Una joven sufre seis fracturas tras ser arrollada por un grupo de manteros

MakisOne

Makis ❤️ Rubia
Admin
25 Nov 2010
34.642
141
#1
Una joven sevillana, Sara López, de 27 años, sufrió el pasado 12 de julio graves lesiones después de ser arrollada por una docena de manteros en la Gran Vía cuando paseaba junto a su madre, que iba en silla de ruedas motorizada. Al verse en medio de la estampida de los subsaharianos, que portaban las mercancías en las habituales mantas de tela que se recogen como un saco, sufrió seis fracturas entre la pelvis y el sacro que la mantuvieron ingresada varios días y la van a obligar a estar en reposo y rehabilitación hasta tres meses.

Los hechos sucedieron sobre las 21.15 horas, a la altura del establecimiento Stradivarius de la centenaria calle, cuando la joven, que iba hablando con su madre, escuchó «un grito de una señora» y se volvió a ver qué ocurría. «Cuando escuché el grito pensé que era un tirón, me di la vuelta y vi a un chico negro correr por la carretera con el saco a cuestas, volví para avisar a mi madre, que iba al lado de mi, de que tuviera cuidado, cuando recibí el primer golpe en el esternón, caí al suelo y al reincorporarme me volvieron a tirar y pasaron sobre mí. Incluso en el pantalón me dejaron una huella», recuerda la joven, que en esa segunda sacudida cayó mal y se le salió el hombro derecho además de provocarle un edema en el codo. «Me aplastaron una parte del cuerpo contra la otra».

«En su carrera, recibí patadas, pisadas e incluso me arrastraron cerca de metro y medio atrás», señala la joven sobre la estampida de alrededor de una docena de personas subsaharianas y cuya «pesadilla», como ella misma, la define solo acababa de comenzar. «Yo estaba en el suelo y no me podía mover, sólo sentía dolor, mucho dolor, en la misma carrera tiraron a un señor de la motocicleta y a otra chica que cayó de rodillas pero siguió andando», afirma Sara, que dice que no vio a ningún policía persiguiendo al grupo.

Al llegar la ambulancia, su madre, a la que había acompañado Sara a Madrid para comprarse unas prótesis ortopédica, no podía entrar al vehículo y, gracias a los agentes de la Policía Nacional, lograron pedir un eurotaxi adaptado para que pudiera acompañarla al Hospital Clínico San Carlos, adonde fue trasladada.

Tras una revisión completa, su informe refería una fractura de las dos ramas pélvicas izquierdas, fisuras en tercera y cuarta costillas, hombro izquierdo fuera de su sitio y traumatismo cervical, dorsal y lumbar. Los resultados de las analíticas marcaron otro dato preocupante, que la hemoglobina descendió casi cuatro puntos por hemorragias internas.

«Me trasladaron a Urgencias generales y me realizan un TAC para ver de dónde venía el daño interno además de las múltiples fracturas. Tenía vasos sanguíneos rotos y la hemoglobina cada vez más baja. Y se unieron dos fracturas más: las ramas pélvicas derechas también están fracturadas», precisa la joven. «Tengo traumatismos por todo el cuerpo. fue como si una apisonadora me pasara por encima. Me siguen brotando cardenales todavía».

La joven sevillana pasó la noche en el hospital y a las dos de la mañana del día siguiente le dieron el alta. «Estuve en estado anémico hasta diez días, me siguen dando mareos, me medio desmayo», señala la joven, con tan mala suerte además de que le han llamado para dos entrevistas de trabajo en este periodo -una de ellas una fase final para un puesto en el aeropuerto que buscaba desde hace tiempo- y se ha visto obligada a rechazarlas.

Al llegar a Sevilla y tras examinarla una médico de Traumatología, le dijo que tenía que quedarse ingresada otras tres noches hasta estabilizar las hemorragias internas. Allí puso una denuncia en la comisaría del distrito Sur, mientras el atestado se levantaba en la comisaría de Centro de Madrid, que ya tiene a su disposición las imágenes de las cámaras de los establecimientos cercanos al suceso.

«Me siento muy mal por mis padres porque me quieren ayudar y no pueden porque también tienen sus limitaciones. Yo soy una persona muy activa, bailarina, deportista y esto me ha restado vida en todos los aspectos. Me levanto de la cama con mucho dolor y tengo el estómago fatal de tanta medicina», dice la joven, que se estaba preparando unas oposiciones [tiene una diplomatura y un grado en Turismo, además de un máster en Turismo y otro en Profesorado]. «¿Dónde está la seguridad ciudadana? Esto fue un acto de violencia», se pregunta la joven, que considera que lo que ocurre con los manteros y las persecuciones, situaciones que se viven en varias ciudades españolas, «se tiene que regular de alguna manera». «Soy una persona que defiendo a ultranza los derechos humanos, y que todos busquemos el derecho a una vida mejor, pero hay que ser cívicos y esta es una situación reiterada».

Una joven sufre seis fracturas tras ser arrollada por un grupo de manteros en la Gran Vía
 
31 Dic 2017
1.411
51
#2
Puto racista, todo el dia en contra de los negros.
 
31 Dic 2017
1.411
51
#4
Se dice de color, puto racista.
Al contrario, si vas a un negro y le dices persona de color es cuando normalmente se sentira ofendido.

¿Tu no has jugado al GTA SA o al GTA V? los negros se llaman negros entre ellos con naturalidad.
 

MakisOne

Makis ❤️ Rubia
Admin
25 Nov 2010
34.642
141
#5
Entre ellos sí pueden, tú no. Es como cuando un marica le llama maricón a otro, tú no puedes.