Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

054afQu.jpg
 
Juan Muñoz (Cruz y Raya) carga contra el Gobierno por las restricciones: "Prefiero morirme de Covid que de asco"

Las medidas en la lucha contra la pandemia no caen igual de bien para todos y sin muchas las caras conocidas que muestran su desacuerdo con las restricciones. Es el caso del cómico Juan Muñoz, excomponente junto a José Mota del dúo Cruz y Raya, que ha estallado en Twitter contra el Gobierno.

Muñoz ha hablado "en defensa de todas las personas que se ganan la vida en los comercios cara al público. Estoy hablando de tiendas, restaurantes, locales de ocio, teatros, ferias. Personas que siempre han respetado las normas de seguridad que se han impuesto.

El humorista ha comparado esta situación con la prohibición de fumar: "Todo el mundo hizo lo que decían las autoridades en su momento". "Por lo mismo que hoy en día, respecto al Covid, todo el mundo ha procurado, para poder seguir trabajando y haciendo su actividad, adaptar sus negocios a la puñetera pandemia".

"Los locales de ocio nocturno cerrados, ¿por qué? Si en los locales de ocio nocturno tienen unos 'seguratas' que están controlando que la gente no fume, que la gente no tome drogas, que la gente no se pelee... ¿Cómo no van a controlar que la gente no se limpie las manos y no está con mascarilla?", se pregunta el cómico.

Muñoz se ha dirigido al Gobierno: "Ustedes están cerrando, privando a las personas que se están ganando la vida. Están privando cuando estas personas siempre han defendido las normas, siguen pagando impuestos aunque no puedan trabajar. Y ustedes les van a cerrar, les colapsan sus negocios. Nos están colapsando".

"Si se cierran los locales, los chavales irán a la calle y harán el botellón en la calle. No nos sorprendamos. Abramos los locales de ocio nocturno y verán cómo allí se les controla", dijo.

"¿Nos ponen toque de queda? Pero vamos a ver, ¿saben lo que les digo? Sinceramente, ¡prefiero morirme de Covid que de asco! ¡Y me están matando de asco!", concluyó.




 
48 surcoreanos muren después de inyectarles la vacuna contra la gripe

El número de surcoreanos que han muerto después de recibir la vacuna de la gripe ha subido a 48, anunció ayer la Agencia de Prevención y Control de Enfermedades de Corea (KDCA).

Uno de los fallecidos es un joven de 17 años que no tenía dolencias previas y falleció dos días después de recibir la vacuna que distribuye la empresa farmacéutica Shinsung, que ya fue acusada anteriormente de “errores de manipulación” (1).

El gobierno autorizó el uso de 4,9 millones de dosis que fueron sometidas a diversos rangos de exposición al calor y otros 4 millones empaquetadas en jeringas que se consideraban causantes de la formación de residuos sospechosos.

Más del 90 por ciento de las personas que recibieron las vacunas contaminadas eran menores de 19 años, según un diputado del partido gobernante, el Partido Democrático de la República de Corea, Jung Choun-sook. “El Ministerio de Seguridad de los Medicamentos esperó hasta el último minuto antes de revelar a la población de que había problemas con las vacunas, exponiendo a decenas de miles de personas a riesgos de vacunas que podrían haberse evitado”, dijo el parlamentario en un comunicado de prensa.

Los dramáticos efectos secundarios de la vacuna contra la gripe de este año no tiene precedentes en la larga historia de inmunización de Corea del sur. Las muertes han hecho que la Asociación de Médicos de Corea haya pedido al gobierno del país que detenga el programa de vacunación (2), una petición a la que se han sumado políticos piden que se detenga la campaña del gobierno para vacunar a unos 30 millones de los 54 millones de habitantes del país (3).

En esta campaña Corea del sur ha ordenado cinco veces más vacunas para evitar una doble epidemia de gripe y coronavirus (4). La KDCA dijo que 9,4 millones de personas han sido inoculadas hasta el viernes en el programa que comenzó en septiembre, con 1.154 casos de reacciones adversas.

La burocracia sanitaria insiste en que no encuentra ninguna relación directa entre las vacunas y las muertes, por lo que van a continuar con el programa, pero los continuos fallecimientos han creado desconfianza, además de un gran escándalo político. Una sondeo mostró que el 42,7 por ciento de los 5.400 encuestados dijeron que no vacunarían a sus hijos contra la gripe este año, lo que equivale casi al 43 por ciento que dijo que lo haría.