nunca entenderé el que nadie quiera tener ídolos gordos, la verdad. Los delgados, como son delgados, no se dan cuenta, pero instintivamente se decantan por ídolos delgados. Y los gordos, como son gordos y quieren ser delgados, también se decantan por ídolos delgados......
Donde se ponga mi gordo cabrón, que se quiten todos.
Vamos, gordo cabrón, demuestra de lo que estás hecho!!!!