M
Miembro 11099
Invitado
Cerdos, los hay por todas partes. Y cerdas también las hay. La solución para lo primero sería la castración y para lo segundo la ablación.
Harto conocido es el caso de los clérigos cerdos, pero las monjas no se libran.
El horror del orfanato católico en Dublín donde las monjas abusaban de las niñas
Pero los hombres son más. Y de los casos que conozco en persona el 95% son perpetrados por machos.
No sé si es una cuestión biológica o cultural. O ambas. Tampoco tengo miedo a los hombres. La mayoría son gente decente. Y los que no tampoco me dan miedo.
Estoy harta de oír por un lado que soy víctima de un sistema patriarcal y por el otro que las mujeres somos unas zorrupias que nos tiramos de los pelos. No sé. Igual soy yo pero tendemos demasiado a generalizar y nos hemos olvidado de mirar al prójimo a los ojos, de tú a tú. Sin importar cómo sean los demás.
Somos una sociedad de mierda, más que por la gente de mierda, por nuestra tendencia, puramente humana a completar aquello sobre lo que no tenemos datos suficientes con lo que más nos interesa.
Yo ni te creo ni te dejo de creer hermana, yo no estaba en tu mente aquel día. He leído la sentencia y sigo sin tenerlo claro. Aunque cada bando saque el extracto que más le convenga para reafirmarse en sus creencias. Creo que el mundo nunca estuvo más lleno de fanáticos.
Harto conocido es el caso de los clérigos cerdos, pero las monjas no se libran.
El horror del orfanato católico en Dublín donde las monjas abusaban de las niñas
Pero los hombres son más. Y de los casos que conozco en persona el 95% son perpetrados por machos.
No sé si es una cuestión biológica o cultural. O ambas. Tampoco tengo miedo a los hombres. La mayoría son gente decente. Y los que no tampoco me dan miedo.
Estoy harta de oír por un lado que soy víctima de un sistema patriarcal y por el otro que las mujeres somos unas zorrupias que nos tiramos de los pelos. No sé. Igual soy yo pero tendemos demasiado a generalizar y nos hemos olvidado de mirar al prójimo a los ojos, de tú a tú. Sin importar cómo sean los demás.
Somos una sociedad de mierda, más que por la gente de mierda, por nuestra tendencia, puramente humana a completar aquello sobre lo que no tenemos datos suficientes con lo que más nos interesa.
Yo ni te creo ni te dejo de creer hermana, yo no estaba en tu mente aquel día. He leído la sentencia y sigo sin tenerlo claro. Aunque cada bando saque el extracto que más le convenga para reafirmarse en sus creencias. Creo que el mundo nunca estuvo más lleno de fanáticos.