Santiago Abascal lleva años ofreciendo un discurso machista, homofóbo, racista y antiinmigración. Lo ha hecho desde Vox, formación que fundó tras salir del PP, y que ha conseguido su primer gran triunfo en las elecciones andaluzas tras lograr 12 diputados en el Parlamento autonómico. Y lo ha logrado a pesar de varias frases en las que ha cargado contra las fuerzas de izquierda, los gays que deciden casarse o las personas que emigran a España desde países pobres.
Abascal nunca ha escondido sus ideas de extrema derecha. Hasta el punto de que elogió a Matteo Salvini por su política migratoria en el gobierno italiano.
Abascal no ha ocultado nunca que detesta todo lo que tenga que ver con la memoria histórica, cuya ley ataca habitualmente. Hasta el punto de reescribir la historia y responsabilizar al PSOE del conflicto posterior al golpe de Estado de los militares contra la II República.
La violencia de género y el feminismo
Este es uno de los temas más presentes en la agenda del líder de Vox. Ha repetido varias veces que derogaría la ley actual y que abogaría por una legislación que no protegiese a las mujeres, a pesar de que son víctimas solo por el hecho de su sexo. Un discurso al que añade que existen muchas denuncias falsas, algo desmentido una y otra vez.
Abascal ha insistido en vincular la delincuencia con los inmigrantes, un colectivo heterogéneo que el líder de Vox siempre ha presentado como un todo, y a los que retiraría el derecho a la sanidad pública. También incide en que reciben más ayudas sociales, aunque ningún estudio lo avala, y les responsabiliza de los asesinatos de mujeres. Un odio que es muy acentuado cuando se trata de los musulmanes.
Sistema penal
"El Código Penal necesita ser endurecido. España necesita la cadena perpetua".