Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Un trabajador de un centro de salud destruye intencionadamente 500 vacunas en EE. UU.​

En uno de los centros de salud de Milwaukee, en Estados Unidos, un empleado ha destruido de forma totalmente intencionada más de 500 dosis de la vacuna de Moderna contra la COVID-19. La forma de destruirlas fue especialmente fácil, ya que simplemente las sacó de la nevera, inutilizando el principio activo del fármaco que necesita mantenerse a temperaturas bajas. El causante de esto ha sido inmediatamente despedido de su puesto de trabajo.

Ocurrió durante el fin de semana en el Aurora Medical Center de la localidad estadounidense. Allí, tras tener que desechar las quinientas dosis se llevó a cabo una investigación sobre lo sucedido y descubrieron que el empleado lo hizo por decisión propia sin haber recibido instrucciones.

"A primeros de esta semana descubrimos que se habían retirado unas 57 cajas de la vacuna de Moderna de un frigorífico del Aurora Medical Center, lo que resultó en que más de 500 dosis de la vacuna se echaron a perder" según explicaba un portavoz del centro médico. "Las primeras investigaciones apuntaron a que se trataba de un error humano involuntario, pero la persona en cuestión reconoció que lo había hecho de manera intencionada", añadió.

 



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Enésimo sanitario hospitalizado por «reacción alérgica grave» tras recibir la vacuna: ¿Cuántos van ya? Hemos perdido al cuenta​

Un miembro del personal de salud de Oregón se encuentra hospitalizado tras sufrir una reacción alérgica grave a la vacuna COVID-19 de Moderna. Según informó la Autoridad de Salud de Oregón (OHA, por sus siglas en inglés), la persona trabaja en el Wallowa Memorial Hospital, ubicado en la ciudad de Enterprise, condado de Wallowa. El trabajador, que no fue identificado, había recibido la primera dosis de la vacuna esta semana. Sin embargo, tras experimentar anafilaxia, fue internado en un hospital, detalló el organismo en un comunicado fechado el 31 de diciembre de 2020.

La Clínica de Mayo describe a la anafilaxia como una reacción alérgica grave y potencialmente mortal. Puede afectar diversos órganos tales como la piel, nariz, boca, garganta, pecho, corazón, tracto gastrointestinal y/o el sistema nervioso. Los signos de esta reacción pueden incluir dificultad para respirar, latidos cardíacos rápidos y mareos.

El efecto adverso presentado en el caso de Oregon representa uno de los primeros reportados en referencia a la vacuna de Moderna. La semana pasada un trabajador de la salud de Boston también experimentó una reacción alérgica grave tras recibir la vacuna de la empresa estadounidense de biotecnología.

“Mi frecuencia cardíaca era 150, mi frecuencia cardíaca normal es 75 pero… seis, siete minutos después de la inyección de la vacuna, sentí en mi lengua y también en mi garganta tener, como, una extraña sensación de hormigueo y entumecimiento”, detalló el Dr. Hossein Sadrzadeh.

El Dr. Sadrzadeh, quien tiene antecedentes de alergias, dijo que su presión arterial bajó tanto que ni siquiera se detectaba con un monitor. Fue entonces cuando decidió usar su EpiPen, y luego el personal lo llevó rápidamente a la sala de emergencias.

La OHA ha alertado que “aquellos que hayan tenido una reacción alérgica inmediata, incluso si no fue grave, a una vacuna o terapia inyectable para cualquier enfermedad deben preguntar a su proveedor de atención médica si deben recibir una vacuna COVID-19”.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han reconocido que algunas personas han experimentado reacciones alérgicas graves después de recibir la vacuna COVID-19.

El organismo advirtió que las personas que han experimentado una reacción alérgica grave a cualquier componente de las vacunas aprobadas no deben recibirlas. Si las personas experimentan una reacción a la primera dosis (se supone que las personas deben recibir dos dosis, espaciadas en 21 días), no deben recibir la segunda dosis.

Si bien las vacunas de COVID-19 están aprobadas bajo autorización de uso de emergencia, fueron las vacunas aprobadas más rápidamente en la historia, lo que despierta sospechas sobre su seguridad y posibles efectos adversos no previstos.

Los voluntarios del ensayo de la vacuna de Moderna experimentaron una variedad de efectos secundarios, como fatiga, dolor de cabeza y escalofríos. Se informaron reacciones adversas graves en aproximadamente el 1 por ciento de los participantes del ensayo. Cinco personas murieron, tres de las cuales recibieron un placebo, según los resultados del ensayo publicados esta semana.

De acuerdo a los registros de los CDC, desde que comenzó la campaña de vacunación en Estados Unidos, miles de personas han experimentado efectos negativos luego de recibir la vacuna COVID-19.

Algunas reacciones adversas se detallan en el Sistema de notificación de eventos adversos de vacunas de los CDC.

Por ejemplo, una mujer de 40 años de Alaska recibió la vacuna de Pfizer el 17 de diciembre, a pesar de que tenía antecedentes de reacción alérgica grave a la vacuna contra la influenza.

Desarrolló un “estrangulamiento” durante aproximadamente 20 minutos. Tuvo que recibir un EpiPen y fue enviada a la sala de emergencias.

 

WHO CHIEF SCIENTIST: THERE IS NO EVIDENCE THAT THE VACCINE WILL PREVENT INFECTION​

A World Health Organization chief scientist has said that there is no evidence that any of the approved vaccines will prevent a person from getting infected with COVID-19. This scamdemic is never-ending and the hoax is becoming more apparent by the day.

The comments were made by WHO chief scientist Soumya Swaminathan during what appears to have been a virtual press conference held Monday. Swaminathan said there is “no evidence to be confident shots prevent transmission” and that people who receive the vaccine should continue wearing masks and following all social distancing and travel guidelines. She’s not the only tyrant to suggest the vaccine is worthless, yet you should get it anyway and still wear your ritualistic shame muzzle signaling your submission to the New World Order cult.




“At the moment, I don’t believe we have the evidence on any of the vaccines, to be confident that it’s going to prevent people from getting the infection and passing it on,” she said.

Of course, a close look at the research released by Pfizer and Moderna shows the studies haven’t actually tested whether the vaccines actually prevent transmission of the virus; the goal of the trials was to see whether vaccinated patients presented with COVID symptoms at a rate that was substantially less frequent than individuals who hadn’t been vaccinated. That’s pretty much it, according to a report by ZeroHedge. Though the data might hint at lowering transmission rates, that’s still to be determined, apparently.

Are there still people lining up to get this thing? If they can only get only 5% of the population to agree to take this vaccine, it will eventually disappear, but not without a massive propaganda push to get the public injected.

The time to stand against this tyranny is now. Forcing something (anything, not just a vaccine) into another person’s body is one the biggest human rights violations you can commit. Wake up and stand on some kind of morals, because as we’ve seen, the ruling class will not.

 

Más de un tercio de la población cree que los medios exageran la amenaza del virus PCCh​

Redacción BLes- Más de un tercio de los estadounidenses cree que los medios exageran la amenaza del COVID-19, también llamado virus PCCh (Partido Comunista chino), según una encuesta reciente.

Entre el 28 y 29 de diciembre, la consultora Rasmussen Reports le pidió a 1.000 adultos que calificaran la cobertura general de los medios de comunicación sobre el virus PCCh.

El 29 por ciento la calificó como “mala”; el 27 por ciento “buena”; 23 por ciento “excelente” y 18 por ciento “regular”.

Cuando se les preguntó a los participantes si los medios de comunicación habían exagerado la amenaza del virus, el 52 por ciento respondió que no. Sin embargo, una parte considerable, el 38 por ciento, expresó que los medios de comunicación habían estado exagerando.

El margen de error del trabajo es aproximadamente 3 por ciento.

En el transcurso del año, ante la información imprecisa y en muchos casos contradictoria difundida por los medios de comunicación, la desconfianza de la población en general hacia los datos informados por los medios y autoridades ha alcanzado niveles significativos.

Por ejemplo, en marzo de este año, cuando recién se empezaba a sentir la pandemia y las restricciones, el 86% de los estadounidenses confiaba en los informes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), según una encuesta del medio CBS.

Sin embargo, ya para septiembre esa cifra había caído al 54%.

La misma tendencia a la baja se mantuvo en la confianza de las personas en los medios de comunicación para proporcionar información confiable sobre el virus PCCh: de acuerdo al mismo trabajo, solo el 35% del total de encuestados creía en septiembre que los medios brindan una cobertura genuina.

De hecho, un informe publicado a fines de agosto por los CDC acerca de los fallecidos por el virus PCCh generó una gran repercusión, ya que demostraba que solo el 6% de las personas que murieron por el virus PCCh en Estados Unidos no tenía ninguna otra afección preexistente.

En el mismo trabajo, el organismo informó que casi el 80% de los fallecidos por el virus tenía más de 60 años.

Ambos datos indicarían que el virus es mucho menos mortal de lo que se estimó inicialmente en personas sanas menores de 60 años.

Sin embargo, las medidas preventivas diseñadas por los CDC para combatir la pandemia, y magnificadas por los medios de comunicación, como el distanciamiento social, las cuarentenas estrictas y el uso de mascarillas, ocuparon y aún siguen ocupando un lugar destacado en sus agendas.

 

Asciende a cuatro el número de israelíes muertos después de recibir la vacuna​

Desde que el 20 de diciembre se inició la vacunación, al menos cuatro personas han muerto en Israel poco después de recibirla, según la emisora pública Kan. El Ministerio de Sanidad dice que tres de ellas no estaban relacionadas con la vacuna, y que el cuarto caso, de un hombre de 88 años con condiciones preexistentes, estaba siendo investigado.

240 israelíes se han contagiado de coronavirus pocos días después de vacunarse, según el Canal 13. No debería ser noticia porque las vacunas no pueden impedir la circulación de ningún virus, como ya hemos repetido en otras entradas.

La explicación de los “expertos” es que la vacuna no tiene efectos inmediatos, sino que la inmunización lleva un tiempo, durante el cual el virus puede entrar en el organismo.

La vacunas de Pfizer, en particular, no contiene el coronavirus por lo que no puede infectar al receptor. Simplemente ninguna vacuna inmuniza. Los seres humanos nacen con virus, viven con ellos y morirán con ellos. Las tentativas de sacarlos de dentro o de fuera del cuerpo, son absurdos.

Igualmente absurda es la doctrina de la “reinfección”. Los “expertos” dicen que son capaces de arrojar al coronavirus fuera del cuerpo, pero que luego se reintroduce otra vez. Es una estupidez por partida doble.

Un farmacéutico israelí tuvo que ser hospitalizado después de recibir una sobredosis de vacuna de cuatro dosis.

Una encuesta realizada por Ynet News, muestra que menos del 25 por ciento de los israelíes estaban dispuestos a recibir una inyección inmediata de coronavirus. Otro sondeo realizado por la Universidad de Haifa mostró que el porcentaje de personas dispuestas a vacunarse es de sólo un 20 por ciento. Una tercera encuesta realizada la semana pasada por el periódico Israel Hayom refleja que un tercio de los israelíes tienen la intención de rechazar la vacunación.

De ahí que el gobierno de Tel Aviv apriete las clavijas. Para obtener un “pasaporte verde”, condición necesaria para entrar en las instituciones públicas y viajar, todos los israelíes se deben vacunar.

 

Una médica mexicana experimenta encefalitis tras recibir la vacuna de Pfizer contra el coronavirus​

El Gobierno mexicano estudia el caso de una médica con antecedentes alérgicos que está en terapia intensiva por desarrollar encefalitis, inflamación en el cerebro, tras recibir la vacuna de Pfizer y BioNTech contra el COVID-19.

"Con la evidencia científica disponible de los ensayos clínicos de la vacuna Pfizer-BioNTech contra el virus SARS-CoV-2, ninguna persona había presentado antes encefalitis luego de la aplicación de la vacuna", informó este sábado la Secretaría de Salud en un comunicado.

La dependencia del Gobierno precisó que la mujer es una médica de 32 años del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el norteño estado de Nuevo León, donde recibió el fármaco esta semana. La doctora afirmó que tiene antecedentes de reacciones alérgicas a medicamentos como trimetroprim con sulfametoxazol, un antibiótico que combate infecciones urinarias.

Erupción cutánea, crisis convulsivas y dificultad respiratoria​

Su diagnóstico inicial es encefalomielitis, que se describe como un ataque breve pero intenso de inflamación en el cerebro, usualmente por una infección viral. La mujer presentó erupción cutánea, crisis convulsivas, disminución de la fuerza muscular y dificultad respiratoria, en la siguiente media hora a la aplicación de la dosis.

"La reacción se detectó dentro del área de observación específica de la célula de vacunación en la que la doctora recibió su vacuna", indicó. México es uno de los primeros países del mundo que inició la vacunación contra la COVID-19, pero hasta el momento solo ha recibido cerca de 53.000 dosis del fármaco de Pfizer-BioNTech, todas aplicadas al personal sanitario.

Llegarán casi 200 millones de vacunas a México​

El Gobierno de México, donde la pandemia ha dejado más de 1,4 millones de contagios y más de 126.000 muertes, ha apostado por el acceso temprano a la vacuna. El país tiene contratos de precompra de 34,4 millones de dosis de Pfizer, 77,4 millones de la británica AstraZeneca, 35 millones de la china CanSino y 34,4 millones de la plataforma Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, prometió que vacunará contra el coronavirus a todo el personal sanitario para finales de enero y a "la mayoría" de su población vulnerable para abril.

México recibirá este martes otro lote de vacunas de Pfizer, además de que la próxima semana se formalizará la adquisición de 12 millones de dosis para tres meses, de enero a marzo, de la china CanSino.

En tanto, la Secretaría de Salud (SSa) afirmó que sigue el protocolo de "Eventos supuestamente atribuibles a la vacunación e inmunización" de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

"La doctora se encuentra bajo observación y tratamiento por parte de especialistas en medicina crítica para disminuir la inflamación cerebral presentada. Se continuará tratamiento especializado intensivo", concluyó.

 

Four Deaths in Elderly Reported From 3 Countries During First Days of Vaccine Rollout, Authorities Urge Calm​

In the first days of COVID-19 vaccine rollouts, at least 4 deaths from heart attacks were reported in people between the ages of 75 and 91, in 3 countries.

These deaths all took place between 2 hours and five days after the Pfizer BioNTech mRNA Covid vaccine was administered; In all cases, they had co-morbidities.

In Kalmar, Sweden, an 85-year-old man with pre-existing conditions died of a heart attack on Dec 29, the day after receiving the shot.

In Israel, there were two deaths, one in a 75-year-old man from Beit She’an, who died of a heart attack two hours after vaccination. The second, an 88-year-old man, died in Jerusalem, also within 2 hours of vaccination.

In Lucerne, Switzerland, a 91-year-old man, a nursing home resident, died, 5 days after receiving the Pfizer BioNtech Covid vaccine.

Israeli media urged people not to assume the vaccines caused the deaths. In an article reporting on the two deaths, The Jerusalem Post highlighted a call for transparency from the vaccine manufacturers:

“In response to the report of those deaths, Israel’s Midaat Association said when vaccines are administered to at-risk populations, ‘there may be unfortunate cases. One should not infer from this about the safety of the vaccine, but welcome the transparency required from the pharma companies in the drug approval process.’”

The elderly, in nursing and care homes, were first in line to receive the vaccines, as they are considered most vulnerable.

Following the death of the man in Sweden, on Dec. 29, Swedish health authorities were interviewed by media outlets. In their comments, they neither dismissed nor confirmed that the man died as a result of the vaccination. They promised a full investigation, once autopsy results are complete.

The 85-year-old man’s death was reported to the Swedish Medical Products Agency, “Lakemedelsverket” as well as to the Federal Health Agency “Folkhalsomyndigheten,” which Chief Medical Officer Dr. Mattias Alvunger said was due to the timing—the death occurring so soon after the injection:

“It’s not up to us,” he was quoted in Swedish media, stressing it was a matter of protocol. “Considering all the worry about the safety of COVID vaccines, it’s all the more urgent that we are fully transparent, and follow established protocols.”

While urging people not to conclude vaccines are unsafe and to be avoided, a representative of the pharmaceutical safety group Swedish Medical Products Agency, told Sverige’s Radio “I understand that people are worried,” calling their concern “completely normal and understandable.”

The EU Commission gave conditional marketing authorization to the Pfizer BioNTech mRNA vaccine named “Comirnaty,” on Dec. 19, 2020. Sweden’s Federal Health Agency Folkhalsomyndigheten, where Anders Tegnell is at the helm, states on its website that under no circumstances will COVID vaccines or any other vaccines ever be mandatory in Sweden.

Sweden will also not offer the vaccine to either pregnant women, or children younger than 17, unless doctors make specific requests in individual cases. After almost a year of resisting COVID lockdowns and masks, Swedish authorities are now suggesting very limited mask usage only during rush hour on some public transportation, following pressure from outside Sweden primarily.

Finland, meanwhile, announced a public fund to compensate any future victims of vaccine damage.

When Pfizer BioNTech presented safety data to the FDA in a briefing document on Dec. 10, the report stated: “The most frequently reported SAEs (Serious Adverse Events) were in the Cardiac Disorders SOC (0.1% in each treatment group).”

Israel has competing vaccines being rolled out.

As reports emerged of “underwhelming” results for the “Arcturus” Covid vaccine, The Jerusalem Post published an article titled: “Israel’s Hottest 2020 Status Symbol: A Pfizer Vaccine,” describing the lengths people go to get vaccinated immediately.

As of Dec. 30, Israel leads the world in vaccination rates, with 7.44 percent of the population already vaccinated. Only a month ago, The Jerusalem Post reported, half the country was opposed to the vaccine, but following campaigns of celebrities, politicians and famous writers getting the shot, the trepidation dissipated, and Israelis were described as being “in a frantic race to get vaccinated as quickly as possible.”

 

Suiza confirma la muerte de un ciudadano después de vacunarse contra la Covid​

Según la agencia de noticias Reuters, una persona del cantón suizo de Lucerna murió después de vacunarse contra la Covid-19: "Somos conscientes del caso", dijo una portavoz del departamento de salud del cantón. Las autoridades ya han notificado a Swissmedic, responsable de la aprobación de las vacunas en Suiza, del caso. Sin embargo, la portavoz no dio ningún detalle más. Tampoco se dio ningún tipo de información sobre la conexión con la vacunación y de momento hay un silencio informativo absoluto por parte de las autoridades.

Hasta ahora, en Suiza sólo se han aprobado las vacunas Pfizer y BioNTech. Swissmedic remarcó el pasado 19 de diciembre que los efectos secundarios más habituales documentados en los estudios eran comparables a los que se producen después de la vacunación contra la gripe. Swissmedic es la encargada de supervisar de cerca la seguridad de la vacuna y tomar medidas en caso de que se produzcan señales de alarma, según han informado.

También había reaccionado contra la vacuna de la gripe​

El diario Zeit da los primeros detalles del difunto: un hombre de una residencia de Lucerna. Él y el resto de los ingresados habían sido vacunados en Nochebuena. Según esta información, el difunto también había reaccionado anteriormente de forma negativa contra la vacuna de la gripe. El 26 de diciembre, el residente se quejó de dolor uretral y abdominal. Estaba inquieto y, más tarde, la presión arterial bajó y el pulso aumentó.

El médico responsable examinó al paciente por última vez el domingo 27 de diciembre por la noche. Estaba tranquilo, pero el estómago estaba duro y le dolía. El lunes, la residencia no informó del estado del paciente. El martes por la mañana se trasladó al médico que lo había atendido, por correo electrónico, sobre el empeoramiento del estado general. El paciente murió poco después. Aparentemente, parece que no mostraba ningún problema de salud justo antes de vacunarse contra la Covid-19. No obstante, eso no tiene que significar que la vacunación fuera la culpable de la muerte del residente. Ahora, una investigación tendrá que demostrarlo.

Un caso individual todavía no es una evidencia estadística de una relación causal entre la vacunación y la muerte. El paciente, que aparte de la demencia se consideraba sano, teóricamente podría haber muerto sin vacunarse. La autopsia sólo será segura si se realiza una. En particular, las alergias (ha habido experiencia inicial) y la intolerancia a otros medicamentos se ponen en duda. Como resultado de la corta fase de pruebas, actualmente no hay hallazgos fiables.