R
Rocco
Invitado
Cuando te conocí tuve un miedo terrible de cagarla, estaba acojonado por quedar mal delante de ti. Todo lo que había repasado una y otra vez desde hacia tanto tiempo se me olvidó y de mi boca sólo salían palabras sin sentido que ni siquiera yo podía entender. Estaba asustado, tenia miedo. Un pánico horrible a hacer el ridículo delante de ti y de toda esa gente que me observaba. Sé que siempre he sido muy mio. Que me costaba abrirme a ti y que nunca te dije lo que de verdad sentía. Pero te amo. Te juro que he aprendido. Por una vez en la vida he sido consciente de todo el daño que te hice sin darme cuenta. Nunca pude darte lo que tu realmente necesitabas, pero ahora estoy aquí, he vuelto y quiero que te des cuenta. No voy a dejarte sola Ana, voy a abrazarte y no te voy a soltar nunca más. No volverás a dormir sola ni volverás a sentirte vacía nunca más. Buscaré todos los trocitos en los que te rompí aquella noche y los volveré a pegar uno por uno. No importa el tiempo que haga falta, estoy aquí para ti. Contigo he descubierto quién soy realmente. Me he conocido, y he encontrado en mi cosas que nunca supe que existían. Por supuesto eres la dueña. Tu has hecho que nazcan, has sacado a flote sensaciones que nunca experimenté con ninguna otra mujer y te pertenecen.Perdona por no saber quererte, perdona por las noches en las que huí aterrado por algo que nunca supe controlar. Siento haberme ido, y haber dejado aquel hueco vacío. Estoy aquí Ana, te necesito.
Dolió, y volvió a hacerme llorar. Cuando terminé de leer su carta, comprendí que nada de él quedaba dentro de mi. No estaba dispuesta a perdonarle y volver a sus brazos como si nada hubiese ocurrido. Si nunca supo cómo quererme por qué iba a poder hacerlo ahora? Creo que instintivamente cuando tenemos un mínimo de cariño hacia una persona, la cuidamos. Nunca hubiese sido capaz de abandonarlo, jamás.
Mi corazón me decía una y otra vez que saliera a buscarlo, que volviese junto a él. Pero la razón me paralizaba y me obligaba a recordar todo el daño que me hizo. Lo echaba de menos, pero él no era bueno para mi. Y con el corazón encima de la mesa, empeze a contestar su carta.
Dolió, y volvió a hacerme llorar. Cuando terminé de leer su carta, comprendí que nada de él quedaba dentro de mi. No estaba dispuesta a perdonarle y volver a sus brazos como si nada hubiese ocurrido. Si nunca supo cómo quererme por qué iba a poder hacerlo ahora? Creo que instintivamente cuando tenemos un mínimo de cariño hacia una persona, la cuidamos. Nunca hubiese sido capaz de abandonarlo, jamás.
Mi corazón me decía una y otra vez que saliera a buscarlo, que volviese junto a él. Pero la razón me paralizaba y me obligaba a recordar todo el daño que me hizo. Lo echaba de menos, pero él no era bueno para mi. Y con el corazón encima de la mesa, empeze a contestar su carta.