Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

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El informe de la Universidad Johns Hopkins señala que el coronavirus no es tan grave como os lo han vendido: ¿Queréis leerlo?​

El pasado domingo, la Universidad Johns Hopkins publicó un estudio que afirma que coronavirus no está ni cerca del desastre que nos dicen que es. En euskalnews.com contamos con el artículo original que al de unas horas se borró del sitio web de Johns Hopkins por alguna razón que desconocemos, y lo ponemos a vuestra disposición. Y es que, afortunadamente, Internet es para siempre y está disponible a través de Wayback Machine . Ahí va el artículo de manera íntegra:

Según nuevos datos , Estados Unidos ocupa actualmente el primer lugar en el total de casos de COVID-19, casos nuevos por día y muertes. Genevieve Briand, directora asistente del programa de maestría en Economía Aplicada en Hopkins, analizó críticamente el efecto del COVID-19 en las muertes en EE. UU. Utilizando datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en su seminario web titulado “Muertes por COVID-19: Una mirada a los datos de EE. UU. “

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Desde mediados de marzo hasta mediados de septiembre, el total de muertes en EE. UU. Ha alcanzado los 1,7 millones, de los cuales 200.000, o el 12% del total de muertes, están relacionadas con COVID-19. En lugar de mirar directamente las muertes por COVID-19, Briand se centró en las muertes totales por grupo de edad y por causa de muerte en los EE. UU. Y utilizó esta información para arrojar luz sobre los efectos del COVID-19.

Explicó que la importancia de COVID-19 en las muertes en los Estados Unidos se puede comprender completamente solo mediante la comparación con el número total de muertes en los Estados Unidos.

Después de recuperar datos en el sitio web de los CDC, Briand compiló un gráfico que representa los porcentajes del total de muertes por categoría de edad desde principios de febrero hasta principios de septiembre, que incluye el período desde antes de que se detectara COVID-19 en los EE. UU. Hasta después de que aumentaron las tasas de infección.

Sorprendentemente, las muertes de personas mayores se mantuvieron iguales antes y después del COVID-19. Dado que COVID-19 afecta principalmente a los ancianos, los expertos esperaban un aumento en el porcentaje de muertes en los grupos de mayor edad. Sin embargo, este aumento no se ve en los datos de los CDC. De hecho, los porcentajes de muertes entre todos los grupos de edad se mantienen relativamente iguales.

“La razón por la que tenemos una mayor cantidad de muertes por COVID-19 entre las personas mayores que entre las personas más jóvenes es simplemente porque todos los días en los EE. UU. Las personas mayores mueren en mayor número que las personas más jóvenes”, dijo Briand.

Briand también señaló que se observan entre 50.000 y 70.000 muertes antes y después de COVID-19, lo que indica que este número de muertes era normal mucho antes de que surgiera el COVID-19. Por lo tanto, según Briand, el COVID-19 no solo no ha tenido ningún efecto sobre el porcentaje de muertes de personas mayores, sino que tampoco ha aumentado el número total de muertes.

Estos análisis de datos sugieren que, en contraste con las suposiciones de la mayoría de las personas, el número de muertes por COVID-19 no es alarmante. De hecho, relativamente no tiene ningún efecto sobre las muertes en los Estados Unidos.

Esto es un shock para muchas personas. ¿Cómo es posible que los datos estén tan lejos de nuestra percepción?

Para responder a esa pregunta, Briand cambió su enfoque a las muertes por causas que van desde 2014 a 2020. Hay un aumento repentino en las muertes en 2020 debido a COVID-19. Esto no es una sorpresa porque COVID-19 surgió en los EE. UU. A principios de 2020 y, por lo tanto, las muertes relacionadas con COVID-19 aumentaron drásticamente después.

El análisis de muertes por causa en 2018 reveló que el patrón de aumento estacional en el número total de muertes es el resultado del aumento de muertes por todas las causas, siendo las tres principales enfermedades cardíacas, enfermedades respiratorias, influenza y neumonía.

“Esto es cierto todos los años. Cada año en los Estados Unidos cuando observamos los altibajos estacionales, tenemos un aumento de muertes por todas las causas”, señaló Briand.

Cuando Briand miró los datos de 2020 durante ese período estacional, las muertes relacionadas con COVID-19 superaron las muertes por enfermedades cardíacas. Esto fue muy inusual, ya que la enfermedad cardíaca siempre ha prevalecido como la principal causa de muerte. Sin embargo, al mirar más de cerca los números de muertes, notó algo extraño. Cuando Briand comparó el número de muertes por causa durante ese período en 2020 a 2018, notó que en lugar del aumento drástico esperado en todas las causas, hubo una disminución significativa en las muertes por enfermedades cardíacas. Aún más sorprendente, como se ve en el gráfico a continuación, esta disminución repentina en las muertes se observa por todas las demás causas.

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Esta tendencia es completamente contraria al patrón observado en todos los años anteriores. Curiosamente, como se muestra en la tabla siguiente, la disminución total de muertes por otras causas es casi exactamente igual al aumento de muertes por COVID-19. Esto sugiere, según Briand, que el número de muertos por COVID-19 es engañoso. Briand cree que las muertes debido a enfermedades cardíacas, enfermedades respiratorias, influenza y neumonía pueden recategorizarse en cambio como debidas al COVID-19.

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Los CDC clasificaron todas las muertes relacionadas con COVID-19 simplemente como muertes por COVID-19. Incluso los pacientes que mueren por otras enfermedades subyacentes pero están infectados con COVID-19 cuentan como muertes por COVID-19. Esta es probablemente la explicación principal de por qué las muertes por COVID-19 aumentaron drásticamente, mientras que las muertes por todas las demás enfermedades experimentaron una disminución significativa.

“Todo esto apunta a que no hay evidencia de que COVID-19 haya creado un exceso de muertes. Las cifras totales de muertes no están por encima de las cifras normales de muertes. No encontramos evidencia de lo contrario”, concluyó Briand.

En una entrevista con The News-Letter , Briand abordó la cuestión de si las muertes por COVID-19 pueden llamarse engañosas, ya que la infección podría haber exacerbado e incluso conducido a muertes por otras enfermedades subyacentes.

“Si [el número de muertos por COVID-19] no fuera engañoso en absoluto, lo que deberíamos haber observado es un mayor número de ataques cardíacos y un aumento de los números de COVID-19. Pero una disminución del número de ataques cardíacos y todas las demás causas de muerte no lo hacen”. “No nos dé otra opción que señalar algún error de clasificación”, respondió Briand.

En otras palabras, el efecto de COVID-19 en las muertes en los EE. UU. Se considera problemático solo cuando aumenta el número total de muertes o la carga real de muerte en una cantidad significativa además de las muertes esperadas por otras causas. Dado que el número bruto de muertes totales por todas las causas antes y después de COVID-19 se ha mantenido igual, es difícil decir, en opinión de Briand, que las muertes por COVID-19 sean preocupantes.

Briand también mencionó que se necesitan más investigaciones y datos para descifrar verdaderamente el efecto del COVID-19 en las muertes en los Estados Unidos.

A lo largo de la charla, Briand enfatizó constantemente que aunque COVID-19 es un problema nacional y global serio, también enfatizó que la sociedad nunca debe perder el enfoque del panorama general: la muerte en general.

La muerte de un ser querido, por COVID-19 o por otras causas, siempre es trágica, explicó Briand. Cada vida es igualmente importante y debemos recordar que, incluso durante una pandemia mundial, no debemos olvidarnos de la trágica pérdida de vidas por otras causas.

Según Briand, la exageración excesiva del número de muertes por COVID-19 puede deberse al énfasis constante en las muertes relacionadas con COVID-19 y al habitual desconocimiento de las muertes por otras causas naturales en la sociedad.

Durante una entrevista con The News-Letter después del evento, Poorna Dharmasena, candidato a maestría en Economía Aplicada, expresó su opinión sobre las observaciones finales de Briand.

“Al final del día, sigue siendo un virus mortal. Y exagerar o no en exceso, hasta cierto punto, es irrelevante”, dijo Dharmasena.

Cuando se le preguntó si se debería informar al público sobre esta exageración en las cifras de muertes, Dharmasena afirmó que las personas tienen derecho a saber la verdad. Sin embargo, COVID-19 aún debe tratarse continuamente como una enfermedad mortal para proteger a la población vulnerable.

 

Las preocupaciones de 2021​

Se acaba el año 20+20, el de la cuarentena. Hay mucha incertidumbre sobre lo que sucederá en los próximos meses con una situación socialmente tensa y unos horizontes nada halagüeños en el terreno de la economía. La crisis del coronavirus ha puesto a prueba nuestro sistema de creencias y precisamente las crisis sirven para eso, para que nos demos cuenta que nuestros principios, aquellos fundamentos tan sólidos sobre los que nos creíamos firmes... se tambalean y piden una nueva weltanschauung, una nueva cosmovisión.

Quizás eso es lo que nos trae 2021. Hay que repensar qué es el ser humano. La consideración de la persona, del ser personal libre frente al individuo social manejado por el miedo, es lo que definirá lo que el mundo va a ser en los próximos meses. En juego está nuestro futuro. No es cuestión de un virus, una vacuna o una penuria económica: el problema es mucho más serio que este. Es el debate entre los que pretendemos seguir siendo libres y los que se conformarán con ser tutelados para todo por sus gobiernos, sin caer en la cuenta que los gobiernos ya se gobiernan desde fuera de nuestras fronteras.

La corrupción ha permeado todas las instituciones, todas. La sanidad con el silencio de los médicos, la justicia con la anuencia de los jueces, los cuerpos y fuerzas de seguridad con su obediencia debida a sus autoridades veleidosas, los eclesiásticos con su olvido de quién es su patrón. Y por supuesto, la política que ha dejado de ser una actividad para servir a los ciudadanos para convertirse en herramienta de transmisión del odio, el rencor, el resentimiento y el miedo.

Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas, dijo el que viene dentro de unos días. Como ovejas sin pastor, así afrontamos el nuevo año en el que el miedo hace preferir equivocarse con la mayoría a acertar con unos pocos. Una crisis hacía falta para que reflexionásemos: ahí tenemos la oportunidad. Y la decisión: o personas, o minions.

Feliz Navidad a todos los que la celebráis.

 

El régimen chino utilizó un ‘ejército de trolls’ para imponer su narrativa sobre el virus PCCh​

Redacción BLes– Un nuevo informe de investigación revela que el Partido Comunista Chino (PCCh) utilizó un ejército de trolls e invirtió mucho dinero para imponer una historia sobre el virus PCCh que le fue funcional para sus intereses, tanto dentro como fuera de China.

El esfuerzo masivo de propaganda y censura se implementó por primera vez para suprimir la voz del famoso médico Li Wenliang, quien supuestamente falleció a comienzos de año por haber contraído el virus de Wuhan.

Este médico fue uno de las primeras personas en advertir sobre la enfermedad, pero sus intentos fueron en vano, ya que las autoridades chinas lograron silenciarlo, tal y como informó en su momento el diario The Guardian.

Fue el 30 de diciembre cuando este médico envió un comunicado a otros compañeros de profesión a través de una conversación grupal donde advertía sobre esta infección.

Poco después, fue reclamado por las autoridades de Seguridad Pública, siendo investigado por la policía, junto con otras decenas de personas, por difundir rumores. También fue obligado a firmar una carta donde reconocía haber hecho “comentarios falsos”.

En un informe publicado por Propublica, se describen los documentos filtrados que relatan los esfuerzos masivos de propaganda y censura que utilizó el régimen chino para recuperar el control de la narrativa dentro del país sobre el virus PCCh, luego que trascendiera los mensajes de advertencia publicados por el Dr. Wenliang.

El objetivo principal del esfuerzo del régimen chino era por un lado hacer que el impacto del virus pareciera menos severo dentro de China y por otro lado hacer que los funcionarios del régimen parecieran tener un control más firme sobre la situación respecto al brote de lo que realmente tenían.

ProPublica cita a un profesor de la Universidad de California en Berkeley, Xiao Qiang, que afirma que “la operación de propaganda y censura de China no tiene rival en ninguna otra nación del mundo”.

“Esto es algo enorme”, dijo a los medios Xiao Qiang, un científico investigador de la Escuela de Información de UC Berkeley. “Ningún otro país tiene eso”.

Los funcionarios chinos estaban sumamente preocupados de que las noticias sobre la muerte de Wenliang causaran un “efecto mariposa” sobre las noticias respecto al virus, que podrían ser perjudiciales para el régimen.

Por tal motivo ordenaron a los medios de comunicación que no promovieran historias sobre Wenliang y pusieron un ejército de trolls en internet a disposición para eliminar de los sitios de redes sociales y de las listas de temas de actualidad, el nombre del médico y censurar sus relatos.

El informe también asegura que fueron muchas más las voces silenciadas que estaban en sintonía con el discurso que promovía Wenliang .

Los documentos filtrados, utilizados para la creación del informe, sugieren un despliegue masivo de personas, tecnología y “presumiblemente, mucho dinero”, a fin de controlar la narrativa sobre el virus PCCh.

El informe está completamente alineado con las preocupaciones que el presidente Trump y muchos republicanos han expresado sobre la responsabilidad del régimen chino en la propagación mundial del virus PCCh y la manipulación de la información en beneficio propio, tanto dentro de China como en el mundo entero

Por un lado, buscaron minimizar lo que sucedió en China respecto al virus, pretendiendo dar una imagen “ejemplificadora” al mundo sobre cómo se debe tratar al virus, y por otro lado promovió el caos en el resto del mundo promoviendo la información destinada a generar pánico y temor en la sociedad occidental.

Además se inflaron intencionalmente los números de casos de contagio y también de muertos en la mayoría de los países, dando pie a los gobiernos a generar cierres y cuarentenas extensas, que provocaron una profunda crisis económica a nivel mundial.

 

Cerca de 100.000 Médicos y profesionales sanitarios se unen contra las “Vacunas” Covid19​

Las nuevas Vacunas ARN experimentales, ya están siendo distribuidas a la población de varios países. Y miles de médicos alertan y advierten de su gravísimo peligro.

EXPLICAN LO QUE MEDIOS DE COMUNICACIÓN, FARMACEÚTICAS Y GOBIERNOS ESTÁN CENSURANDO DE FORMA DELIBERADA.​

  • Son vacunas experimentales ARN nunca usadas antes en humanos.
  • No han sido comprobadas ni su seguridad ni su efectividad de forma independiente, ni a lo largo del tiempo.
  • No se saben muchos de sus efectos adversos al omitirse los ensayos con animales. Y estos pueden ser devastadores.
  • Se está experimentando directamente con seres humanos sin necesidad y violando múltiples códigos éticos.
  • Las farmacéuticas han conseguido inmunidad (por los gobiernos y políticos) ante demandas por los posibles daños causados por las vacunas. No se les podrá hacer responsables de su “producto experimental“.
  • Los datos indican que NO hay una pandemia MÉDICA global.

En el video subtitulado al español por elinvestigador.org hablan decenas de médicos en menos de 1 minuto, explicando cuestiones sobre las Vacunas Covid19, y alertando de sus enormes peligros.

Miles de médicos y profesionales sanitarios, cerca de 100.000 se han unido a la worlddoctorsalliance.com y están siendo censurados en medios de comunicación y redes sociales (Youtube, Facebook) al servicio de intereses financieros, la industria farmacéutica y gobiernos.

EXPERTOS SIN CONFLICTOS DE INTERESES CON FARMACEÚTICAS Y SIN MIEDO A EXPRESAR SU OPINIÓN MÉDICA.​


 

Dr. Enrique Costa: “La pandemia es un fraude, pues milagrosamente ha desaparecido la gripe y todo lo cuentan como Covid”. Por Javier Navascués​

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El Dr. Enrique Costa Vercher es médico internista y licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de Valencia en el año 1979. Ejerce como médico de familia desde hace más de 40 años y lo hace desde una visión holística e integral puesto que cree que la medicina es una ciencia unitaria. Católico, casado y padre de familia. Es autor de varios libros: "Sida. Juicio a un virus inocente" (1993) "Hijos de un dios terminal" (2001) que están agotados y se reeditarán en breve. "Vacunas, una reflexión crítica" de Ediciones "i" (2014), "Iatrogenia, la medicina de la bestia" Editorial Cauac (2019) Estos dos últimos títulos están en el mercado en la actualidad y también se pueden adquirir en Amazon.

En esta primera parte de la entrevista explica con argumentos por qué a su juicio la pandemia es un gran fraude.

Usted afirma que la pandemia es un cuento y que todo es mentira desde el principio hasta el final. ¿ En qué se basan sus argumentos y cómo llegó a esa conclusión tan contraria a la información oficial que todos conocemos?

Yo soy un médico que, de entrada, desconfía mucho de la veracidad de las múltiples enfermedades producidas por nuevos virus que la prensa nos presenta cada pocos años (sida, gripe A, ébola...) puesto que todas ellas, para mí y para algunos médicos y científicos disidentes, han sido verdaderos "artefactos" que, eso sí, no cabe duda de que han contribuido al negocio de las multinacionales pero en detrimento de la salud y la tranquilidad de miles de ciudadanos. Pues bien, cuando en enero pasado nos comunicaron por la prensa que había aparecido un "nuevo" virus en Wu Han, empecé a desconfiar y pensé: "ya estamos otra vez con el cuento de esta temporada que nos presenta a un nuevo virus"; pero mi sospecha llegó a su máximo grado cuando se nos informó que ese nuevo virus, aparecido en pleno invierno, provocaba los mismos síntomas que la gripe invernal.

Es importante saber que el cuadro de síntomas era el mismísimo que el de la gripe: Al principio aparece catarro, tos, fiebre, dificultades respiratorias, pérdida de olfato y de gusto... y, si se complica aparecen neumonías graves, bronquitis agudas y profundas y... muerte en personas mayores o enfermos debilitados por enfermedades previas crónicas; repetimos pues, ese nuevo virus, curiosamente, causaba lo mismo que la gripe. Es como si ese "nuevo" virus hubiese secuestrado y se hubiese apropiado del mismo cuadro sintomático de la gripe y, además, de su mismo periodo invernal, porque la gripe se presenta en invierno puesto que es una enfermedad causada por la agresión del frío. Entonces pensé que se trataba de un truco o engaño para comercializar otro nuevo virus-artefacto pirateando el síndrome propio de la gripe invernal de este año.

El hecho de que esa sustitución fraudulenta se ha producido, es que usted puede comprobar que los casos de gripe de este año han desaparecido y, todos, han sido sustituidos por casos de covid-19, lo cual confirma mis sospechas y, así, si usted mira en el centro de epidemiología del Instituto Carlos III comprobará que desde enero de este año ha desaparecido (¿milagrosamente?) la gripe en España y, desde entonces, todo son casos de covid-19... Es el primer año en la historia de la medicina en que no hay casos de gripe en pleno invierno... ¿qué tal?

Pero la pandemia de covid- 19 ha sido algo más complejo que la gripe. La prensa y los medios oficiales nos dicen que se han producido muchos más miles de muertos y usted nos dice que ha sido como la gripe de todos los años. ¿cómo lo explica?

La gripe de este año debería haber causado, más o menos, el fallecimiento de un número similar de ciudadanos que suele causar cada año pero, efectivamente, este año ha podido causar unos cuantos miles más; pero ese aumento no significa que la gripe de este año haya sido más agresiva y, desde luego, no indica que haya sido un nuevo virus más agresivo sino que tiene una explicación perfectamente clara que, además, es conocida por todos, aunque no reconocida, y se debe a unas circunstancias y hechos acaecidos, precisamente, como consecuencia de haberse declarado, oficialmente y por toda la prensa, una pandemia inexistente o irreal; es decir, el haber alarmado de manera exagerada y aterradora a la ciudadanía de la existencia de una pandemia y las medidas draconianas que se han adoptado han provocado un estado de pánico tan evidente como apabullante que, como consecuencia lógica, disparado el número de muertes, sobre todo, entre los ancianos que han resultado ser el 95% de los fallecidos.

Todos los años, si hace usted memoria, recordará que, en el invierno todas las televisiones del país informan, en dos o tres ocasiones, que los hospitales se desbordan por los casos de gripe y se acumulan los pacientes en los pasillos; es algo que ocurre todos los años cuando vienen las olas de frío; sin embargo, que yo sepa ha sido el primer año que con motivo de los casos de gripe se hayan producido comparecencias públicas de ministros de Sanidad, de Defensa, de jefes de la Policía y de la Guardia Civil... dando ruedas de prensa, mientras todos los informativos se esforzaban por aterrorizar, desde primera hora de la mañana hasta la noche, al pers7onal; recordará usted que en marzo y abril pasado parecía que estuviésemos en estado de guerra o ante la invasión de extraterrestres en lugar de padecer la gripe estacional de cada año.

O sea que usted admite un aumento de mortalidad de la gripe de este año a causa de la alarma motivada por la declaración de la pandemia; si es así... ¿Puede explicar de qué manera la declaración de pandemia y del estado de alarma han podido influir en el aumento de mortalidad entre la población afectada de gripe o de otras enfermedades?

Desde luego que admito ese aumento de mortalidad de la gripe de este año por las causas mencionadas y que ahora paso a explicar: Existe y es harto conocido por la medicina lo que se llama el efecto "placebo" que se trata de un efecto beneficioso sobre la recuperación de cualquier enfermedad; es un efecto que podríamos llamar psicosomático de carácter beneficioso que se produce cuando el enfermo tiene la confianza en que se curará pronto y se produce cuando está convencido de que su enfermedad es sencilla y fácil de curar, cuando cree que su médico conoce la enfermedad y sabe cómo curarla... es decir, si el enfermo es optimista y tiene confianza en su pronta recuperación, ese sentimiento y esa convicción, actúa como un efecto beneficioso para lograr la curación; incluso, muchas veces, ese efecto placebo es suficiente como para conseguir, por sí sólo, la curación total.

Pero existe también, cómo no, el caso contrario, el efecto "nocebo" que es producido por un estado mental aterrado, un sentimiento de inquietud y una convicción de que la enfermedad que padece es una enfermedad grave y mortal, cuando sabe que se desconoce su causa y su tratamiento y que, además, se trata de una enfermedad que está aniquilando a muchas personas y que los médicos desconocen cómo abordarla y curarla... Cuando un enfermo de gripe o de otra enfermedad experimenta este estado mental negativo, de inquietud y estrés y esta convicción de fatalidad y desesperanza... sufre el efecto nocebo que, desde luego, va a dificultar su recuperación y, en muchos casos, es suficiente como para llevar a un desenlace fatal; es decir, actúa en sentido contrario que el efecto placebo. Si ha comprendido lo que es el efecto placebo y nocebo...

Yo le pregunto: ¿Cómo cree usted que se han sentido los ciudadanos que han tenido gripe este año y han sido catalogados como infectados de coronavirus, después de escuchar a la prensa española decir que estábamos siendo atacados por un nuevo virus terrible y mortal, ver esas ruedas de prensa de altos mandos del ejército y la política, escuchar a médicos advertir de lo grave e inédita que era la situación y que le recordaran, cada noche, el número de fallecidos que había habido ese día el el país? Qué efecto cree que se ha podido causar sobre los enfermos de gripe con este panorama... ¿El de placebo o el de nocebo?

Queda claro que la prensa y el gobierno han creado un enorme efecto nocebo que estoy seguro que no ha beneficiado a ningún enfermo de gripe, pero ¿existe algún otro factor que haya contribuido a aumentar el número de fallecidos atribuidos al covid-19?

Desde luego que sí y los podríamos describir con los siguientes adjetivos calificativos:

a) Factores higiénicos: Con el fin de proteger de la infección a la población de ancianos de las residencias, todos sabemos, que se les ha "arrestado" sin piedad en el interior de sus habitaciones sin poder salir ni relacionarse ni reunirse entre ellos en los lugares comunes durante más de seis meses; les atendían unas personas asustadas y vestidas de astronautas que les decían que eran contagiosos y que ya no les tocaban ni se acercaban a ellos, les servían la comida a distancia como si fuesen apestados y, para colmo, no podían ver a sus familiares, hijos y nietos, durante todo ese tiempo quedando abandonados durante meses; yo he sido testigo de la profunda tristeza que esa situación ha causado en dos ancianos que eran pacientes míos y que me lo han podido contar. Esa situación inhumana de rechazo y abandono ha producido un efecto nocebo, una depresión y una sensación de desesperanza tal... que se ha llevado por delante a muchos de nuestros ancianos.

b) Factores tóxicos o yatrogénicos: Como se trataba de un "nuevo" virus se han ensayado sobre los enfermos multitud de medicaciones experimentales con efectos desconocidos como medicación contra el sida o medicación contra la malaria amén de antibióticos y antipiréticoa y sedantes por toneladas

c) Eutanasia protocolaria: En algunas comunidades autónomas, por orden política de las consejerías de sanidad, se han ordenado unos protocolos que inducían a sedar con opiáceos y barbitúricos, como único tratamiento, a los mayores de ochenta años a pesar de que todos los médicos sabemos o deberíamos saber que a un insuficiente respiratorio, sobre todo, si es anciano, si se le seda con opiaceos y o barbitúricos, se le induce a una muerte por parada respiratoria y, finalmente, a muchos ancianos, por el hecho de tener 80 años o más, se les ha restringido, por prescripción protocolaria, el ingreso a los hospitales para no ocupar el sitio de los más jóvenes en tiempos de escasez.

d) Factores ficticios o de camuflaje: Los políticos, con el fin de justificar sus medidas draconianas y sin sentido, han subvencionado a los hospitales y a las comunidades autónomas en función del número de casos de covid-19 que declarasen y, ese incentivo tan apetitoso, ha motivado que muchos fallecidos de otras enfermedades como infartos, ictus, cánceres... etc, hayan sido catalogados de fallecidos por coronavirus... de esa manera la subvención aumentaba de volumen.

Todos estos factores, perfectamente comprobados y comprobables, han sido y siguen siendo la causa del engorde de las listas de fallecidos por covid-19; lo cual, junto a la larga lista de falsos positivos, ha contribuido y contribuye al mantenimiento, por parte de la prensa y del gobierno, de la alucinación general de terror al coronavirus que tiene amedrentada a la población y que, debido a ese miedo colectivo o a esa paranoia general, los ciudadanos han permitido que les arresten en casa sin tener síntomas de ninguna clase, que les pongan un bozal y que les suspendan su puesto de trabajo y les hundan en la miseria y que les prohíban visitar a familiares y amigos, es decir, por el estado de pánico general y miedo a la falsa pandemia, los ciudadanos han renunciado a sus derechos humanos básicos.

Entonces para usted y para los médicos que mantienen su punto de vista... ¿toda esta movida de las mascarillas, de los lavados de manos con el gel, las restricciones en la libre circulación de las personas, la parada general de la actividad laboral y económica, el cierre de los templos y la alteración de la liturgia... en realidad, es consecuencia de haber tomado a la gripe anual y estacional por una falsa pandemia de un "nuevo" virus altamente infeccioso, agresivo y mortal?

Ni más ni menos, así es, aunque parezca increíble a estas alturas de la película. Y, además, usted y los demás ciudadanos lo pueden comprobar sin necesidad de ser médicos pero, eso sí, utilizando el sentido común o la lógica aristotélica más elemental: Si usted entra, por medio de internet, en el centro de epidemiología del Instituto Carlos III o en el INE y busca las estadísticas de fallecidos y sus causas en España en este año 2020, comprobará que en marzo y abril de este año se produce un gran aumento de las muertes por supuesto covid-19, ese gran aumento se traduce en una enorme y sobresaliente curva estadística en forma de campana de Gauss que va desde la segunda semana de marzo hasta la primera del mes de abril.

¿Qué pasó en ese corto periodo de tiempo? ¿Qué cosa pudo motivar tanto fallecimiento en España? La explicación es esta: Si usted hace memoria o revisa la hemeroteca comprobará dos hechos que fueron la causa de ese aumento de mortalidad: El primero fue la llegada retrasada del invierno en el mes de marzo que bajó las temperaturas y trajo lluvias generalizadas en todo el país y el segundo factor que influyó negativamente fue que el 14 de marzo el gobierno implantó el "estado de alarma" que obligó a millones de españoles a guardar largas colas a la intemperie, bajo el frío y la lluvia; como hemos explicado antes, la gripe es una enfermedad causada por la agresión del frío y de la humedad y, por eso aparece, normalmente, en invierno cuando llegan las olas de frío.

Este año el invierno nos llegó en marzo y coincidió con la orden del gobierno que obligó a millones de españoles a pasar frío en las largas colas que se montaron en las puertas de los supermercados y demás servicios y, debido a esas largas estancias a la intemperie pasando frío y humedad, la gripe y los fallecidos por ella se dispararon durante las tres últimas semanas de marzo y la primera de abril; pero, después de estas semanas, se redujeron sin hacer nada, de manera espontánea e inmediata, cuando desaparecieron las lluvias y el frío en la segunda semana de abril, eso sí, cuando llegó el calorcito.

A partir de la llegada del calor desaparecieron, de repente, los enfermos y los fallecidos y aparecieron los curiosos y contradictorios casos de contagiados "asintomáticos". Este simpático y novedoso concepto médico llamado "enfermo asintomático" quiere describir a un posible enfermo que, de manera inexplicable o "milagrosa", no tiene síntomas aunque esté infectado por un "nuevo" virus altamente agresivo y mortal...

Pero, ¿Se puede estar infectado por un virus altamente agresivo y mortal y no tener ningún síntoma o, lo que es lo mismo, estar tan campante? ¿ Es lógico eso?

Pues aunque no tenga ningún sentido todo el mundo se traga esa imposibilidad lógica, incluidos los médicos que es la primera vez que oyen un caso así. De hecho, para un médico de 40 años de ejercicio, como es mi caso, eso es una novedad imposible, es un "neologismo" médico desconocido e inexplicable; pero a pesar de ello, durante la primavera y el verano, como la gente ya no enfermaba ni, mucho menos, se moría de gripe porque ya no hacía frío, los casos de infectados "asintomáticos" se han multiplicado hasta llegar a 1.700.000 españoles y las cifras van en aumento, sin parar, a medida que se van haciendo más pruebas PCR que son unos tests que la propia OMS admite que dan un alto porcentaje de falsos negativos y que, además, su propio inventor y creador, el fallecido Dr. Kary Mullis, se ha pasado más de 20 años diciendo que su prueba PCR no sirve para diagnosticar enfermedades víricas.

Yo me pregunto ¿cuantos millones de infectados "asintomáticos" harán falta para que los políticos, los periodistas y los médicos que mantienen la alucinación lleguen a la conclusión lógica y elemental de que no existe ninguna pandemia y que los supuestamente "infectados", en realidad, no tienen nada ni les pasa nada y, por eso, son asintomáticos? Pero, a pesar de esta evidencia y en contra de toda lógica, se mantienen en sus trece y anuncian que este invierno se espera una nueva ola; por cierto, que en esto sí que coincidimos con ellos pero, eso sí, matizando que ya auguramos que la ola que vendrá este invierno no será de infectados "asintomáticos" sino que será, como todos los inviernos, de gripe común y que traerá los mismos síntomas (catarros, fiebre, tos, neumonías...) y los mismos fallecidos de siempre.

El nuevo concepto de infectados "asintomáticos" es una burla a la lógica médica de todos los tiempos y una excusa mediática para mantener la alucinación colectiva y el pánico de la existencia de una pandemia que, en realidad, no existe ni ha existido nunca. (continuará)

 



La Navidad es el momento en que los cristianos celebramos ni más ni menos que la venida al mundo de la segunda persona de la Santísima Trinidad. El Hijo de Dios es quien realmente nos habla del valor de la persona. Resulta en nuestros días más necesario que nunca considerar esta verdad porque estamos inmersos en una progresiva despersonalización, la anulación más absoluta que se ha llevado a cabo con el ser humano a lo largo de su historia. El ser humano que Dios hizo libre para que fuese alegre y feliz, se siente cada vez más constreñido y anulado en su capacidad de expresarse, se moverse, de pensar, de respirar,... Esa herramienta que el hombre creo para regir la sociedad y que se llamó Estado ha ido comportándose como una férrea cadena que ata al individuo para que obedezca con sumisión, olvidando de manera progresiva otros tiempos en que era libre. Besaremos nuestras cadenas, escribía yo por primavera. Ojalá que en las fechas de la Navidad aprovechemos para reflexionar en lo que está sucediendo en el mundo desde un prisma más trascendental. No se trata de una mera imposición de vacuna, o de mascarilla... Está en juego la libertad del ser humano y su dignidad.
Con los mejores deseos para los que seguís este canal, no dejéis de ser felices y de repartir vuestra alegría con todos los que se acerquen a vuestro lado. Un fuerte abrazo y os dejo esta reflexión.