Este martes entra en vigor la reducción de la velocidad en las vías urbanas, de 50 a 30 kilómetros por hora en las vías de un único carril por sentido, y de 20 en las de plataforma única de calzada. A este recorte podría seguir una nueva reducción de los límites de velocidad en las carreteras secundarias.
En 2018 el Gobierno ya decidió bajar la velocidad en estas vías de 100 a 90 kilómetros por hora. Y en los últimos meses ha eliminado además la posibilidad de superar en 20 kilómetros por hora la velocidad máxima al adelantar. Ahora, la Dirección General de Tráfico (DGT) abre la puerta a una nueva reducción de los límites, justo después de la fuerte polémica por la implantación de nuevos peajes en las autovías, que podrían derivar parte del tráfico precisamente a este tipo de vías.
«En las áreas con intersecciones y alto riesgo de colisiones laterales la velocidad apropiada sería de 50 km/h y en las carreteras convencionales sin separación física de carriles y para reducir el riesgo de colisiones frontales el límite apropiado debería ser de 70 km/h», asegura la DGT en una comunicación, en la que remite a estudios realizados por «organismos internacionales». El ente que dirige Pere Navarro, no obstante, no aclara si está considerando su implantación en España, ni fija ningún calendario.
Esta semana la DGT ha anunciado una campaña especial de vigilancia de la velocidad, tras el fin de las limitaciones a la movilidad por el decaimiento del estado de alarma. Tanto la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil como el resto de policías autonómicas controlarán especialmente los tramos de riesgo asociado a la velocidad, así como aquellos puntos donde la circulación supera el límite establecido y existe un elevado índice de siniestralidad. Los controles se anunciarán previamente a través de paneles de mensaje variable o señalización vertical circunstancial.
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En 2018 el Gobierno ya decidió bajar la velocidad en estas vías de 100 a 90 kilómetros por hora. Y en los últimos meses ha eliminado además la posibilidad de superar en 20 kilómetros por hora la velocidad máxima al adelantar. Ahora, la Dirección General de Tráfico (DGT) abre la puerta a una nueva reducción de los límites, justo después de la fuerte polémica por la implantación de nuevos peajes en las autovías, que podrían derivar parte del tráfico precisamente a este tipo de vías.
«En las áreas con intersecciones y alto riesgo de colisiones laterales la velocidad apropiada sería de 50 km/h y en las carreteras convencionales sin separación física de carriles y para reducir el riesgo de colisiones frontales el límite apropiado debería ser de 70 km/h», asegura la DGT en una comunicación, en la que remite a estudios realizados por «organismos internacionales». El ente que dirige Pere Navarro, no obstante, no aclara si está considerando su implantación en España, ni fija ningún calendario.
Esta semana la DGT ha anunciado una campaña especial de vigilancia de la velocidad, tras el fin de las limitaciones a la movilidad por el decaimiento del estado de alarma. Tanto la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil como el resto de policías autonómicas controlarán especialmente los tramos de riesgo asociado a la velocidad, así como aquellos puntos donde la circulación supera el límite establecido y existe un elevado índice de siniestralidad. Los controles se anunciarán previamente a través de paneles de mensaje variable o señalización vertical circunstancial.
70 por hora, el límite recomendado para las carreteras secundarias
La DGT asegura que es la velocidad que aconsejan los organismos internacionales, frente a los 90 actuales, pero descarta que esté sobre la mesa una revisión