Hay muchas cosas que nos llaman la atención de esta sociedad tan sumamente confundida que nos está tocando vivir. Pero lo que más nos llama la atención es de qué forma tan sencilla asume como moda cualquier asunto con el que se le machaque desde las televisiones sin tener en cuenta la gran trampa que llevan encerradas muchos de esos asuntos que, en principio, parecen no tener importancia pero que con el paso del tiempo se convierte en perjudicial para todos.
Ahora no eres nadie si no compras por Amazon, las conversaciones de los bares se centran en la marca de vacuna que se ha puesto cualquiera de los interlocutores o estás absolutamente demodé si pagas en efectivo en lugar de pasar ese “maravilloso” chip que llevan ahora las tarjetas de crédito a unos centímetros de distancia del datáfono.
Pero hay otra moda que llevamos padeciendo desde hace muchos años y que está empezando a ser tremendamente perjudicial para todos: el olvido, y muchas veces desprecio, que hay en buena parte de la sociedad hacia todas las personas que viven del y para el sector primario. En resumidas cuentas, todas esas personas que viven del sector que nos da de comer a todos.
Importa bien poco cómo lo estén pasando y lo que les esté obligando a padecer este y todos los gobiernos que hemos sufrido en los últimos años. Vamos a los supermercados y lo único que nos importa es que haya de todo y lo más barato posible. No nos fijamos en la procedencia de los productos ni nos paramos a pensar en el esfuerzo económico de los productores para que todo llegue a las estanterías.
Pero la realidad es que desde hace muchos años, desde que entramos en la Unión Europea, la clase política ha estado desmantelando el sector primario hasta llegar a un punto, ese en el que estamos ahora, en el que están a solamente un paso de acabar con él. ¿Y cual es el objetivo? Miguel Rix lo explica muy bien en el primer capítulo de su documental “ni Tierra ni Libertad”: acabar con él, convertirnos en absolutamente dependientes del estado y de las corporaciones. Acabar como están ahora viviendo los venezolanos, con un desabastecimiento continuo y sin tener recursos propios.
Y todo esto lo demuestra un ganadero de Galicia que ha publicado un vídeo que debería ver todo el mundo. ¿Creen que a los políticos les importa algo de lo que está denunciando este hombre? No les importa nada porque forma parte de su agenda. Muchos pensarán que todo esto parece demasiado ilógico y que es fruto de una desastrosa gestión de ese ente llamado estado del que chupa tanta gente.
Nada de eso. El problema lo conocen perfectamente. El objetivo que tienen no es facilitar las cosas para que a este ganadero le salgan las cuentas. Su objetivo es que este ganadero cierre.
www.eldiestro.es
Ahora no eres nadie si no compras por Amazon, las conversaciones de los bares se centran en la marca de vacuna que se ha puesto cualquiera de los interlocutores o estás absolutamente demodé si pagas en efectivo en lugar de pasar ese “maravilloso” chip que llevan ahora las tarjetas de crédito a unos centímetros de distancia del datáfono.
Pero hay otra moda que llevamos padeciendo desde hace muchos años y que está empezando a ser tremendamente perjudicial para todos: el olvido, y muchas veces desprecio, que hay en buena parte de la sociedad hacia todas las personas que viven del y para el sector primario. En resumidas cuentas, todas esas personas que viven del sector que nos da de comer a todos.
Importa bien poco cómo lo estén pasando y lo que les esté obligando a padecer este y todos los gobiernos que hemos sufrido en los últimos años. Vamos a los supermercados y lo único que nos importa es que haya de todo y lo más barato posible. No nos fijamos en la procedencia de los productos ni nos paramos a pensar en el esfuerzo económico de los productores para que todo llegue a las estanterías.
Pero la realidad es que desde hace muchos años, desde que entramos en la Unión Europea, la clase política ha estado desmantelando el sector primario hasta llegar a un punto, ese en el que estamos ahora, en el que están a solamente un paso de acabar con él. ¿Y cual es el objetivo? Miguel Rix lo explica muy bien en el primer capítulo de su documental “ni Tierra ni Libertad”: acabar con él, convertirnos en absolutamente dependientes del estado y de las corporaciones. Acabar como están ahora viviendo los venezolanos, con un desabastecimiento continuo y sin tener recursos propios.
Y todo esto lo demuestra un ganadero de Galicia que ha publicado un vídeo que debería ver todo el mundo. ¿Creen que a los políticos les importa algo de lo que está denunciando este hombre? No les importa nada porque forma parte de su agenda. Muchos pensarán que todo esto parece demasiado ilógico y que es fruto de una desastrosa gestión de ese ente llamado estado del que chupa tanta gente.
Nada de eso. El problema lo conocen perfectamente. El objetivo que tienen no es facilitar las cosas para que a este ganadero le salgan las cuentas. Su objetivo es que este ganadero cierre.
Amarga queja de un ganadero gallego, el sector primario necesita nuestro apoyo, ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados? - El Diestro
Amarga queja de un ganadero gallego, el sector primario necesita nuestro apoyo, ¿nos vamos a quedar de brazos cruzados?