Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Una mujer, que estaba sana antes de pincharse, muere por coronavirus tras vacunarse; su marido está en estado grave al contagiarse por ella​

Siguen produciéndose noticias dramáticas provocadas por las vacunas. En este caso la noticia llega desde Perú. En ese país, una mujer, directora de instituto, ha fallecido después de haberse ofrecido voluntaria para probar la vacuna contra el coronavirus. Pero por si esto fuera poco grave, hay más datos, en este caso, que convierten esta noticia en mucho más grave. Antes de fallecer también contagió a su marido y antes de vacunarse le hicieron unas pruebas médicas que demostraron que estaba completamente sana.

Ahora, la familia de esta mujer, con su hermana a la cabeza, está protestando y pidiendo explicaciones sobre lo sucedido puesto que, tras el fallecimiento, se le ha dicho que las causas de la muerte han sido que sufría hipertensión y diabetes. Pero hay más, la doctora que habló con la hermana después del fallecimiento de esta mujer le dijo que en realidad no existía vacuna porque se desconocía por completo el virus.

Esto ya es un suma y sigue en una lista ya demasiado grande de muerte sembrada, directamente, por la vacuna. Pero observen algo, mientras en España con este tipo de noticias se habla de mala suerte y de casualidad, esta televisión peruana se pregunta, por lo menos, cómo es posible que suceda esto cuando las autoridades están recomendando a la gente vacunarse y califican la vacuna como segura.




 
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Reputados médicos aseguran que las mascarillas «no funcionan» y que son «perjudiciales para la salud»​

Más evidencias que ponen en duda la utilidad de las mascarillas para evitar la propagación del virus, al margen de que lo que sí que es evidente y que ya sabemos, es que son un método muy efectivo para controlar a la población. «Las mascarillas no funcionan», así de tajante fue un panel de médicos que en una conferencia reciente para el sitio web LifeSiteNews revelaron que la utilidad de las mascarillas es prácticamente nula. Los médicos advirtieron también sobre cómo las normas de mascarillas obligatorias están siendo utilizados para lograr un control «tipo nazi» de la población mundial.

La Dra. Sheri Tenpenny, el Dr. Eric Nepute y la Dra. Pam Popper formaron un panel de discusión en un evento exclusivo de LifeSiteNews que trató el tema de las mascarillas y las vacunas, en el que destacaron los errores de la narrativa dominante, que promueve el uso de mascarillas en casi todas partes.

«Los únicos estudios de control aleatorio que se han realizado sobre las mascarillas demuestran que no funcionan», comenzó el Dr. Nepute. Se refirió a la «noble mentira» del Dr. Anthony Fauci, en la que éste «cambió de tono», desde sus comentarios de marzo de 2020, en los que restó importancia a la necesidad y eficacia del uso de mascarillas, antes de instar a los estadounidenses a usarlas -hasta de manera doble- más adelante.

«Bueno, nos mintió. Entonces, si mintió en eso, ¿en qué más nos ha mentido?», cuestionó Nepute.

Las mascarillas se han convertido en algo habitual en casi todos los entornos, ya sean interiores o exteriores, pero el Dr. Popper mencionó cómo no ha habido «ningún estudio» que examine realmente el «efecto de llevar una mascarilla durante todas las horas de vigilia».

«No hay datos científicos que respalden nada de esto y, en particular, no hay datos científicos que respalden el hecho de que llevar una mascarilla las veinticuatro horas del día o todos los minutos de vigilia sea beneficioso para la salud», añadió Popper.

«No hay datos ni investigaciones que respalden que llevar una mascarilla sea beneficioso. De hecho, si se observan los datos que han salido a la luz, es todo lo contrario», afirmó Nepute.

Las mascarillas se han convertido en algo habitual en casi todos los entornos, ya sean interiores o exteriores, pero el Dr. Popper mencionó cómo no ha habido «ningún estudio» que examine realmente el «efecto de llevar una mascarilla durante todas las horas de vigilia».

«No hay datos científicos que respalden nada de esto y, en particular, no hay datos científicos que respalden el hecho de que llevar una mascarilla las veinticuatro horas del día o todos los minutos de vigilia sea beneficioso para la salud», añadió Popper.

«No hay datos ni investigaciones que respalden que llevar una mascarilla sea beneficioso. De hecho, si se observan los datos que han salido a la luz, es todo lo contrario», afirmó Nepute.

Pero más preocupante que la incapacidad de las mascarillas para cumplir su supuesto propósito son los efectos perjudiciales que las estas pueden tener en quienes las usan. Refiriéndose a un estudio reciente sobre 25.000 estudiantes alemanes, Nepute mencionó que el 68% de ellos tenía ya «algún tipo de deterioro» por el uso de mascarillas.

Tenpenny intervino para advertir también de los efectos psicológicos que los normas de mascarillas obligatorias tendrán en los niños. «Les estamos entrenando para que tengan miedo a respirar, que el oxígeno es horrible para ellos y que cualquiera que vean que no lleve máscara es peligroso para ellos», dijo.

«Y en lugar de pensar en las personas que tenían máscaras en el pasado, donde tendrías miedo de la persona enmascarada, que podría estar allí para secuestrarte o hacerte daño o hacer algo así, en cambio, ahora estamos viendo a los niños que están como horrorizados de que alguien no tenga una máscara puesta».

Aparte del efecto psicológico del uso de la mascarilla, el panel también destacó el peligro que suponen para el sistema respiratorio. Nepute comentó el número inusualmente elevado de personas que padecen infecciones bacterianas respiratorias.

«Si se observa lo que está ocurriendo en estos momentos, mirando los certificados de defunción, y se observan las muertes correlativas con el COVID-19, lo que encontramos por encima de todo son infecciones respiratorias bacterianas».

Popper además describió a aquellos que están «consintiendo» los mandatos de las mascarillas obligatorias como participando en una especie de «ensayo clínico sin su permiso del que ni siquiera son conscientes».

A medida que se ha ido extendiendo la obligación de llevar mascarillas, también se ha ido extendiendo la resistencia. Dicha resistencia ha dado lugar a numerosos casos de personas sin mascarillas que se han enfrentado a otros miembros del público, a empleados de tiendas y a la policía.

«Esto me recuerda a la Alemania nazi, donde, quiero decir, lo siguiente que van a poner es una estrella en mi brazo derecho», señaló Popper. «Y porque, ¿Dónde va a parar? Es un signo de sumisión, no tiene nada que ver con la salud».

A la gente le han «lavado el cerebro» para que piense que «no es seguro no llevar una mascarilla», continuó. «Están poniendo a la población en contra… esta es una táctica muy común que ha sido utilizada por criminales y déspotas a lo largo de la historia».

La «eficacia» de las mascarillas, a la que apuntan los políticos, es en realidad eficacia para provocar «encefalopatía», dijo Tenpenny. «Hará que sus cerebros funcionen menos, que es su objetivo».

Tan eficaz ha sido la campaña para promover el miedo y el uso de mascarillas, que Tenpenny predijo que podrían pasar «años» para que la gente dejara de usarlas, incluso si dejaran de ser obligatorias.

«Habría un enorme sector de la población que va a seguir llevándola durante mucho tiempo, porque la ansiedad basada en el miedo que se ha incrustado en su cerebro, no la van a dejar».

Tampoco creía probable que los políticos globalistas fueran a soltar los mandatos de las mascarillas tan fácil, sugiriendo que continuarían «mientras les convenga [a los políticos] y mientras propaguen su agenda».

Tenpenny se refirió a la agenda del «Gran Reset» del Foro Económico Mundial, y cómo está crucialmente vinculada a las restricciones sin precedentes que se están imponiendo al mundo. «Es todo un mecanismo planificado para deshumanizarnos, para separarnos, para no tocarnos y no darnos la mano, para no hacer ninguna de esas cosas, para deshumanizarnos y así poder ponernos en un sistema de esclavitud de control total».

Sin embargo, el panel también instó a la gente a tener esperanza y valor. Nepute hizo un llamamiento a una «decisión colectiva», en la que «millones de personas» se negaron a acatar, se quitaron las mascarillas y volvieron a abrir sus negocios. A pesar de un periodo inicial de «disonancia cognitiva», Nepute expresó su esperanza de que muchos rechacen pronto las restricciones que se les imponen.

«No hay sentido común en nada de esto. Yo tengo el control de mi vida. Voy a hacer lo que mis derechos inalienables como estadounidense y humano me permiten hacer», declaró Nepute. «Y espero que más gente se dé cuenta de ello y lo defienda. ¿Recibiremos algún rechazo? Sí. ¿De quiénes vamos a recibir rechazo? De la pequeña cantidad de gente que quiere controlar a todos los demás».

«Les digo que ahora es el momento de pasar a la acción», dijo.

Popper apoyó a su colega, presentando el ejemplo de muchos miles de negocios en Italia que abrieron desafiando las leyes de cierre: «en algún momento esto cobrará suficiente impulso y será imparable».

 

Activistas chinos revelan escandalosos datos del primer trimestre de 2020 que demuestran lo mucho que ha mentido China al mundo con el coronavirus​

Por si no hubiera quedado meridianamente claro a lo largo de todo este tiempo lo mucho que ha mentido China con el coronavirus y la certeza de que los investigadores de la OMS que, recientemente, fueron a aquel país solo fueron a hacer turismo, han aparecido nuevos datos que demostrarían lo mucho que ha mentido China al mundo con el coronavirus.

Tal y como publica el ‘Daily Mail‘, China ha declarado oficialmente que el número total de personas fallecidas en todo el país por el coronavirus es de 4.636, recordemos que China tiene unos mil cuatrocientos millones de habitantes, y en la provincia de Hubei, provincia en la que se encuentra Wuhan, el número de fallecidos es de 124.

Pero hay un dato esclarecedor que demostraría que los datos oficiales ofrecidos por el gobierno chino son falsos: Solo en la provincia de Hubei dejaron de percibir algún tipo de subsidio en el primer trimestre de 2020 un total de 150.000 personas aproximadamente. El sitio web del gobierno de Hubei revela que “el número de personas mayores que cobran la prestación por jubilación cayó de 1.149.153 en el último trimestre de 2019 a 997.332 en los primeros tres meses de 2020, una disminución de 151.821 personas”.

Refiriéndose a este asunto, el activista y exfuncionario del gobierno, Lianchao Han, ha declarado que se teme “que todos esos ancianos desaparecidos pueden estar entre las víctimas de Covid-19. La China comunista miente habitualmente, incluso sobre los desastres naturales, por lo que no es sorprendente que el régimen haya mentido constantemente sobre la pandemia… el partido gobernante no respeta la vida humana”.

Y es que resulta muy raro que en un país con la gran cantidad de población que tiene China, y por muy bien que se hubieran hecho las cosas, el número de fallecidos haya sido tan extraordinariamente pequeño. Mucho más si tenemos en cuenta las imágenes que todos pudimos ver de principios de 2020 cuando se empezó a hablar del coronavirus y todos comprobamos las restricciones tan brutales que se estaban llevando a cabo por parte de las autoridades chinas. Estamos seguros que mienten y lo han hecho desde el primer día.