Sepa perdonar usted mi tan vulgar lenguaje, y déjeme aconsejarle que si no le agrada mi tan peculiar forma de escribir, se puede ir usted a recibir por el orto.
Sepa perdonar usted mi tan vulgar lenguaje, y déjeme aconsejarle que si no le agrada mi tan peculiar forma de escribir, se puede ir usted a recibir por el orto.