Alarma en los mercados: el indicador Buffett avista un claro riesgo de crash en las bolsas mundiales

El indicador fetiche de Warren Buffett para atisbar posibles sobrevaloraciones en los mercados ha alcanzado un nuevo máximo histórico (sobrevaloración), lo que podría indicar que las acciones mundiales corren el riesgo de sufrir una corrección en los próximos meses. En esta ocasión no solo es la bolsa americana, también hay signos de exuberancia en la renta variable a nivel global, lo que podría amplificar el impacto de una ola correctiva en las bolsas del globo.

Cuando se habla del 'indicador Buffett', normalmente se hace referencia a la capitalización de la bolsa de EEUU sobre el PIB del país. No obstante, este indicador se puede trasladar al resto de mercados o incluso al mundo entero para lograr una perspectiva más global. Mediante este ejercicio, todo hace indicar que en medio de unas políticas monetarias y fiscales sin precedentes, las bolsas mundiales están alcanzando unos niveles de valoración que no tienen parangón en la historia reciente.

El 133% del PIB mundial​

La versión global del indicador Buffett ha alcanzado el 133% (capitalización global sobre PIB mundial), muy por encima de otros hitos históricos como los marcados durante el auge de las puntocom o justo antes de la crisis financiera de 2007. El analista y experto en mercados Welt Holger Zschaepitz ha publicado en Twitter los resultados de este ratio acompañados de la siguiente frase: "¡El indicador Buffett está gritando BURBUJA!".

Este indicador divide la capitalización de todos los mercados de acciones cotizadas en bolsa entre el PIB mundial. Una lectura por encima del 100% ha sugerido históricamente que el mercado de valores mundial está sobrevalorado en relación con la economía mundial. Joan Cabrero, asesor de EcoTrader, aseguraba esta semana que él "pondría la mano en el fuego por una corrección del 10% en bolsa, y no me voy a quemar".

indicador_1-buffett.gif


Sin embargo, aunque es cierto que este ratio se encuentra en máximos históricos resulta importante tener otros factores en cuenta que son únicos y quizá diferenciadores respecto a otras épocas. Unos tipos de interés en mínimos históricos, junto a las vastas inyecciones de liquidez de la banca central, podrían estar impulsando el precio de las acciones e incrementado el 'valor' que los inversores otorgan a este tipo de activos. Al final si la rentabilidad de los bonos o los depósitos (por ejemplo) es casi nula, parece lógico que las acciones tengan un precio superior que 'adapte' su rentabilidad por dividendo a la media del mercado.

Este indicador comenzó a ganar protagonismo y relevancia después de que el el célebre inversor y CEO de Berkshire Hathaway lo elogiara en un artículo de la revista Fortune en 2001. Buffett aseguró que este ratio era "probablemente la mejor para saber dónde estabas las valoraciones en cada momento". Debería haber sido una "señal de advertencia muy fuerte" cuando este ratio se disparó durante la burbuja de las puntocom, aseguraba en el artículo.

Sin embargo, el querido medidor de Buffett tiene varias deficiencias. Compara las valoraciones actuales de las acciones con las cifras pasadas del PIB. Ahora mismo se está comparando la capitalización de mercado de esta semana con el PIB de 2020. No hace falta recordar que el año pasado la economía mundial se hundió por la pandemia del covid, lo que ha ayudado a disparar este indicador. No obstante, también es cierto que resulta curioso que las bolsas están alcanzando máximos históricos cuando el mundo aún no ha salido de la crisis.

Por otro lado, indicadores como el 'excess CAPE yield', un ratio que analiza la rentabilidad media de un índice (S&P, Ibex...) durante los últimos 10 años menos el rendimiento real (ajustado por inflación) de los bonos a 10 años de su comparable (Treasury 10Y, bono español a diez años...), revelan que las acciones siguen siendo atractivas, por ahora.

Este indicador muestra la 'prima' que ganas al invertir un euro en acciones frente a bonos supuestamente libres de riesgo. Según revelaba el BCE en una de sus últimas reuniones esta prima "sigue siendo alta en la actualidad, lo que significa que los inversores no tienen porqué haber reducido la prima que exigían por mantener activos de mayor riesgo". Es decir, la fuerte caída de los tipos de interés hace mucho más atractiva la renta variable y parece que hoy lo sigue siendo.

Pese a todo, el indicador Buffett está dando señales de alarma y no solo a nivel mundial. Este mismo ratio en la bolsa de EEUU está disparado, ofreciendo una lectura que supera el 220%, es decir, la capitalización de la bolsa de EEUU más que duplica el propio PIB de la mayor economía del mundo. Cada cual que saque sus conclusiones.

 

JP Morgan está acumulando efectivo ante la perspectiva de un aumento de la inflación​

El consejero delegado de JP Morgan Chase, Jamie Dimon, ha asegurado que el mayor banco de EEUU está acumulando grandes cantidades de efectivo para beneficiarse de un eventual incremento de los tipos de interés ante la perspectiva de un aumento de la inflación.

"Si se mira a nuestra hoja de balance, tenemos 500.000 millones de dólares en efectivo. De hecho hemos estado acumulando más y más efectivo esperando a oportunidades de invertir a tasas más altas", señaló Dimon en declaraciones durante una conferencia virtual celebrada el lunes.

Según el jefe de JP Morgan, el banco espera que la inflación en EEUU no sea un fenómeno pasajero, sino que lleve a tipos de interés más elevados, y está "preparado para eso". Así, Dimon señaló que "tenemos mucho efectivo y capacidad y vamos a ser muy pacientes, porque creo que hay muchas posibilidades de que la inflación sea más que transitoria".

El debate sobre la subida de los precios en EEUU se ha encendido en las últimas semanas, tras conocerse que el índice de precios al consumidor (IPC) subió un 0,6% en mayo y ha situado la inflación interanual en el 5%, la cifra más alta desde agosto de 2008. Si se excluyen los precios de alimentos y combustibles, que son los más volátiles, la inflación subyacente el mes pasado fue del 0,7%, y del 3,8 % en los últimos 12 meses, el mayor desde 1992.

La Reserva Federal (Fed), sin embargo, ha rechazado presiones inflacionarias en el país debido al extraordinario estímulo fiscal desplegado y el aumento de la demanda a medida que se levantan las restricciones por la mejoría de la pandemia en el país. Su presidente, Jerome Powell, ha reconocido que se verán notables subidas de precios, pero que serán de carácter "transitorio", por lo que ha insistido en que no prevé modificar los tipos de interés del banco central, actualmente entre el 0% y el 0,25% en lo que resta de año.