÓN CRIMINAL DE LA PANDEMIA E INSTRUYE A TODOS LOS HOMBRES DE BIEN​

Lo que hemos aprendido hasta ahora sobre la pseudopandemia nos da la imagen de una realidad perturbadora y de una conspiración criminal aún más inquietante urdida por mentes extraviadas. Esta realidad, sin embargo, no es tomada en cuenta por aquellos que, hipnotizados por el adoctrinamiento de los medios de comunicación, persisten en considerar una gripe estacional grave como un flagelo pandémico, como ineficaces las curas conocidas, y las llamadas vacunas, que son ciertamente inútiles y dañinas, como nada menos que milagrosas.

La reputación de las compañías farmacéuticas

Sabemos que los gigantes farmacéuticos – Astra Zeneca, Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson – no sólo no han seguido los protocolos ordinarios para las pruebas de medicamentos, sino que tienen un historial de una larga historia de condenas por haber causado previamente graves daños a la población, distribuyendo vacunas que se han destapado como causa de enfermedades incapacitantes.

Conflictos de intereses

Sabemos qué conflictos macroscópicos de interés existen entre las compañías farmacéuticas y los organismos responsables de su control: en muchos casos, los empleados de estas empresas han pasado por las entidades que deben aprobar y autorizar el uso de medicamentos, y es difícil imaginar que ellos – que a menudo siguen teniendo vínculos profesionales con Big Pharma – tuvieran la libertad de hacer una evaluación justa y prudente. De hecho, acabamos de ver con el caso de Astra Zeneca en Europa que la evidente nocividad de la llamada vacuna -que ha llevado a algunas Naciones a suspender su distribución- no es considerada una razón suficiente por la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) para prohibir su adopción. Los recientes hallazgos sobre efectos secundarios graves han sido diseñados para excluir la mayoría de los casos y, sobre todo, para ignorar deliberadamente la relación causal entre la inoculación con la vacuna y sus efectos secundarios a corto o largo plazo.

Inmunidad para efectos secundarios

Sabemos que, desafiando cualquier principio legal y la protección de la población, las compañías farmacéuticas han exigido inmunidad total por los daños y perjuicios que puedan producir a los pacientes, a quienes se les pide que firmen un formulario de exculpación junto con su consentimiento informado. Así, junto con los escandalosos beneficios de la venta de las vacunas, las multinacionales farmacéuticas garantizan su propia impunidad para una operación criminal, llevada a cabo con la complicidad de instituciones y gobiernos internacionales.

Secreto de las cláusulas contractuales

Sabemos que las condiciones contractuales de los acuerdos alcanzados por las Naciones Unidas y por la Unión Europea con estas compañías farmacéuticas son inaccesibles y secretas: ni siquiera los parlamentarios y representantes políticos pueden ver las cláusulas que tenían que aprobar dentro de una caja sellada. Y sabemos que las mismas compañías farmacéuticas no sólo no están asumiendo ninguna responsabilidad por los efectos secundarios, sino que también declaran que ni siquiera garantizan su eficacia para proporcionar inmunidad contra el virus.

El origen chino del virus

Sabemos que el virus SARS-CoV-2 se producía con toda probabilidad en un laboratorio, con la complicidad de la dictadura china. Dado que China es uno de los principales financistas de la OMS después de la Fundación Bill & Melinda Gates, ha podido impedir cualquier investigación sobre el origen del virus o las primeras etapas de su propagación.

Complicidad del personal sanitario

Sabemos que todas las Naciones, con muy pocas excepciones, adoptaron inmediatamente los protocolos de salud más absurdos provenientes de la OMS, comenzando con la desafortunada decisión de no tratar a los enfermos al inicio de los primeros síntomas, y someterlos a ventilación profunda una vez que el síndrome de gripe degeneró en neumonía bilateral aguda. Y esto sucedió con la complicidad execrable del personal de atención médica – desde médicos hasta personal de hospital – provocando miles de muertes no de Covid, como nos dicen los medios de comunicación convencionales, sino de un tratamiento incorrecto.

Deslegitimación y boicot los tratamientos disponibles

También conocemos la furiosa campaña contra la eficacia de los tratamientos ya existentes, desde el uso de plasma hiperinmune hasta el uso de medicamentos que muchos médicos, a pesar de violar las normas sanitarias que se han impuesto durante estos meses, han considerado su deber administrar a sus pacientes, con éxito. Y no es difícil entender que el bajo costo de los tratamientos, el hecho de que muchos de ellos no estén sujetos a patentes, y sobre todo su eficacia inmediata en el tratamiento representan para las compañías farmacéuticas y sus cómplices una razón más que suficiente para oponerse y desacreditarlos, incluso hasta el punto de prohibir su uso.

Un proyecto planificado desde hace años

Sabemos que para llevar a cabo esta operación criminal – ya que debemos hablar de un crimen contra Dios y contra la humanidad, no de un destino meramente desafortunado – era necesario tomar años de planificación, llevados a cabo sistemáticamente, con el fin de debilitar los planes pandémicos nacionales, reducir drásticamente el número de camas en hospitales y unidades de cuidados intensivos, crear una masa de ciegos, empleados sordos y tontos, ya no médicos, que pusieron su propia seguridad en el lugar de trabajo antes de su deber de curar a los enfermos. El juramento hipocrático fue violado en nombre de los beneficios para las compañías farmacéuticas y la búsqueda de un proyecto de ingeniería social.

Participación del sistema de salud

Sabemos que para obtener la complicidad de médicos y científicos, no sólo se ha recurrido al sistema de corrupción y conflictos de intereses que ha existido durante décadas, sino también a la distribución de premios y bonificaciones en efectivo. Por poner un ejemplo, en Italia un médico especialista recibe 60 euros por hora para administrar vacunas en los centros de vacunación; los médicos generales reciben incentivos para cada paciente que han vacunado; el Servicio Nacional de Salud paga una cama en cuidados intensivos a unos 3.000 euros diarios. Es evidente que ni los médicos generales, ni el personal hospitalario, ni los organismos sanitarios regionales tienen ningún interés en privarse de enormes ingresos, después de que la salud pública haya sido demolida durante la última década en nombre de los recortes a los impuestos por la Unión Europea. Para hacerse una idea, Italia ha recibido 72 invitaciones de Bruselas para cerrar todos los pequeños hospitales que hoy, bajo el pretexto de la pandemia, han sido reabiertos y financiados con fondos que la UE destina en préstamo con límites y condiciones que en otros momentos habrían sido considerados inaceptables. Sin embargo, estos hospitales funcionaron bien, lo que hizo posible ofrecer un servicio generalizado a los ciudadanos, y pudieron evitar la propagación de la enfermedad.

El papel fundamental de los medios de comunicación

Sabemos que las Naciones han concedido financiación a los medios de comunicación, como contribución a la información sobre Covid. En Italia, el Gobierno de Giuseppe Conte asignó grandes cantidades para que el sistema nacional de información diera una versión alineada de la pandemia, y censuró cualquier voz de disidencia. La difusión de datos sobre las infecciones y muertes ha sido manipulada gravemente, lo que sugiere que cada persona con un resultado positivo de la prueba debe considerarse enferma, aunque lo asintomático no sea contagioso, por la admisión misma de la OMS y los organismos análogos en los Estados Unidos, Canadá, Australia, etc. Y junto a estas financiaciones gubernamentales, en muchos casos el conflicto de intereses con las compañías farmacéuticas también ha podido interferir con las opciones de emisoras y periódicos, por un lado porque BigPharma representa a uno de los principales compradores de espacio publicitario, y por otro porque está presente en el consejo de administración de las empresas de información. Es difícil creer que el editor de un periódico, incluso si se le convence de que la pandemia es un fraude, se atrevería a ir contra el CEO o privar al periódico de los beneficios publicitarios de Pfizer o Johnson & Johnson.

Responsabilidad en las redes sociales

Sabemos que además de la complicidad de los medios de comunicación, la máquina infernal de las redes sociales, desde Facebook a Twitter, desde Google hasta YouTube, ha movilizado una operación de censura descarada y escandalosa, hasta el punto de borrar los perfiles de eminentes científicos y periodistas establecidos, por la única razón de que no obedecieron los diktats de la narración covid. Incluso en este caso, no es de extrañar descubrir las relaciones económicas y de parentesco existentes entre estas colosales multinacionales, que con el tiempo se han convertido en los propietarios de la información y los árbitros de quién tiene derecho a la libertad de expresión y quién no.

¿Cui prodest? – ¿Quién se beneficia?

También sabemos quiénes son los principales beneficiarios de la pandemia, en términos económicos: los usurpadores de los bancos, que tienen el poder de mantener a flote a las empresas ideológicamente alineadas, y al mismo tiempo hacer fracasar a las pequeñas empresas si son un obstáculo molesto para el establecimiento del Nuevo Orden Mundial. Estas pequeñas empresas, repartidas sobre todo por todo por todo el Viejo Continente y especialmente en Italia, constituyen el tejido social y la identidad económica de muchas naciones. Su difusión generalizada perturba a las multinacionales de gran distribución, desde Amazon hasta JustEat, que durante el período de encierro han aumentado sus beneficios de una manera escandalosa, en detrimento de las actividades comerciales normales, porque ese libro que solíamos comprar en la librería de la esquina ahora debe pedirse en línea, junto con almuerzo, tóner de impresora y detergente. Esta «nueva economía» se impuso con arrogancia en pocas semanas el año pasado, gracias al cierre simultáneo de tiendas y a los pedidos de estancia en casa que se impusieron a los ciudadanos.

Educación

Sabemos que la necesidad de adoctrinar a las generaciones jóvenes no podía excluir la instrucción escolar y universitaria de este plan, que hoy se da a través del «aprendizaje a distancia» con consecuencias psicológicas muy graves para los niños y los jóvenes. Esta operación de hoy sienta las bases para asegurar que un día la enseñanza ofrecida a través de Internet pueda ser unificada, decidiendo qué profesores pueden dar lecciones y qué deben decir, y no me sorprenderé si pronto esta forma alineada de educación incluye un número cada vez más pequeño de profesores: un solo profesor de historia para todos los estudiantes de una nación, con un programa definido y controlado por pocos. Esta no es una realidad lejana, cuando cada estudiante está obligado a conectarse en línea y ya no puede usar a un maestro en su propia escuela, que se ha visto obligado a retirarse de la enseñanza porque no cumple con las órdenes de poder. Tampoco podemos sorprendernos si los nuevos maestros son hologramas que elaboran algoritmos, o inteligencias artificiales perturbadoras que adoctrinan a millones de jóvenes en la teoría de género, la doctrina LGBT y todas las aberraciones morales que hemos anticipado en los últimos años.

Los promotores de la pandemia

Sabemos quiénes son los teóricos de la pandemia como instrumentum regni, de ; Bill Gates a George Soros, en una red de complicidad de intereses tan vasta y organizada que cualquier medida de oposición es prácticamente imposible. Junto con ellos, encontramos el repertorio más inquietante de las llamadas organizaciones filantrópicas y lobbies del poder, como el Foro Económico Mundial con Klaus Schwab, la OMS y todas sus ramas nacionales, la Comisión Trilateral, el Grupo Bildeberg, el Consejo para el Capitalismo Inclusivo encabezado por Lady Lynn Forester de Rothschild bajo la dirección espiritual de Bergoglio y, en general, la falange de multinacionales, bancos y grupos de poder que pertenecen a esta cúpula de conspiradores. No se sorprendan si, en perfecta coherencia con sus planes, las sectas y los movimientos satanistas del mundo también se movilizan, comenzando con la Iglesia de Satanás que exalta el aborto como un ritual propiciatorio para el fin de la pandemia, exactamente como BigPharma requiere pseudovacunas producidas con fetos abortados.

Sometimiento de la Jerarquía Católica

Por último, sabemos -y este es sin duda el aspecto más chocante- que parte de la jerarquía católica también está presente en este plan, que en Jorge Mario Bergoglio encuentra un predicador obediente de la narrativa pandémica, y principal patrocinador de las vacunas, que no ha dudado en definirlas como «un deber moral», a pesar de las gravísticas preocupaciones éticas y religiosas que plantean. Bergoglio incluso llegó al punto de ser entrevistado por el vaticanista Domenico Agasso, en una conversación contenida en un libro llamado Dio e il mondo che verrà, para recomendar a las masas la administración del suero genético y para proporcionar un respaldo autoritario y desafortunado de la ideología del globalismo. Y desde marzo de 2020, la Santa Sede ha demostrado estar perfectamente alineada con el plan globalista ordenando el cierre de iglesias y la suspensión de la celebración y administración de los Sacramentos. Si esto no hubiera sucedido realmente, y en cambio se hubiera producido una fuerte condena de este proyecto antihumano y anticristiano, los más altos niveles de la Iglesia habrían tenido dificultades para aceptar someter a las multitudes a limitaciones absurdas a sus libertades naturales, en nombre no sólo de una esclavitud ideológica, sino obviamente también económica y social.

No olvidemos que, como contrapartida a la pérdida de fieles en las iglesias y a la drástica reducción resultante de las ofrendas para las Conferencias Episcopales, necesariamente debe haber una forma alternativa de financiación que no nos llevará mucho tiempo descubrir. Creo que ni la China comunista, ni De Rothschild, ni Bill y Melinda Gates (que, como aprendí de una fuente autorizada, han abierto una cuenta en IOR, el Banco Vaticano), ni la red de partidos autodenominados democratas – la izquierda internacional – obedientes a la ideología globalista, son ajenos a esta operación. Por otro lado, el Gran Restablecimiento contempla el establecimiento de una Religión Universal ecuménica, ecológica y malthusiana, que ve en Bergoglio a su líder natural, como fue reconocido recientemente por la masonería. La adoración de la pachamama en el Vaticano, el acuerdo de Abu Dabi, la encíclica Fratelli Tutti y el próximo sábado de Astana apuntan en esta dirección, completando el inexorable proceso disolutivo de la Iglesia que comenzó con el Concilio Vaticano II.

Si algo no funciona, se puede utilizar para otra cosa

Hay que reconocer que la aparente ilógica de lo que vemos que sucede – el boicot a los tratamientos preventivos, las terapias erróneas, las vacunas ineficaces, los encierros sin utilidad, el uso de máscaras que son absolutamente inútiles – tiene perfecto sentido tan pronto como entendemos que el propósito declarado – derrotar a la supuesta pandemia – es una mentira, y que el verdadero propósito es la planificación de una crisis social y religiosa utilizando una pseudopandemia provocada artificialmente como herramienta. Sólo así podemos entender la simultaneidad y la inhumanidad de las disposiciones adoptadas por varias Naciones, la narración alineada de los medios de comunicación y el comportamiento de los líderes políticos. Hay un único guión bajo una sola dirección, que hace uso de la colaboración y complicidad de políticos y gobernantes, médicos y científicos, obispos y sacerdotes, periodistas e intelectuales, actores e influencers, multinacionales y banqueros, empleados públicos y especuladores. Las ganancias y ganancias son fundamentales para esto, porque compran y aseguran la lealtad de los subordinados, pero esta guerra – nunca se olvide de esto – es una guerra ideológica y religiosa.

Dos mundos opuestos

Esta crisis sirve para crear las condiciones necesarias para hacer inevitable el Gran Reset, es decir, la transición del mundo basado en la civilización grecorromana y el cristianismo a un mundo sin alma, sin raíces, sin ideales. En la práctica, es el paso del Reino de Cristo al Reino del Anticristo, de una sociedad virtuosa que castiga a los malhechores a la sociedad impía e inicua que castiga al bien. Esa idea detestable de la «igualdad» que antes nos inculcaban los librepensadores se ha utilizado ahora para equiparar el bien y el mal, lo bello y lo feo, con el pretexto de reconocer la libertad de expresión; y hoy sirve para promover el mal, la injusticia y lo que es erróneo, e incluso hacerlo obligatorio, con el fin de deslegitimar y prohibir la bondad, la justicia y la belleza. En consonancia con esta visión, el ecumenismo también – que inicialmente fue introducido en el recinto sagrado por el Concilio con el pretexto de traer de vuelta a herejes y cismáticos – hoy muestra su carga anticristiana, incorporando todas las religiones falsas en un panteón, pero proscribiendo la Religión Católica Romana Apostólica, porque es la única verdadera y como tal es irreconciliable con el error doctrinal y la desviación moral. Por lo tanto, debemos entender que, si presenciamos pasivamente los cambios en curso y permitimos que la ideología globalista se nos imponga en todas sus formas más abyectas, pronto seremos considerados criminales, enemigos públicos porque somos fieles a un Dios celoso que no tolera mezclarse con ídolos y prostitución. El engaño de la libertad, la igualdad y la fraternidad propagadas por la masonería, consiste precisamente en usurpar la primacía de Dios para dársela a Satanás, con el aparente pretexto –que en cualquier caso es erróneo e inmoral– de poner a Dios y Satanás al mismo nivel de tal manera que permita una supuesta libertad de elección que moralmente no existe. Pero el propósito final, el verdadero e inconfesable, es fundamentalmente teológico, porque el autor de la rebelión es siempre el mismo, el eternamente derrotado.

Nemo propheta in patria

Por supuesto, lo que vemos que sucede hoy ante nuestros ojos podría haber sido entendido y predicho durante años, si sólo hubiéramos prestado atención a lo que los teóricos del Gran Reinicio declararon con impunidad. En realidad, aquellos que denunciaron este plan, que actualmente está en marcha, fueron llamados teóricos de la conspiración, ridiculizados o vendidos como locos, ostracizados por la información convencional y criminalizados, expulsados de las cátedras universitarias y de la comunidad científica. Hoy entendemos lo lejos que fueron las alarmas que se levantaron, y cuán poderoso es el mecanismo organizativo que han puesto en marcha nuestros adversarios. En nombre de la libertad, nos hemos acostumbrado a vernos privados del derecho a hablar y a pensar, y ya se está llevando a cabo el esfuerzo por patologizar la disidencia para legitimar los campos de detención y restringir el movimiento basado en el pasaporte sanitario.

Disonancia cognitiva

Frente a la realidad, sin embargo, es difícil entender la razón por la que toda la población mundial se ha permitido estar convencida de la existencia de un virus pandémico que aún no ha sido aislado y que ha aceptado supinamente limitaciones a la libertad personal que en otras ocasiones habrían llevado a la revolución y a las barricadas en las calles. Aún más incomprensible no es tanto la ausencia de una reacción social y política verdadera y adecuada, sino la incapacidad de ver la realidad en todas sus pruebas burdas. Pero esto se debe, como sabemos, a la acción científica de manipulación de las masas que inevitablemente condujo al fenómeno que la psicología social llama «disonancia cognitiva», es decir, la tensión o incomodidad que sentimos frente a dos ideas opuestas e incompatibles. El psicólogo y sociólogo Leon Festinger ha demostrado que este malestar nos lleva a elaborar estas convicciones de tres maneras, con el fin de reducir la incongruencia psicológica que determina la disonancia: cambiar la actitud, cambiar el contexto o cambiar el comportamiento de uno. La gente común, incapaz de comprender o incluso reconocer cualquier racionalidad en lo que los medios de comunicación dicen obsesivamente sobre Covid, aceptan el absurdo de un virus gripal presentado como más devastador que el ébola, porque no quieren aceptar que sus líderes políticos mienten descaradamente, con el objetivo de obtener la destrucción social, económica, moral y religiosa de un mundo que alguien ha decidido cancelar. No saben cómo aceptar que la mentira puede ser transmitida como verdad, que los médicos no están curando y de hecho están matando a sus pacientes, que las autoridades civiles no están interviniendo para detener crímenes y violaciones flagrantes, que todos los políticos están obedeciendo a un lobby sin rostro, que Bergoglio quiere demoler la Iglesia de Cristo para reemplazarla por una parodia masónica infernal. Así, de este deseo de no aceptar el engaño y así no querer tomar una posición en su contra y contra quienes lo promueven, se refugian en la conveniente narrativa dominante, suspendiendo el juicio y dejando que otros les digan qué pensar, aunque sea irracional y contradictorio. Miles de millones de personas se han convertido voluntariamente en esclavos, víctimas sacrificadas del globalista Moloch, y se han dejado persuadir de la inevitabilidad de una situación tan surrealista y absurda. O mejor aún: el absurdo de lo que vemos y lo que se nos dice parece dar mayor fuerza a las razones de aquellos que, después de doscientos años de revolución en nombre de una supuesta libertad, aceptan la tiranía como un hecho normal y suben a la horca con la renuncia de aquellos que están convencidos, después de todo, de que son culpables de alguna manera.

No menos consternación se despierta por el comportamiento de aquellos que, en desacato a cualquier evidencia científica, piensan que pueden resolver esta crisis lamentando la ineficiencia en la distribución de vacunas, o remediar los daños del encierro garantizando subsidios a empresas y trabajadores. En resumen, les gustaría elegir si deben ser ejecutados por ahorcamiento o la guillotina, sin hacer ninguna objeción a la legitimidad de la sentencia. E inmediatamente se molestan tan pronto como alguien formula objeciones, acusándolos de teorías de conspiración o negación, proclamando que están a favor de las vacunas y dando testimonio de lealtad a la ideología dominante. Y no se dan cuenta de que precisamente en la asignación de subvenciones a empresas dañadas por el encierro legitiman el ingreso universal teorizado por el Gran Restablecimiento y que también es fuertemente deseado por el Vaticano; no se dan cuenta de que no puede haber una vacuna contra un virus mutante, y que el antígeno que garantizaría la inmunidad contra una gripe estacional no puede existir mientras el virus no haya sido aislado en lugar de simplemente secuenciado. Nos recuerdan a aquellos que, en la esfera católica, deploran las derivas doctrinales y morales de Bergoglio, sin entender que están en perfecta coherencia con los fundamentos ideológicos del Concilio. Aquí también, como vemos, la racionalidad se cancela con el fin de dejar espacio para la «disonancia cognitiva» y aceptar lo absurdo.

El hombre no es un robot

Hay, sin embargo, un elemento que los conspiradores no han tenido en cuenta: la debilidad humana por un lado, y el poder de Dios por el otro. La debilidad humana hará que algunos de los cómplices de esta conspiración no sean completamente obedientes a las órdenes que se les han dado, o pensarán que pueden obtener ventaja personal de la pseudopandemia al exponer el engaño y la corrupción; algunos pensarán primero en su propio interés, otros impondrán la obligación de la vacuna a cualquier persona, pero tendrán algunos escrúpulos cuando se trata de vacunar a su propio hijo o a su padre anciano; algunos temerán que la farsa pandémica pueda involucrarlos de alguna manera en el escándalo, y comenzarán a confesar y a hablar; otros serán utilizados y luego brutalmente dejados de lado, y esto despertará en ellos el deseo de venganza y los llevará a revelar los antecedentes del plan. Un poco a la vez, este coloso de pies de arcilla colapsará, inexorablemente, por sus propias mentiras y sus propios crímenes.

Una advertencia saludable

Por otro lado, está el poder de Dios. Algunos de nosotros, al principio, creíamos que la pandemia era real y, con un espíritu sobrenatural, pensábamos que era de alguna manera un castigo divino por los graves pecados de individuos y naciones: pedían actos de reparación y oraciones para pedir a Dios el fin de la peste. Ante la evidencia de que no hay pandemia y que las muertes fueron causadas deliberadamente para exagerar los efectos sobre la población, debemos considerar a Covid como un flagelo, no en sí mismo, sino por todo lo que ha revelado: el plan de Satanás para el establecimiento del Nuevo Orden Mundial, que está destinado a conducir al reinado del Anticristo. El Señor nos muestra, con la severidad de un Padre, que Él todavía quiere advertir a Sus hijos y a la humanidad engañada acerca de las consecuencias del pecado. Él nos muestra lo que le espera al mundo si no sabemos cómo convertirnos, abandonando el camino de la perdición y volviendo a Él, a la obediencia a Su santa Ley y a la vida de Gracia.

La respuesta de los católicos

Pero para que las naciones regresen a Dios, sus miembros ya deben pertenecerle. Para que Cristo sea rey de las naciones, Primero debe reinar en nuestras almas, nuestras familias y nuestras comunidades, y Él debe reinar sobre todo en la Santa Iglesia, sobre Sus Ministros, sobre el Papa y sobre los obispos. Mientras el Dios vivo y verdadero se indigna al ser colocado junto a ídolos y demonios, no podemos esperar que la Divina Misericordia ponga fin a este flagelo y derrote al enemigo.

Que este período de preparación para la Santa Pascua sea un tiempo de santo propósito para todos nosotros: en penitencia, ayuno y sacrificio debemos llegar al pie de la Cruz y contemplar en la Pasión de Nuestro Salvador su acto de victoria sobre el Maligno. Al crucificar al Redentor en la madera de la Cruz, Satanás marcó su propia derrota, que todavía debe ser definitiva al final de los tiempos, pero es más segura e inexorable.

¡Regresemos a Dios! Volvamos a la Fe, pura y entera, sin compromisos con la mentalidad del mundo. Volvamos a la moral cristiana, a la santidad de la vida, a la pureza de las costumbres. El número de los justos restringirá la mano derecha del Todopoderoso y permitirá que la Iglesia enfrente al Calvario de su persecución final con la misma dignidad con la que Su Cabeza la precedió, porque la Cruz es el camino real que conduce a la gloria de la Resurrección. La forma amplia y cómoda es la que vemos hoy en día, y desafortunadamente sabemos muy bien a dónde conduce. Que la poderosa protección de la Santísima Virgen, Nuestra Señora y Reina, nos ayude en estos momentos de época: que sea Nuestra General en este combate espiritual, junto con San Miguel Arcángel y toda la Corte Celestial.

 

La Justicia belga obliga al Gobierno a retirar todas las medidas anticovid en 30 días​

El Tribunal de primera instancia de Bruselas ha dado este miércoles 30 días al Estado belga para que retire todas las medidas antiCovid en vigor que restringen la actividad, el empleo o la movilidad. Los magistrados dan un mes para actuar e imponen una sanción de 5.000 euros por cada día de retraso.

La decisión llega tras una denuncia presentada por la Liga de los Derechos Humanos en nombre de todos los belgas, según informan los medios locales. "Reprochan a las autoridades haber adoptado medidas liberticidas por derecho menoscabando "las normas constitucionales y / o legales que le exigen abstenerse o actuar en una dirección determinada", en cita recogida por Le Soir.

Se trata de una cuestión de forma y no sólo de fondo. La Liga de los Derechos argumenta que "ninguna de las tres leyes invocadas por el estado belga para restringir las libertades de los belgas sirve como base subyacente para el decreto ministerial" aprobado. El decreto ministerial, subrayaron dos letrados citados, "viola el principio de subsidiariedad del derecho penal, la obligación de consultar al Consejo de Estado y el principio de seguridad jurídica".

En octubre de 2020, tras una eternidad en un limbo político, Bélgica logró formar Gobierno. El nuevo presidente, Alexander de Croo, adoptó inmediatamente una batería de medidas infinitamente más severas que sus predecesores en funciones. Los bares, restaurantes, locales de ocio y de deporte están cerrados desde entonces. Una familia sólo puede recibir a una persona ajena al hogar y a burbuja social al aire libre está limitada a cuatro personas. Hubo un amago de flexibilización hace unas semanas, pero tras constatar que los números son muy preocupantes se volvió a imponer los límites previos. Bélgica ha prohibido también los viajes no esenciales, a un nivel casi sin igual en la UE y pese a las protestas de las instituciones europeas, que recomiendan a los 27 que los desplazamientos "se desaconsejen", pero no impidan.

Ahora, sin embargo, el revés legal es importante. La Justicia belga considera que el Estado no ha seguido los trámites adecuados y que, por tanto, las medidas no son legales y deben ser levantadas. El Ejecutivo se amparó en una Ley de mayo de 2017 aprobada tras el desastre de Ghislenghien, una fuga de gas que causó una terrible explosión y la muerte de 24 personas y dejó cientos de heridos. El Juzgado de Primera Instancia explica en el auto dictado esta mañana que esta ley marca "de manera restrictiva y previsible los poderes conferidos al ejecutivo", y que la situación provocada por Covid-19 no queda cubierta por este marco legal. "El cierre de establecimientos (culturales, festivos, deportivos, recreativos, eventos, catering, profesiones de contacto), la suspensión de la educación obligatoria, la limitación de reuniones públicas o privadas, la limitación de movimiento desde y hacia Bélgica van mucho más allá de lo contemplado bajo los términos requerimiento y evacuación", dice el Tribunal de Bruselas.

El Gobierno es plenamente consciente desde octubre de que la base legal de sus acciones era, como poco, endeble. Pero eso no ha impedido que siguiera adelante mientras se tramita la llamada Ley Pandemia, que ofrecería y probablemente ofrecerá un marco ahora sí sólido para este tipo de medidas. Hoy mismo el Parlamento debatirá sobre esa vía legislativa. Pero hasta que no tenga luz verde De Croo tiene intención de continuar y lo esperado es que presente un recurso inmediato para frenar esa decisión. Si algo funciona bien en Bélgica son, precisamente, los recursos, capaces de dilatar un proceso durante meses o años.

 

Stefan Lanka: «Los virus no son microbios y no tienen capacidad infectiva»​

El conocido virólogo alemán Stefan Lanka asegura que los virus ni son microbios ni tienen capacidad infectiva por lo que la Covid-19 no puede haberla causado un coronavirus como el presunto SARS-CoV-2 cuya existencia además no está demostrada. Así nos lo ha asegurado durante una entrevista en exclusiva que hemos grabado en vídeo en la que asimismo explica que es hora de cuestionar todo lo que sobre los virus dicen la Virología, la Microbiología y la Medicina. Es más, asevera que los test que se usan para la Covid-19 son una estafa, que las cifras de supuestos «contagiados» y «muertos por» son irreales y que las vacunas no van a solucionar nada y además son muy peligrosas.

 

Verwaltungsgericht Wien: Corona-Politik ohne Basis, PCR-Test ungeeignet​

Am 24. März urteilte das Verwaltungsgericht Wien über eine Beschwerde der FPÖ gegen die ihrer Ansicht nach grob rechtswidrige Untersagung einer angemeldeten Kundgebung. Das Gericht zerriss in seinem Urteil die Corona-Politik der türkis-grünen Bundesregierung in der Luft. Unter Berufung auf international anerkannte Experten, Studien und die Weltgesundheitsorganisation befand das Gericht, dass die Krankheitsdefinitionen Anschobers falsch und ein PCR-Test zur Covid-19-Diagnostik ungeeignet wäre.

Ein Urteil, auf das ganz Österreich, ja vielleicht die ganze Welt seit über einem Jahr gewartet hat. Endlich hat sich ein Gericht angesehen, auf welchen wackeligen Beinen die Corona-Politik beruht, welche eine gefährliche weltweite Pandemie behauptet. Erst vor kurzem stellte der renommierte Professor John Ioannidis fest, dass die Sterblichkeit an einer SARS-CoV-19 Infektion bei nur 0,15 Prozent liegt – und dabei genau bei jener der jährlichen Grippe. Während der angeblichen Pandemie scheinen in etwa so viele Menschen an Covid-19 erkrankt zu sein, wie sonst an der Grippe – während es angeblich weltweit keine oder kaum Grippefälle geben solle. Das gibt immer mehr Menschen zu denken.

Krankheitsdefinition völlig falsch​

Das Wiener Verwaltungsgericht hat sich die Basis für die Hysteriepolitik der österreichischen Bundesregierung genau angesehen und festgestellt, dass alleine schon die Krankheitsdefinition des Gesundheitsministers Anschober völlig falsch und haltlos ist.

Geht man von den Definitionen des Gesundheitsministers, „Falldefinition Covid-19“ vom 23.12.2020 aus, so ist ein „bestätigter Fall“ 1) jede Person mit Nachweis von SARS-CoV-2 spezifischer Nukleinsäure (PCR-Test, Anm.), unabhängig von klinischer Manifestation oder 2) jede Person, mit Nachweis von SARS-CoV-spezifischem Antigen, die die klinischen Kriterien erfüllt oder 3) jede Person, mit Nachweis von SARS-CoV-spezifischem Antigen, die die epidemiologischen Kriterien erfüllt. Es erfüllt somit keiner der drei vom Gesundheitsminister definierten „bestätigten Fälle“ die Erfordernisse des Begriffs „Kranker/Infizierter“ der WHO. Das alleinige Abstellen auf den PCR-Test (bestätigter Fall 1) wird von der WHO abgelehnt (…)
Urteilsbegründung VGW-103/048/3227/2021-2, Verwaltungsgericht Wien, 24. März 2021

Würden wir in einer Demokratie leben, wäre dieses Urteil dazu geeignet, alles zu ändern. Sämtliche Maßnahmen müssten sofort aufgehoben werden, die gesamte Bundesregierung hätte zurückzutreten und wäre rechtlich für die sinnlose Vernichtung zahlloser Existenzen zu belangen.

Ein ebenso denkwürdiges Zitat, welches aufzeigt, in welchen Dimensionen die Politik aber auch die gekauften Medien die Öffentlichkeit im vergangenen Jahr betrogen haben:

Der Gesundheitsdienst der Stadt Wien verwendet darin die Wörter „Fallzahlen“, „Testergebnisse“, „Fallgeschehen“ sowie „Anzahl an Infektionen“. Dieses Durcheinanderwerfen der Begriffe wird einer wissenschaftlichen Beurteilung der Seuchenlage nicht gerecht. (…) Für die WHO ausschlaggebend ist die Anzahl der Infektionen/Erkrankten und nicht der positiv Getesteten oder sonstiger „Fallzahlen“.
Urteilsbegründung VGW-103/048/3227/2021-2, Verwaltungsgericht Wien, 24. März 2021

Als Basis für den medizinischen Teil der Urteilsbegründung zog das Gericht folgende Grundlagen heran:

WHO Information Notice for IVD Users 2020/05, Nucleic acid testinq (NAT) technoloqies that use polymerase chain reaction (PCR) for detection of SARS-CoV-2, 20 January 2021

Studie aus dem Jahr 2020 (Bullard, J., Dust, K., Funk, D., Strong, J. E., Alexander, D., Garnett, L., & Poliquin, G. (2020). Predicting infectious severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 from diagnostic samples. Clinical Infectious Diseases, 7j(10), 2663-2666.)

Dr. Cary Mullis (Erfinder des PCR-Tests): „… dass ein PCR-Test nicht zur Diagnostik geeignet ist und daher für sich alleine nichts zur Krankheit oder einer Infektion eines Menschen aussagt.“

Das Gericht stellt fest, dass alleine ein Arzt dazu berechtigt ist, festzustellen, ob eine Person krank oder gesund ist (2 Abs. 2 Z 1 und 2 Ärztegesetz1998, BGBI. I. Nr. 169/1998 idF BGBI. I Nr. 31/2021).

Auch die extreme Fehleranfälligkeit der Antigen-Tests wird erwähnt und kritisiert, dass sich die Corona-Kommission für aktuelle Analysen ausschließlich auf solche Antigen-Tests stützen würde. Alleine diese kleine Teil-Information ist eine politische Bombe.

Sollte die Corona-Kommission die Falldefinition des Gesundheitsministers
zugrunde gelegt haben, und nicht jene der WHO; so ist jegliche Feststellung der
Zahlen für,,Kranke/Infizierte“ falsch.
Urteilsbegründung VGW-103/048/3227/2021-2, Verwaltungsgericht Wien, 24. März 2021

Gegen das Urteil kann noch Beschwerde beim Verfassungsgerichtshof oder eine außerordentliche Revision beim Verwaltungsgerichtshof eingelegt werden.

 


El reputado Dr. Angel Gracia nos ilustra con esta miniconferencia de como se ha gestado LA GRAN MENTIRA, también nos habla de las propiadades del agua salada, de la susodicha "vacuna" y su prescripción y de como es más fácil mentir en la Ciencia que en un casino. PALABRAS SABIAS DE UN HOMBRE SABIO. SIN DESPERDICIO