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Tema en 'Política' iniciado por Iñiagara, 15 Jun 2013.

  1. Para mi el mejor partido político actual que hay en España.

    Voy a hacer C&P de información que podeís encontrar en su pagina: http://www.upyd.es/

    Primero, mensaje de introducción de Rosa Díez

    Desde que en septiembre de 2007 pusimos en marcha nuestro partido, hemos demostrado con nuestro trabajo que nada es imposible. El rigor y la ambición de país con la que hemos encarado nuestra responsabilidad, -en todos los frentes, desde la calle hasta los foros de Internet, pasando por las propuestas realizadas en el Congreso de los Diputados, en el Parlamento Europeo y en el Parlamento Vasco, en la Asamblea de Madrid, en tantos ayuntamientos-, han roto barreras y tabúes y han obligado a incorporar al debate político propuestas y alternativas que estaban vetadas por el establishment político, económico y mediático.
    Siempre hemos cumplido nuestros compromisos con los ciudadanos. Hemos defendido la transparencia y la hemos practicado. Defendemos la regeneración democrática, y por eso llevamos a la calle los debates políticos, sin miedo a las preguntas, sin miedo a las críticas, sin temor a la cercanía y el control de los ciudadanos. Porque regenerar la democracia es devolver a los ciudadanos el control sobre la política. Somos un partido nacional, progresista y transversal, con un único programa y el mismo nombre en toda España.
    Hoy te quiero dar la bienvenida a este partido de gente altruista y valerosa, de gente admirable, dispuesta a romper tabúes, dispuesta a luchar con la palabra y sin descanso en defensa de las libertades, en defensa de la unidad de la nación española, en defensa de la igualdad.
    Manifiesto:

    Por qué un nuevo partido:

    Partimos de un supuesto revolucionario: que los ciudadanos no nacen siendo ya de izquierdas o de de derechas ni con el carnet de ningún partido en los pañales. Vamos aún más lejos,a riesgo de escandalizar a los timoratos: consideramos a los ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir en consecuencia, de acuerdo con las ofertas de los partidos y su experiencia de la situación histórica que vivimos. Por tanto no creemos que nadie esté obligado a votar siempre lo mismo o a resignarse a las opciones políticas vigentes, cuando ya le han decepcionado anteriormente.

    Ser considerados de izquierdas o derechas no nos parece el centro del problema, aunque nos apiadamos cordialmente de quien carece de mejores argumentos para descalificar al adversario. En realidad, ni la izquierda ni la derecha son ideas platónicas, invulnerables al paso del tiempo y a los cambios sociales. Cuando hablamos de izquierda o derecha no estamos refiriéndonos a la Guerra Civil, ni a la Segunda Guerra Mundial, ni a la Revolución Rusa o Francesa… sino a los muy concretos partidos que se ponen esa etiqueta en el día de hoy. Y resulta evidente que ha habido notables transformaciones: por ejemplo, ayer la izquierda y la derecha parecían representar clases o niveles económicos, pero hoy abundan los multimillonarios estruendosamente izquierdistas (sobre todo en medios de comunicación o artísticos) y asalariados modestos que son belicosamente derechistas. Nosotros no tenemos reparo en declarar que si ser de izquierdas ahora es apoyar en España las exigencias nacionalistas o separatistas, la asimetría regional o el diálogo político con los terroristas, y en política exterior tener como referentes a Fidel Castro o Chávez… entonces somos de derechas. Y que si pertenecer a la derecha exige considerar la homosexualidad una enfermedad (y el matrimonio entre personas del mismo sexo una indecente aberración), un delito el aborto o la experimentación genética con fines curativos, y tener a los padres por exclusivos responsables de la formación ética de sus hijos aún en cuestiones cívicas, además de estar obligados a apoyar la invasión de Irak, o a considerar inalterable la distribución de la renta y resignarse ante la pobreza de millones de hombre y mujeres… pues entonces no habrá más remedio que ser de izquierdas.

    Para evitar este falso dilema, nosotros preferimos hablar de progresismo en vez de izquierda o derecha. Ser progresista es luchar contra las tiranías que pisotean la democracia formal, así como contra la miseria y la ignorancia que imposibilitan la democracia material. Y ni los actuales partidos de izquierda ni los de derechas tienen el monopolio del progresismo, aunque ambas tradiciones políticas han contribuido a él. A nosotros nos gustaría ser capaces de aprovechar los elementos positivos de unos y de otros, pero sin tener que cargar con sus prejuicios y resabios reaccionarios, que existen en los dos campos. No denunciamos que los partidos actuales lo hagan todo mal, sólo señalamos que ninguno lo hace tan bien como para que debamos renunciar a buscar alguna alternativa mejor. Ser progresista, además, significa creer que la actividad política puede y debe mejorar las condiciones de nuestra vida como colectividad: a algunos no les interesa la política más que como medio para defenderse del Estado, pero nosotros queremos lograr por medio de la política un Estado que nos defienda mejor a todos. Los ciudadanos no podemos excluirnos de la vida política, ni refugiarnos cuando no nos gustan las leyes o las decisiones gubernamentales en la abstención o en la renuncia a exigir el respeto a nuestros derechos y libertades. Porque, queramos o no, sí que es en nuestro nombre como se legisla o se gobierna: luego no hay más remedio que implicarse para que nuestras ideas tengan voz y estén lo mejor representadas que sea posible. Por eso emprendemos esta aventura y recabamos el apoyo de nuestros conciudadanos.

    Para qué este nuevo partido:

    La base de la ciudadanía democrática es la igualdad en libertad: iguales leyes para todos y todos iguales ante las leyes. Este objetivo exige, como es lógico, la cohesión institucional y simbólica del Estado encargado de definir y garantizar los derechos concretos de los ciudadanos. Pues bien, creemos que esa igualdad está hoy amenazada en España, fundamentalmente por culpa de los excesos de un modelo territorial sometido a constante desbordamiento por las pretensiones nacionalistas.

    Tales exigencias en perpetuo crescendo han contagiado en gran medida al resto de los grupos políticos dentro de cada Comunidad Autónoma. El separatismo –al menos retórico- es contagioso y los no nacionalistas se apresuran a mostrarse aparentemente tan identitarios como los demás, por miedo a perder los votos de una mayoría que no entiende ya la defensa de lo suyo más que como un desafío a lo de todos. En consecuencia, las atribuciones del Estado se desdibujan y cuando trata de imponer su autoridad parece que atropella los santos derechos regionales. En las escuelas se subrayan todas las diferencias como fundamentales y eternas, mientras se muestra lo común que nos une como algo impuesto y transitorio. Lo propio es siempre víctima de lo común, lo que no pertenece a nuestra demarcación no existe o es una amenaza. La bienintencionada descentralización autonómica se ha convertido en licencia para fabricar algo así como virtuales miniestados regidos por burocracias arrogantes, quisquillosas…e inamovibles.

    Esta peligrosa deriva se muestra especialmente dañina en lo tocante al uso y aprendizaje de la lengua española. Un Estado de Derecho necesita una lengua común, cuyo empleo no sólo es elección personal sino ante todo instrumento político para la realización dialéctica de la propia democracia. Todas las lenguas de nuestra nación son respetables y dignas de fomento, pero la castellana es además imprescindible como vehículo de entendimiento general y debate de las cuestiones que atañen a toda la comunidad. La enseñanza pública tiene que considerarla así y no como una más entre otras, cuando no como un molesto accesorio que sólo se llega a ofrecer a los estudiantes tras muchos y difíciles requerimientos. Por supuesto, los que más padecen del arrinconamiento docente del castellano son los económicamente menos favorecidos y los inmigrantes, es decir los que necesitan la lengua para integrarse laboral y socialmente en el marco estatal más amplio posible y no tienen recursos para acudir a escuelas privadas en las que recibirán docencia en la lengua que mejor les convenga.

    Nosotros estamos, naturalmente, por la España plural de los ciudadanos iguales y distintos, pero no por la España asimétrica de los territorios enfrentados, radicalmente contraria al principio democrático de igualdad. No queremos un Estado de Derecho uniforme ni mucho menos uniformado pero sí desde luego unitario y descentralizado. El fetichismo de la diferencia a ultranza nos parece una insigne majadería política, de la que viven unos cuantos iluminados y numerosos mangantes de la política local. Creemos que en España se está reeditando el viejo caciquismo, es decir, que dueños cuasi-feudales de cada región hacen y deshacen en su territorio halagando el narcisismo localista y comprando luego la benevolencia gubernamental a base de apoyos hábilmente negociados en el parlamento estatal. Por ello uno de nuestros objetivos es conseguir un peso suficiente en el Parlamento español como para poder contribuir a formar alternativas de gobierno libres de hipotecas nacionalistas.

    Pero la igualdad de los ciudadanos tiene también otras amenazas. Un Estado democrático tiene que ser laico, es decir, neutral ante todas las creencias religiosas respetuosas con los Derechos Humanos y con nuestro sistema jurídico, y también ante la creencia de los que no creen en religión alguna. El laicismo no es una postura antirreligiosa ni irreligiosa (hay laicistas muy creyentes) sino opuesta solamente a la manipulación teocrática de las instituciones públicas. El Estado laico reconoce la fe religiosa como un derecho de cada cual –sometido únicamente a las leyes civiles pero no como un deber de nadie y mucho menos de los poderes públicos en tanto legislan, educan o financian diversas actividades culturales. La manifestación pública de las religiones es perfectamente lícita pero debe efectuarse siempre a título privado, no como obligación colectiva o institucional. Por tanto es evidente que en la escuela pública no deberían darse cursos de ninguna religión, lo mismo que tampoco deberían ofrecerse lecciones de ateísmo. Nosotros, en pos de la igualdad de todos los creyentes y no creyentes, quisiéramos alcanzar un Estado realmente laico, en el que ninguna religión perdiera sus derechos pero desapareciesen los privilegios actuales de ciertas confesiones, que en ocasiones convierten el interés general en rehén de creencias particulares. De la misma manera, quisiéramos un Estado también laico en materia identitaria, donde las instituciones no presionen ilícitamente a los ciudadanos para que se integren contra su voluntad en determinado modelo de identidad, supuestamente cultural o lingüística pero normalmente nacionalista.

    Por supuesto, la desigualdad entre los ciudadanos tiene también a veces causas económicas. Nosotros creemos que toda riqueza es social y se debe en último término a la sociedad, aunque provenga de la iniciativa individual que lícitamente se beneficia de ella. La mejor forma de redistribuir la riqueza socialmente acumulada son unos efectivos y accesibles servicios públicos para atender cuestiones básicas: educación, sanidad, comunicaciones, transporte, asistencia social a niños, minusválidos y ancianos, pensiones, etc… Unos servicios que han de tener calidad y deben gestionarse con eficiencia, evitando derroches en los recursos, mediante la concurrencia de los sectores público y privado, adoptándose las fórmulas que mejor respondan a los objetivos de atención a todos los ciudadanos y que, en todo caso, estarán sujetas a la supervisión del Estado. Los ciudadanos deben tener las mismas oportunidades de acceso a esos servicios y un mismo tratamiento en ellos, con independencia del lugar en el que residan, para lo que hay que asegurar una equitativa financiación pública, eliminándose los privilegios que hoy día otorgan los sistemas de Concierto en el País Vasco y Navarra, y los que se pretenden imponer a través de las reformas de los Estatutos de Autonomía. Y, por otra parte, la redistribución de la riqueza requiere que el sistema fiscal mejore su control sobre todas las fuentes de renta y no penalice, como ocurre actualmente, a los trabajadores asalariados mientras privilegia a los perceptores de rentas del capital. El refuerzo de los servicios públicos y la seguridad social –no permitiendo que se deterioren por dejadez intencionada para fomentar luego su privatización- ha de ser una de las prioridades de nuestro partido.

    En resumen: un nuevo partido para garantizar la unidad institucional y la coordinación tanto legal como fiscal del Estado de Derecho, así como su rigurosa laicidad y optimización de servicios públicos, a fin de posibilitar la real igualdad de los ciudadanos en el ejercicio de sus libertades democráticas.
     
  2. Esto tambien entra en "Manifiesto"
    Primeras propuestas:

    Avanzamos algunas de nuestras propuestas principales:
    1 - Reforma de la Constitución, centrada en tres ámbitos principales:

    a) cierre del modelo territorial mediante la atribución al Estado de un conjunto de competencias fundamentales (por ejemplo educación y fiscalidad, además de las que tiene actualmente) que no deben ser delegadas. Igualdad básica de competencias para todas las Comunidades Autónomas. Desaparición de la referencia a los “derechos históricos” y de la disposición transitoria cuarta relativa a la eventual fusión de la CAV y la Comunidad foral de Navarra.

    b) mejora y refuerzo de los derechos y obligaciones individuales, que deben ser estrictamente iguales para todos los ciudadanos del país, sin someterlos a discriminaciones territoriales, ideológicas ni religiosas, así como a políticas de supuesta “normalización lingüística” o a precedencia de los nativos sobre los inmigrantes de otras partes de España.

    c) mejora de la división de poderes, en especial reforzando la autonomía del poder judicial respecto al ejecutivo (revisión del papel del Fiscal General, por ejemplo) y el legislativo, consolidando la unidad del sistema judicial en todo el país y evitando su despiece en sistemas autonómicos independientes. También deben buscarse fórmulas que garanticen la independencia y profesionalidad del Tribunal Constitucional, del Tribunal de Cuentas y de los Órganos Reguladores de carácter económico, eliminando su dependencia del poder ejecutivo.

    2 - Para hacer efectiva la laicidad del Estado, revisión de los actuales acuerdos concordatarios con la Santa Sede y con las demás confesiones religiosas.

    3 - Reforma de la Ley Electoral, que deberá corregir la desproporcionada representación de los grandes partidos revisando el sistema de circunscripciones electorales y acabar con la excesiva preponderancia de los partidos nacionalistas, a los que se concede en la práctica un poder de arbitraje que da origen a la extensión de lo que hemos llamado “nacionalismo obligatorio”, así como de sus imitaciones regionalistas.

    4 - Promover cuantas medidas políticas aumenten y refuercen la calidad de la educación pública laica y de la investigación científica y se opongan a la difusión del fanatismo y de la ignorancia, incluyendo la introducción de asignaturas concebidas para enseñar los principios éticos y políticos comunes a todos los españoles con independencia de su lengua materna, lugar de residencia o creencias religiosas e ideológicas. En este sentido, reclamaremos el escrupuloso cumplimiento del derecho a la escolarización en la lengua materna, atacado y negado en varias comunidades autónomas, y nos opondremos a toda medida de discriminación política y social basada en supuestos lingüísticos considerados normalizadores por el nacionalismo, defendiendo en cambio la normalidad de la prevalencia de la lengua común sobre la particular, que si bien debe ser reconocida, protegida legalmente y empleada por la Administración para garantizar el bilingüismo donde éste exista realmente, de ningún modo debe imponerse a los ciudadanos como requisito indispensable para ejercer cualquier empleo público o tener un negocio privado.

    5 - Medidas de regeneración democrática que vinculen más estrechamente a los representantes políticos con sus representados –examinando la posibilidad de introducir un sistema electoral con listas abiertas, la elección directa de los cargos personales principales como presidencias de gobiernos (nacional y autonómicos) o alcaldías, la limitación de mandatos-, e introduzcan incompatibilidades más rigurosas entre el ejercicio de cargos públicos y negocios privados. También propondremos medidas que prevengan pactos poselectorales que desvirtúen o tergiversen el resultado electoral, que hagan más transparente la financiación de los partidos políticos y mejoren su autonomía de los grandes poderes económicos.

    6 - Medidas para combatir el terrorismo que pongan el énfasis en la derrota de ETA y de las demás organizaciones terroristas, combatiendo sus acciones violentas, persiguiendo su financiación e impidiendo su justificación política e ideológica. En sus peores manifestaciones, el terrorismo debe ser considerado un crimen contra la humanidad, de manera que los delitos terroristas sean imprescriptibles y sujetos a jurisdicción universal. En ningún caso debe ser considerado como una forma aceptable o justificable de la acción política, y debe ser proscrito en todas las sociedades.

    7 - Medidas económicas y sociales que, respetando la estabilidad macroeconómica, promuevan el desarrollo y la competitividad de la economía española, corrigiendo las desigualdades regionales. El Estado ha de mejorar la educación, formación y seguridad de los trabajadores, propiciar por medio de las infraestructuras la integración del mercado interior, favorecer la investigación y la innovación en las empresas, y garantizar la libertad económica el ejercicio de la competencia.

    8 - Política internacional sensible a las transformaciones consecuencia de los procesos de globalización e integración mundial, incluyendo el intercambio de grandes poblaciones de distinta tradición cultural a través de la inmigración económica y política, con vistas a lograr que estos grandes cambios, en lugar de favorecer la intolerancia cultural, el fundamentalismo religioso y la tiranía política, impulsen el progreso de la humanidad y el libre desarrollo de la civilización y de los principios democráticos universales en todo el mundo. Que, por otra parte, corrija el apoyo prestado a regímenes autoritarios o populistas tanto en Latinoamérica como en el norte de África, dando una respuesta justa y equitativa a la deuda moral que los españoles tenemos contraída con el pueblo saharaui. Que, afirmando la soberanía nacional en los foros internacionales, promueva también la profundización de la integración europea, fortaleciendo a la Unión Europea en los terrenos político y de defensa para que los europeos podamos encontrar el lugar que nos corresponde en el concierto internacional.

    Con respecto a Europa, queremos afirmar nuestra confianza en la consecución de una Unión profundamente democrática, que progrese en la abolición de las fronteras interiores, favorezca la libertad de circulación y residencia de los ciudadanos europeos y persiga la convergencia fiscal, jurídica y educativa de los Estados europeos.

    9 – Medidas racionales en política medioambiental que hagan compatibles el desarrollo económico y tecnológico con la protección del medio ambiente y especialmente de la biodiversidad, potenciando el ahorro energético, la investigación del cambio climático y las posibles medidas correctoras, la mejora de la legislación protectora de espacios naturales, y la mejora progresiva de la calidad ecológica de las ciudades y del conjunto del territorio, oponiéndonos a la destrucción del litoral y de áreas naturales sensibles por una urbanización abusiva o usos inadecuados.

    Conclusión:

    Ninguno de los grandes partidos nacionales actuales -menos aun los nacionalistas- defiende propuestas equivalentes a las nuestras. Su firmeza contra el nacionalismo obligatorio resulta discutible, pues ninguno ha dejado de hacer concesiones que atacan la igualdad de la ciudadanía española en materia lingüística, educativa, fiscal o de servicios públicos. Tampoco ninguno propone la reforma de la Constitución que, lógicamente, necesita adaptarse a las nuevas condiciones políticas del país y a un mundo en permanente cambio. Ni propugnan una reforma de la legislación electoral que quizá perjudicase sus expectativas, a pesar de que mejoraría la democracia al conseguir una representación más proporcionada de las corrientes sociales existentes, combatiendo el auge de la abstención y de la aversión a la política. Ninguno insiste en profundizar el laicismo del Estado para hacer frente al auge del fundamentalismo religioso, a las intromisiones exageradas del clero en la enseñanza pública y a la multiplicación de políticas identitarias que pretenden dictar los sentimientos de pertenencia y comunidad. Ninguno, finalmente, está interesado en proponer reformas que revitalicen la democracia mermando el poder de los aparatos de los partidos en beneficio de una deliberación pública y abierta, más allá de la alienación sectaria y del dogmatismo carente de ideas.

    Estas son, en cambio, las propuestas que hace nuestro partido. Sólo aspira a existir mientras sea necesario para resolver los problemas que nos preocupan. Nos obliga a nacer el inmovilismo conformista de los partidos ya existentes, y estamos convencidos de que las reformas que proponemos son indispensables para hacer frente con éxito a la disgregación del Estado, para conseguir la derrota del terrorismo sin pagar precio político alguno, y sobre todo para aumentar la libertad e igualdad de todos nosotros. Creemos que estas ideas y objetivos políticos no son, en sí mismas, ni de izquierdas ni de derechas, sino que pueden ser compartidas por cuantos quieren el progreso de nuestro país, España, y una democracia más libre e igualitaria que lo haga posible.


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    Unión Progreso y Democracia.
     
  3. Demagogia sana
     
  4. No seamos antisemitas porfavor.
     
  5. :roto2: Soy el único que cree que Mariano puede tener un plano en el que salga ams favorecido?
    [​IMG]
     
  6. Un día haré un super hilo con toda la información que pueda extraer de las paginas web de todos los partidos politicos de España. Sera para nada porque no se lo leera ni dios, peeeero...
     
  7. CiU rulez
     
  8. El programa electoral del PP empieza así:
    España necesita el cambio. Los españoles estamos padeciendo una crisis
    sin precedentes. La incapacidad del partido socialista para hacerle frente
    ha llevado a España a una situación insostenible que es necesario superar
    cuanto antes. Con este programa electoral el Partido Popular ofrece a los
    españoles la alternativa.
    El balance de los últimos años resulta desolador: cinco millones de parados,
    casi un millón y medio de hogares con todos sus miembros desempleados, un
    sistema educativo incapaz de proporcionar oportunidades, una generación
    de jóvenes expulsada del mercado laboral, y unas cuentas públicas fuera de
    control. En definitiva, un mal gobierno que no genera la confianza necesaria
    para que el país obtenga el crédito que precisa y que pone en riesgo real las
    prestaciones básicas del sistema de bienestar. La sociedad española está hoy
    empobrecida y desesperanzada.
    Renunciando al consenso y a la continuidad institucional, que son parte
    del mejor acervo de la España constitucional, el partido socialista ha
    separado a España de su senda reformista y de modernización para llevarla
    al empobrecimiento, al desprestigio de sus instituciones y a la irrelevancia
    internacional.
    Desde 2004, los sucesivos gobiernos han abandonado las reformas y la
    necesaria austeridad, en el lado económico, y han renunciado a la concordia
    en el lado político, reabriendo temas que estaban resueltos. Frente a la crisis
    económica, la respuesta consistió inicialmente en negarla, luego en tratar
    de ocultarla con endeudamientos para gastos improductivos y, por último,
    en recortes, improvisación, falta de estrategia y de horizonte. El partido
    socialista ha perdido la credibilidad y la confianza de la sociedad.
    La situación económica mundial y europea está llena de incertidumbres,
    pero hay quienes lo están haciendo bien. La crisis no afecta igual a todos.
    Existen buenas y malas políticas; gobiernos que han sabido afrontar la
    situación. Hay países mejor preparados que otros.

    Ojo eh ojo.
     
  9. eh, eso estaria muy guapo :roto2: yo soy la primera que no lo lee pero pensandolo ahi se deben ver cosas muy buenas, crees que deberia empezar a meterme en alguna web? :elboinas:
     
  10. Este partido está muy tipificado por gente que no tiene ni puta idea. Y tiene un acoso increible en los medios por una razon.

    Si supierais la mierda que hay en el PP, el PSOE, IU, CiU+ERC, la UE saldriais pitando.


    Cuidao, no la mierda que intuye todo el mundo, me refiero a una mierda que no sale en los medios, que solo saben los de las instituciones. Los de Bildu serian angelitos en comparacion (y eso que la mitad son etarras que estan en modo letargo hasta que la crisis mejore y se puedan rearmar)
     
  11. No se ninguna web, es que soy de los que criticaban todo lo que hacían los politicos, que si no cumplen sus programas electorales blahblahblah, y me di cuenta de que no me lei ningun programa electoral de ningun partido nunca, por lo que merecía ser colaborador en Salvame. Si alguien te dice una pagina web compartela anda.

    Te veo entendido, pero explicame un poco más sobre eso de que UPyD esta tipificado que yo no entiendo mucho sobre palabras raras de esas, na en serio explicalo un poco por encima.
    De los partidos actuales en España, ¿cual es apra ti el mejor/el menos malo?
     
  12. Que hay una campaña de derribo contra ellos especialmente de IU que les ven como un peligro ante sus pretensiones de ser la alternativa y coger los votantes de centro-izquierda que pueden ir a parar a UPyD.

    Yo digamos que estoy medio metido en el ajo de UPyD y sigo todo lo que hacen, asi como lo que pasa dentro del partido.

    No son unos santos, tienen sus corrientes, alguna que otra cosilla... Pero nada que ver con la red clientelar de PP y PSOE o el oportunismo, las disputas o la utopía de IU
     
  13. Eres afiliado a UPyD? Podrías pasarme un enlace con información verdadera sobre el partido o con lo que viene en su web puedo enterarme realmente de que va la cosa?
     
  14. Simpatizante. Es como ser afiliado pero sin poder votar en las votaciones internas del partido (es decir, a cargos, los estatutos del partido...) Basicamente soy solo simpatizante porque afiliarse conlleva un gasto y por alguna otra razon.

    Yo investigaría mas en la web y tal, asi como ver las cuentas en las redes sociales de Rosa Diez, Toni etc. Aunque claro, con quien mas ten enteras de las cosas es con gente que está metida en el partido y te explica algunas noticias en los medios que "están a medias" asi como paginas y sitios especializados en UPyD.

    Por ultimo, tambirn se puede acudir a las sede mas cercanas o a los encuentros que se producen con los lideres de vez en cuando, donde hay una rueda de preguntas donde gente de a pie les podemos preguntar lo que sea.
    Incluso a veces la señora Diez se acerca personalmente a la persona despues de la rueda de preguntas y hablan.
     
  15. La Falange reconstruida? ni con tu voto
     
  16. troll
     
  17. Yo les he visto comer niños envueltos en el águila de san juan, No Troll.
     
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