Crónica Global narra una triste historia que, por desgracia, está a la orden del día. “Hola, David. Soy el administrador del edificio de Lloret donde tenéis el apartamento. Tengo una mala noticia: hay okupas en tu piso". Este vecino de Barcelona veía como unos delincuentes se habían metido en su segunda residencia de Lloret de Mar (Gerona). Sobre este apartamento pende una hipoteca que pagan con su esfuerzo y con sus ahorros, haciendo un sacrificio que luego tendrá su recompensa durante las vacaciones.
La noticia cayó como un mazazo y los legítimos propietarios decidieron hacer algo. Ante la inacción de la justicia, la abundancia de jueces progres y las maniobras estratégicas de los okupas para dilatar el procedimiento, David y su mujer Laura cogieron la sartén por el mango y decidieron entrar en su casa y enfrentarse a los okupas. Antes habían llamado a los Mossos que les dijeron que no podían hacer nada pese a que hacía pocas horas que se había producido la okupación.
Cambiaron la cerradura con ayuda de un cerrajero y entraron dentro. No había nadie pero enseguida volvieron. Forcejearon y gritaron que estaban siendo robados. Entonces acudieron los Mossos de Esquadra y detuvieron a los okupas como autores de un robo ya que, además, habían desaparecido varios objetos. La clave, explica David, es "cambiar la cerradura y el bombín y hacer desparecer la llave" porque si no los okupas alegan que viven allí y lo demuestran introduciendo la suya.
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La noticia cayó como un mazazo y los legítimos propietarios decidieron hacer algo. Ante la inacción de la justicia, la abundancia de jueces progres y las maniobras estratégicas de los okupas para dilatar el procedimiento, David y su mujer Laura cogieron la sartén por el mango y decidieron entrar en su casa y enfrentarse a los okupas. Antes habían llamado a los Mossos que les dijeron que no podían hacer nada pese a que hacía pocas horas que se había producido la okupación.
Cambiaron la cerradura con ayuda de un cerrajero y entraron dentro. No había nadie pero enseguida volvieron. Forcejearon y gritaron que estaban siendo robados. Entonces acudieron los Mossos de Esquadra y detuvieron a los okupas como autores de un robo ya que, además, habían desaparecido varios objetos. La clave, explica David, es "cambiar la cerradura y el bombín y hacer desparecer la llave" porque si no los okupas alegan que viven allí y lo demuestran introduciendo la suya.
Así consiguieron unos propietarios echar a unos okupas marroquíes de su piso y que acabaran detenidos por robo
Los propietarios demostaron su valentía y entraron en su propia casa rompiendo la cerradura y enfrentándose a los okupas