Protestas multitudinarias en toda Latinoamérica contra la ideología de género

Rosalía

Queen of the Goddesses
Vip
25 Nov 2010
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#1
Los latinoamericanos se han cansado de la adoctrinación de género impuesta por la ONU y ONG en las escuelas.

Bles:

Un multitudinario movimiento social en varios países de América Latina compuesto por padres, docentes, abogados y médicos está denunciando que se está adoctrinando con ideología de género a los niños de primaria y secundaria sin su consentimiento. La más reciente marcha tuvo lugar en varias ciudades ayer domingo 28 de octubre.​
En Perú, Chile, Brasil, Colombia y Argentina, diferentes grupos se han movilizado en las calles en los dos últimos años en múltiples ocasiones para protestar contra lo que consideran como un adoctrinamiento del Estado en el ámbito de la educación en valores y moralidad de los niños, que consideran corresponde exclusivamente a los padres.​

Con la ideología de género lo que se busca es arruinar el pilar de las naciones, que es la unidad familiar, en el marco de una agenda globalista y por ende, antinacionalista.

Por eso decir hoy que eres ‘nacionalista’, como hizo Trump hace una semana, es considerado prácticamente una herejía en todos los grandes medios de comunicación, que son los encargados de promocionar la agenda globalista de la élite que controla su redacción.



“Se está enseñando a los niños que no hay un sexo definido, que no hay un masculino y un femenino, al margen de la biología y la ciencia”, explicó la Sra. Bulacio.​
Asimismo, algunos padres reclaman que la educación en valores y creencias de los hijos corresponde a los padres, no al Estado y algunos denuncian un neomarxismo que trata de adoctrinar a la juventud y destruir a la familia.

Los latinos han comprendido de forma cristalina que la adoctrinación de género en las escuelas es un acto hostil a los intereses nacionales. La destrucción de la familia crea comunidades disfuncionales, y comunidades disfuncionales engendran naciones impotentes.

Los judíos lo tienen mucho más difícil para implantar la ideología de género en Latinoamérica, porque los mestizos e indígenas, al contrario que los europeos, tienden más a opinar por instinto, que con la cabeza. Esto supone una protección extra contra la subversión de sus comunidades, porque en cuestiones políticas, el instinto suele acertar mejor que la razón.

No es casualidad que el marxismo cultural solo esté teniendo éxito en países como Argentina, Chile y Uruguay, los países con mayor porcentaje de poblacióneuropea. Los europeos tenemos una tara que no tienen los demás pueblos: queremos ser siempre justos, aun cuando ello suponga nuestra destrucción. Cuando alguien decide hacernos daño, asumimos inmediatamente que tenemos la culpa. Somos gente muy solidaria y empática, propiedades que por un lado nos han ayudado a alcanzar la cima de la civilización; por otro lado, es también un punto débil que puede ser explotado por pueblos inteligentes y sin escrúpulos.

Los judíos conocen este punto débil, por eso siempre apelan a nuestra conciencia y sentimiento de culpa, ya sea para abrir nuestras fronteras o enseñar en las escuelas que hay niñas con pene y niños con vulva.

En países como México, Perú, Colombia, Bolivia y Paraguay, sin embargo, la población es mayormente mestiza o indígena. Así que la única forma de imponer el marxismo en las escuelas es por la fuerza, como ha ocurrido en Perú. Sorprendente, porque el PKK, el partido que ha apoyado esta aberración, es supuestamente conservador. De todos modos, han dado marcha atrás por las protestas.





Que se esté imponiendo la ideología de género en tantos países al mismo tiempo indica ya de por sí la existencia de una agenda política de alcance global, impulsada por actores que no conocen fronteras. La ONU sin duda juega un papel central. Pero no hay que olvidar tampoco la subversión grotesca ejercida por innumerables ONG financiadas con dinero extranjero. Los jesuitas también participan en esta agenda, con especial hincapié en el fomento de la inmigración ilegal de países como Haití.

El objetivo de la ONU es establecerse como Gobierno global. Pero, como la UE, solo puede ampliar sus competencias a costa de nuestra soberanía nacional. Y para arrebatarnos la soberanía, necesita primero socavar las naciones. Y para debilitar nuestra nación, necesita promover la ideología de género, la sodomía, y abrir nuestras fronteras a razas extrañas que no piensan ni sienten como nosotros.

De momento, Latinoamérica está resistiendo los embistes del judío internacional. Mestizos e indígenas no se dejan engañar tan fácilmente como los europeos. Ya solo queda que ilegalicen las ONG, expulsen a los jesuitas, y hagan jabón con los judíos.

Protestas multitudinarias en toda Latinoamérica contra la ideología de género