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TFujiwara
Invitado
Fuente: http://www.elmundo.es/espana/2014/11/01/5453ed34268e3e86048b4580.html
«Su número de teléfono no está autorizado a usar nuestro servicio». Éste es el mensaje que un día se encontró Óscar al intentar acceder a WhatsApp. Había sido expulsado del sistema de mensajería más popular del mundo. «Mi vida social se limitó muchísimo», comenta. Óscar no recibió ninguna justificación ni encontró la forma de defenderse; lo único que pudo hacer fue escribir una infinidad de correos a la compañía para pedir explicaciones. En la mayoría de los casos, la contestación tardaba semanas y, cuando llegaba, se trataba de una respuesta automática que poco o nada le aclaraba.
A través de la red social Linkedin consiguió contactar con el único español que trabaja para WhatsApp. Sólo así, y a modo de favor, pudo conocer el motivo de su expulsión: 20 personas o más le habían bloqueado.
La compañía estadounidense se reserva el derecho a restringir el acceso a todos aquellos que consideren «molestos», tanto para los demás usuarios como para sus empleados. Es más, tampoco tienen que dar una justificación ni hacerlo con previo aviso. «Me excluyeron sin darme oportunidad de defenderme», asegura Óscar. Éste es sólo un ejemplo de lo que se oculta en las normas de WhatsApp, pero hay más. ¿Sabemos realmente cuáles son sus condiciones de uso? La aplicación tiene una serie de premisas para evitar el hackeo y el uso abusivo, pero hay algunas prohibiciones en las que es fácil caer.
En definitiva, si quereis joder a alguien baneandolo en Whatsapp, solo le teneis que pasar su numero a veinte personas que conozcais y que lo añadan a la lista de bloqueados de la app. Y automaticamente estará baneado de por vida.