- Mamá, mamá… papá vomitó.
- Agarrá rápido el tenedor, que después tu hermana se queda con los mejores trozos.
Un niño le dice a la mamá:
- Mamá, mamá, ¿me puedo comer un hielito?
- Bueno hijo, te puedes comer un hielito.
Al rato:
- Mamá, mamá, ¿me puedo comer un hielito?
- Bueno hijo, te puedes comer un hielito.
Y así sigue el niño por un buen rato pidiendo hielitos, hasta que:
- Mamá, mamá, ¿me puedo comer otro hielito?
- Hijo! si te sigues comiendo los hielos, tu hermanito va a llegar podrido a la funeraria!
Va un flaco por la calle, con dos tenedores colgados del cuello, unidos por un cordel, llega otro y le pregunta:
- ¡Que llevas ahí?
- Son unos prismáticos
- Anda!
- Que sí, que sí, mira (Se los clava en los ojos al flaco)
- AAAAAAAAHHHHHH!!! NO VEO NADAAAAA!!!
- (Girando los tenedores) Espera, espera, que te los regulo…