La criminología no había prestado mucha atención al cambio climático hasta hace unos años, cuando empezaron a aflorar algunos estudios en los que se relacionaba crimen y clima. En ellos el aumento de temperatura se asocia a la violencia. Las tasas de delitos violentos, especialmente en los países y regiones más cálidos, así como en los meses y los días más cálidos, son mayores. Este efecto es aún más elevado entre los sectores pobres.
El aumento de temperatura se asocia a la violencia. Las tasas de delitos violentos, en países y regiones más cálidos, así como en los meses y los días más cálidos, son mayores...”
Esta noche queremos conocer esta interesante relación con la ayuda del criminólogo Vicente Garrido y la meteoróloga y doctora en Físicas Mar Gómez.